Conversión y cambio de mentalidad. Esas son las dos palabras sobre las que se centra la reflexión cuaresmal del padre Ramón González Mora, vicario administrador de la Diócesis de Sincelejo.

El texto señala otras palabras clave, como “claridad”, “iluminar” y “conducir”.

Lo compartimos a continuación:

CONVERTIRSE
CAMBIO DE MENTALIDAD

Esta mañana estaba pensando en el tema recurrente de este tiempo de Cuaresma, sobre conversión y cambio de mentalidad.

Me preguntaba, ¿qué necesito para cambiar? Y me recordé de un pensamiento del último libro de Yuval Noah Harari, quien afirma que “en un mundo inundado de información irrelevante, claridad es poder”, y plantea que, como historiador, no puede proporcionar a la gente ni comida ni ropa, pero sí intentar ofrecer claridad.

También afirma que, si el futuro de la humanidad decide en nuestra ausencia porque estamos demasiado ocupados con nuestros distractores, no nos libraremos de sus consecuencias. El futuro de la humanidad se decide con nosotros.

En este día le pedimos a la gente que cambie de mentalidad y que rectifique su conducta.

Vivimos en un mundo que ejerce una presión permanente sobre nuestra conducta y sobre nuestros valores. Yuval afirma que estamos atrapados por nuestras telarañas que lo abarcan todo.

Pienso que el inicio de la Cuaresma es una buena oportunidad para hacer uso del poder que tenemos para hacer “claridad”, para “iluminar” y “conducir”, con respeto al hombre, a asomarse por dentro. Cuando el hombre mira afuera, puede transformar su contexto; pero, cuando mira hacia adentro, puede alcanzar logros inimaginables en todo orden. Entre otros, puede conseguir la plenitud que merece desde la singularidad de su ser personal. No nos convertimos en “serie” ni “de acuerdo” a códigos preestablecidos, emprendemos el camino de descubrir con claridad nuestros singulares contenidos que nos construyen desde nuestro universo cognitivo y emocional.

Se trata de dar la medida plena de nosotros mismos, haciéndonos grandes y humanos en nuestra forma de interacción social, logrando reconocer con libertad de las acciones de los otros, reconocer y comprender las motivaciones más profundas de los demás, y aun las intenciones de las otras personas para entender a los otros seres humanos y ser con ellos forjadores de futuro.

Convertirse es encontrar nuevas formas de transformación en toda la dimensión de lo que somos.

Sincelejo, Miércoles de Ceniza, 26 de febrero de 2020

Ramón González Mora, Pbro.
Vicario de Administración de la Diócesis de Sincelejo