El aniversario 25 del Movimiento Cursillos de Cristiandad tuvo un llamado especial de monseñor José Clavijo Méndez, obispo de nuestra Diócesis: el de “impregnar” la familia de Evangelio.

“Muy especialmente en nuestro tiempo. Porque la familia es la base de una nueva sociedad, es la célula vital de una nueva sociedad, y en nuestro tiempo las ideologías están atacando la familia. No nos podemos dejar ganar la batalla de las ideologías que quieren impregnar de nuestra familia”, sostuvo.

Los más de 100 cursillos, de hombres y mujeres, se vieron representados en más de un centenar de cursillistas que compartieron el banquete de colores en un salón de Sincelejo.

Monseñor les pidió a ellos que trabajen para que quien participe del movimiento no se quede solo en el cursillo y, por el contrario, fortalezca las pequeñas comunidades.

“Ahí tenemos una doble tarea para alcanzar esa plenitud. Rescatar la pequeña comunidad, fundamental. De cada cursillo tiene que salir una comunidad viva que siga funcionando como pequeña comunidad, presencia de Iglesia no solamente en el metro cuadrado, sino que se reúnan para dar fuerza animarse y crecer en línea vertical con Dios y en línea horizontal con los germanos”, pidió.

Cursillos de Cristiandad cuenta con la orientación pastoral del padre Gregorio Arévalo Pérez y es presidido por Juanita Rodríguez, secretaria de monseñor José.