La segunda gran peregrinación a la Basílica Menor del Señor de los Milagros, en el municipio de San Benito Abad, tuvo este año doble motivación para celebrar.

A la nutrida acción de gracias a Dios por la entrega de su Hijo en la cruz, que en San Benito es venerado en la imagen del Cristo Negro, se suma el grupo parroquial creado para la preservación de esta celebración.

Se trata de los Servidores del Señor de los Milagros, a quienes monseñor José bendijo e invitó a la misión de difundir el evangelio.

Son laicos con reconocimiento de la Parroquia, que pastorea el padre Fernel León .

Su distintivo es un chaleco color negro con gorra del mismo color y debajo del primero portan un suéter igualmente uniformado.

Su papel es importante porque la Basílica, declarada monumento nacional, tiene un alto valor espiritual para los católicos pues alberga la imagen del Cristo Negro y fue por San Benito por donde empezó a transmitirse la fe en estas tierras.

El grupo presta colaboración alrededor de los servicios litúrgicos y enseña a católicos y no católicos que acuden diariamente a esta comunidad parroquial.

Agradezcamos por su misión y pidamos a Dios que produzca en este grupo nuevos frutos que aseguren su permanencia de generación en generación.

Segunda peregrinación
La de este 14 de septiembre, fue como todos los años, una masiva celebración del Señor de los Milagros. Ese día, el calendario universal de la Iglesia celebra la Exaltación de la Santa Cruz.

Aunque en el calendario colombiano se celebre el 3 de mayo, en San Benito, se celebra con el universal en concordancia con lo que representa el Cristo Negro, la entrega de Jesús en la cruz.

Y es una manera también de que haya en el año dos grandes celebraciones: la del perdón, en marzo, y la del 14 de septiembre. Ello permite que fieles de todo el país visiten la Basílica y tengan espacio en cada celebración.

Este año, como lo hace desde hace 4 como obispo de Sincelejo, monseñor José presidió la celebración.