Ayudas humanitarias entregadas en la Mojana.

El Secretariado Diocesano de Pastoral Social/Diakonía de la Paz (Sincelejo) informa que se cumplió la primera entrega de ayudas humanitarias recolectadas mediante la campaña de solidaridad con los damnificados por el invierno en el departamento de Sucre.

Durante esta primera fase, la Iglesia recibió, clasificó y empacó 2.4 toneladas de alimentos no perecederos, útiles de aseo, medicamentos y ropa en buen estado, que trasladó directamente hasta la región de la Mojana.

Monseñor José Clavijo Méndez, obispo de Sincelejo, y el padre Ismael Acosta Pineda, director de Pastoral Social diocesana, entregaron las ayudas y suscribieron un acta.

Los padres vicentinos, que pastorean la zona de la emergencia, y un testigo de la comunidad recibieron las ayudas en la parroquia Santo Cristo de Guaranda. Una parte de estas tuvo como destino el municipio de Majagual, también afectado por el desbordamiento del río Cauca.

“Hemos visitado, especialmente, la vereda de Nueva Esperanza y algunos otros sitios aledaños. Hemos encontrado una situaciones verdaderamente tristes. Si el invierno se prolonga, significa que todas estas personas, que han tenido que abandonar sus casas, estarán fuera de ellas, en viviendas improvisadas, especialmente en los lugares más altos, en carreteras y carreteables de las veredas. De modo que nos urge ser solidarios con todas estas personas”, expresó monseñor José.

“Queremos seguir exhortando a los fieles de todas las parroquias a hacernos solidarios, porque no solamente son las veredas del municipio de Guaranda sino también del municipio de Majagual, de Achí, que pertenece a Bolívar, y otros municipios del sur de Bolívar, del río Cauca arriba. Igualmente, en la región del San Jorge encontramos una situación muy lamentable en El Cauchal, en Sincelejito, La Sierpe y otros caseríos que quedan sobre la vía de la carretera, totalmente inundados por el caño Rabón”, añadió el obispo.

Con las ayudas que sigan llegando, se espera preparar una nueva entrega en las comunidades de Sucre-Sucre, la región del Pansegüita y San Marcos.

Sedes de la Iglesia que continúan recibiendo ayudas:

En Sincelejo:

-Casa cural de la parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, barrio El Cortijo. Horario: 9:00 a. m. a 12:00 m.-5:00 a 6:00 p. m.
-Casa cural de la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Horario 8:00 a. m. a 12:00 a. m.-2:30 a 6:30 p. m.
-Renovación Carismática Católica, Av. Luis Carlos Galán. Horario: 8:00 a. m. a 12:00 a. m.-2:30 a 6:30 p. m.

En San Marcos:

-Casa cural de la parroquia Santísima Trinidad, Centro. Horario: 9:00 a. m. a 12:00 m.-5:00 a 6:00 p. m.

Gratitud
El padre Andrés Felipe Rojas Saavedra, párroco de Santo Cristo en Guaranda, llamó a todos a “responder con caridad ante los desafíos que se nos están presentando debido a esta crisis”.

“La visita de monseñor y del personal de la Curia, que han podido observar de primera mano la situación dramática que vive nuestro municipio, nos ha servido, primero, para visibilizar, y segundo, para comprometernos más aún en llevar estas ayudas humanitarias. Muchas gracias a todas las parroquias, a todas las personas que ha puesto su granito de arena”, añadió el presbítero.

El sufrimiento de los afectados
Mirta Avilez Soto, habitante de la vereda Candelaria (Guaranda), compartió el sufrimiento que ha afrontado a causa de la emergencia.

“Salí corriendo apenas con mis dos nietecitos en la cintura porque no me dio tiempo de sacar nada. Mis compañeros sacaron lo que pudieron sacar, lo demás se quedó. Dejamos animales, patos, las gallinas se nos ahogaron, todo eso se perdió; el arroz se perdió, 10 hectáreas, porque la máquina estaba metida, pero no se pudo sacar”, relató.

Avilez señaló que ha vivido con esta cuatro crecientes; las anteriores fueron en el 2000, 2003, 2005. En representación de los campesinos pidió al Gobierno nacional que reconozca su condición y los auxilie para poder pagar los préstamos bancarios con los que financian su siembra.