La Diócesis de Sincelejo, que peregrina en los 26 municipios de Sucre, conmemoró este fin de semana, la Fiesta Diocesana de la Afrocolombianidad.

El acto central fue la celebración eucarística, presidida por monseñor José Clavijo Méndez en el templo de la parroquia San Onofre de Torobé.

Fue un encuentro distinto al que los fieles pueden estar acostumbrados; nuestros hermanos afrodescendientes, mayoría en ese municipio del Golfo de Morrosquillo, prepararon la liturgia basados en su cultura.

La procesión de entrada la encabezó una corte de mujeres ataviadas con blusas y polleras propias de su etnia y que llevaron hasta el altar el mantel debajo del cual pasaron los ministros.

Luego lo pusieron sobre el lugar del santo sacrificio. Y había más, un niño sostenido por otra corte de mujeres llevó el leccionario para que el padre Nelson Tobón Mazo, párroco local, proclamara el Evangelio.

El ministerio de música fue un grupo de bullerengue que interpretó cantos católicos.

El momento de las ofrendas también estuvo cargado de signos eucarísticos y afro: fue una muestra de los productos del campo donde cultivan nuestros hermanos.

Organizaciones campesinas y afrodescendientes participaron en la celebración, donde monseñor agradeció al Señor por la diversidad de su Iglesia, por la vida de nuestros hermanos y su lucha por una sociedad donde sus derechos sean respetados.