Ilustración del profeta Isaías. Foto: Hispanidad Católica.

Por: Presbítero Adalberto Sierra Severiche
Vicario general de la Diócesis de Sincelejo
Párroco: Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro

Un texto del profeta Isaías (26,20–27,1), citado parcialmente, se está mencionando como testimonio de que el profeta se refirió hace siglos a la actual pandemia.

Eso está parecido a las «teorías de conspiración». Una pregunta como esta circuló hace varios años en Sucre: «¿Se han dado cuenta de que ELN y NEL tienen las mismas letras? ¡Despierten y dense cuenta de que nos mandaron un obispo guerrillero! ¡No sean tan estúpidos!».

Esas asociaciones son del todo extravagantes. El hecho de que mañana sea el día 26 (del mes de marzo) del año 2020 no autoriza a suponer que la cita de Isaías tiene que ver con esa fecha. ¿En dónde está la mención del mes (03)?

Isaías no anunció el coronavirus ni nada parecido. Ese texto pertenece a la sección del libro del profeta Isaías que se refiere a la llamada «escatología», o sea el anuncio del final; no en el sentido cristiano, sino en el sentido judío, es decir, el anuncio del final del cautiverio de los judíos en Babilonia.

Concretamente, en ese texto (26,20–27,1), el profeta se refiere a lo que viene, en relación con lo que ya el pueblo conoce. Aludiendo a la noche en que salieron de Egipto y a la muerte de los primogénitos mientras los israelitas estaban en sus casas a puerta cerrada, ahora el profeta les anuncia que el imperio babilónico va a caer y que los judíos no tienen que hacer nada, sino simplemente permanecer tranquilos esperando, que Dios los va a rescatar de la esclavitud y los va a regresar a su tierra.

También hay que aclarar lo de la «ira» (o «cólera») del Señor. Ese vocablo, en la Biblia, se aplica a la injusticia desde dos puntos de vista:
• Desde el punto de vista de Dios, se refiere a su inflexible censura en relación con toda injusticia. Él no transige con el mal.
• Desde el punto de vista de injusto, se refiere a las nefastas consecuencias que le acarrea su injusticia. La injusticia se vuelve contra el que la comete.

La «ira» de la cual habla Isaías se refiere a la reprobación del imperio babilónico con toda su crueldad, y a la ruina que le sobreviene a dicho imperio.