Diversas voces de apoyo han recibido nuestros hermanos de la Parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, cuyo templo parroquial está en el barrio El Cortijo, de Sincelejo.

La capilla de adoración al Santísimo, a un costado del templo, fue objeto de un acto sacrílego por parte de un hombre que entró la madrugada de este I Domingo de Adviento y se robó la custodia.

También pisoteó la hostia consagrada, causando gran dolor y tristeza entre los fieles guiados por el padre Derian Rodríguez Amaya, párroco y director de la Pastoral de la Familia de la Diócesis de Sincelejo.

El sacerdote informó de la profanación mediante un aviso en la puerta de la capilla, construida en memoria al asesinado presbítero Fernando Gabriel Meza Luna.

La capilla será reabierta luego de que monseñor José Clavijo Méndez, obispo de Sincelejo, celebre la eucaristía de desagravio.

Solidaridad
El padre Adalberto Sierra Severiche, vicario general de la Diócesis, manifestó a los fieles que es necesario “entender este asunto y saber cuáles son sus móviles con el fin de saber a qué atenernos”.

“Pero, de todos modos, también es hora de rodear con nuestra solidaridad al padre Derian que, obviamente, está muy golpeado por este hecho”.

El padre Róberson Acosta Álvarez, director de la Escuela Parroquial de Catequistas (Espac), que promueve la formación laical en la Diócesis, pidió “ofrecer todos nuestros actos de piedad del Adviento, así como las misas, sacrificios y mortificaciones, en reparación por la profanación de la Sagrada Eucaristía”.

“Por el perdón de los profanadores, por el padre Derian y por su comunidad parroquial. Sea esta una oportunidad para que este hecho fortalezca nuestros lazos de unidad eclesial, seamos un cuerpo unido en contra de los ataques del enemigo. Las puertas del infierno no prevalecerán porque Cristo lo venció en la cruz”.

Templo parroquial, Parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.