BEGIN:VCALENDAR
VERSION:2.0
PRODID:-//Diócesis de Sincelejo - ECPv6.15.20//NONSGML v1.0//EN
CALSCALE:GREGORIAN
METHOD:PUBLISH
X-WR-CALNAME:Diócesis de Sincelejo
X-ORIGINAL-URL:https://diocesisdesincelejo.org
X-WR-CALDESC:Eventos para Diócesis de Sincelejo
REFRESH-INTERVAL;VALUE=DURATION:PT1H
X-Robots-Tag:noindex
X-PUBLISHED-TTL:PT1H
BEGIN:VTIMEZONE
TZID:UTC
BEGIN:STANDARD
TZOFFSETFROM:+0000
TZOFFSETTO:+0000
TZNAME:UTC
DTSTART:20170101T000000
END:STANDARD
END:VTIMEZONE
BEGIN:VTIMEZONE
TZID:America/Lima
BEGIN:STANDARD
TZOFFSETFROM:-0500
TZOFFSETTO:-0500
TZNAME:-05
DTSTART:20170101T000000
END:STANDARD
END:VTIMEZONE
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181204
DTEND;VALUE=DATE:20181205
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T094356Z
LAST-MODIFIED:20181204T095427Z
UID:7825-1543881600-1543967999@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Martes de la I semana de Adviento
DESCRIPTION:Hoy\, martes\, 4 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\n\nLectura del libro de Isaías (11\,1-10): \nAQUEL día\, brotará un renuevo del tronco de Jesé\,\ny de su raíz florecerá un vástago.\nSobre él se posará el espíritu del Señor:\nespíritu de sabiduría y entendimiento\,\nespíritu de consejo y fortaleza\,\nespíritu de ciencia y temor del Señor.\nLe inspirará el temor del Señor.\nNo juzgará por apariencias\nni sentenciará de oídas;\njuzgará a los pobres con justicia\,\nsentenciará con rectitud a los sencillos de la tierra;\npero golpeará al violento con la vara de su boca\,\ny con el soplo de sus labios hará morir al malvado.\nLa justicia será ceñidor de su cintura\,\ny la lealtad\, cinturón de sus caderas.\nHabitará el lobo con el cordero\,\nel leopardo se tumbará con el cabrito\,\nel ternero y el león pacerán juntos:\nun muchacho será su pastor.\nLa vaca pastará con el oso\,\nsus crías se tumbarán juntas;\nel león como el buey\, comerá paja.\nEl niño de pecho retozará junto al escondrijo de la serpiente\,\ny el recién destetado extiende la mano\nhacia la madriguera del áspid.\nNadie causará daño ni estrago\npor todo mi monte santo:\nporque está lleno el país del conocimiento del Señor\,\ncomo las aguas colman el mar.\nAquel día\, la raíz de Jesé\nserá elevada como enseña de los pueblos:\nse volverán hacia ella las naciones\ny será gloriosa su morada. \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 71\,1-2.7-8.12-13.17 \nR/. Que en sus días florezca la justicia\ny la paz abunde eternamente. \nV/. Dios mío\, confía tu juicio al rey\,\ntu justicia al hijo de reyes\,\npara que rija a tu pueblo con justicia\,\na tus humildes con rectitud. R/. \nV/. En sus días florezca la justicia\ny la paz hasta que falte la luna;\ndomine de mar a mar\,\ndel Gran Río al confín de la tierra. R/. \nV/. Él librará al pobre que clamaba\,\nal afligido que no tenía protector;\nél se apiadará del pobre y del indigente\,\ny salvará la vida de los pobres. R/. \nV/. Que su nombre sea eterno\,\ny su fama dure como el sol;\nél sea la bendición de todos los pueblos\,\ny lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra. R/. \n\n\n\nEvangelio de hoy\n\nLectura del santo evangelio según san Lucas (10\,21-24): \nEN aquella hora Jesús se lleno de la alegría en el Espíritu Santo y dijo:\n«Te doy gracias\, Padre\, Señor del cielo y de la tierra\, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos\, y las has revelado a los pequeños. Sí\, Padre\, porque así te ha parecido bien.\nTodo me ha sido entregado por mi Padre\, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».\nY\, volviéndose a sus discípulos\, les dijo aparte:\n«¡Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis\, y no lo vieron; y oír lo que vosotros oís\, y no lo oyeron». \nPalabra del Señor \n\n\n\n\n\nMartes de la I semana de Adviento.\n\nLa llegada del Mesías conduce a un nuevo conocimiento de Dios que muestra sus alcances en la vida personal y en la convivencia social. No se trata de un saber de carácter académico\, sino de un conocimiento experimental. Quien conoce a Dios vive y convive de un modo consecuente con esa experiencia que tiene de él. El saber intelectual es muy importante para la humanidad\, pero\, en el caso de Dios\, es del todo insuficiente\, ya que el conocimiento de Dios necesariamente genera la paz\, porque exige la práctica de la justicia.\n\n1. Primera lectura: promesa (Is 11\,1-10).\nEl oráculo apela a dos imágenes para ilustrar el conocimiento del Señor\, el Dios que sacó a Israel de Egipto: la primera\, vegetal; la segunda\, animal. En el centro de ellas muestra las consecuencias de dicho conocimiento en el país: sus habitantes no harán daño ni estrago.\n1.1. El tocón de Jesé.\nLa imagen de un árbol talado casi hasta sus raíces sirve para describir la situación de la dinastía de David. Por eso lo denomina «el tocón de Jesé»\, nombre del padre de David. La promesa del Señor mantiene vivo ese tocón\, y ahora recibe la acción del Espíritu del Señor. Cuatro veces se nombra el Espíritu. Es\, al mismo tiempo\, aquel Espíritu que puso orden en el caos (cf. Gn 1\,2) y que le da vida al cementerio en que se convierte el pueblo en el exilio (cf. Ez 37\,9). Seis atributos se predican de él. Es una infusión de vida que queda abierta a una plenitud posterior.\n1.2. Las consecuencias.\nSe excluye el juicio temerario\, basado en falsas impresiones de vista o de oídas\, y se afirma el juicio justo\, con énfasis particular en los desprotegidos y en las víctimas de la opresión; y en su favor se asegura una sentencia justa. Da garantías de que no habrá impunidad\, pero la ejecución del violento\, su pena de muerte\, consistirá en la fuerza concluyente de la sentencia oral\, no en la eliminación física. El vástago de David se caracterizará por ser justo y leal.\n1.3. Los animales.\nLa evocación del paraíso campea en la segunda imagen. Las relaciones entre vivientes\, animales y humanos\, evocan la paz paradisíaca. Conviven los antagónicos (el lobo carnívoro y el cordero herbívoro…)\, y la figura humana aparece despojada de todo rasgo de poder y de violencia: un niño los pastorea\, es decir\, está a su servicio para conducirlos a alimentarse y a abrevar. Tampoco hay peligro para el niño\, pues la armonía rige las relaciones recíprocas.\n\n2. Evangelio: cumplimiento (Lc 10\,21-24).\nEl prometido Espíritu del Señor es el Espíritu Santo\, que descansa sobre Jesús\, el Mesías ungido para dar cumplimiento a las promesas (cf. Lc 4\,18ss). Movido por él\, Jesús exulta de gozo por dos motivos: la presencia activa de la salvación\, y la nueva relación entre Dios y la humanidad.\n2.1. La salvación.\nEl designio de Dios está al alcance de los sencillos\, los que quieren vivir y convivir en libertad\, humildad e igualdad. Pero está fuera del alcance de los que el profeta llamó «sabios y entendidos» (Is 29\,14)\, los que alardeaban de un saber académico que no los comprometía en absoluto. Los intelectuales de la época no entendían las obras del Mesías\, las rechazaban\, pero el pueblo sencillo veía en ellas la obra misma del Dios que los sacó de Egipto.\n2.2. La relación.\nEl verdadero conocimiento de Dios es experimental y relacional\, no teórico. Conocer a Dios es vivir y convivir como Jesús. A Jesús solo lo conoce el Padre\, y al Padre solo lo conoce Jesús y aquel a quien Jesús libremente se lo revele. Para conocer a Dios hay que aprender a ser su hijo\, porque él es Padre. Quien conoce al Padre no lo demuestra ufanándose de un saber reservado a iniciados\, sino amando como el Hijo\, y apartándose de toda maldad o complicidad con el mal.\n\nLas estadísticas pueden llevarnos a la conclusión de que nuestro país «está lleno del conocimiento del Señor»\, porque arrojan datos según los cuales un significativo porcentaje de su población es bautizada. Pero las mismas estadísticas señalan crímenes contra el ser humano\, maltrato a los animales\, juicios temerarios contra personas\, millones de víctimas\, daños y estragos por todo el país en proporciones alarmantes. Esos datos no se compaginan.\nPor otro lado\, Jesús sigue exultando de gozo y bendiciendo al Padre porque existen hijos que han desentrañado el verdadero secreto del Padre\, su amor ilimitado\, incondicional\, invariable\, y se han comprometido a vivir y a convivir con base en ese secreto. Solo conoce al Padre quien convive con los demás como hijo suyo\, a imitación de Jesús.\nEn la comunión eucarística expresamos nuestra decisión de asimilarnos a Jesús\, no a demostrar dominio sobre saber teórico alguno. Por eso Pablo solía decir que entre los corintios prefirió «ignorarlo todo\, excepto a Jesús Mesías y\, a este\, crucificado» (cf. 1Co 2\,1-2). Es preferible dar testimonio del amor entregado a presumir de un saber académico que orgullosamente distancia de los demás.\nFeliz martes.\n\n\n\n\nAdalberto Sierra Severiche\, Pbro. \nVicario general de la Diócesis de Sincelejo\nPárroco en Nuestra Señora del Perpetuo Socorro ? Fan page
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/martes-de-la-i-semana-de-adviento/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181205
DTEND;VALUE=DATE:20181206
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T095744Z
LAST-MODIFIED:20181204T095744Z
UID:7828-1543968000-1544054399@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Miércoles de la I semana de Adviento
DESCRIPTION:Miércoles\, 5 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\nLectura del libro de Isaías (25\,6-10a): \nEN aquel día\, preparará el Señor del universo para todos los pueblos\,\nen este monte\, un festín de manjares suculentos\,\nun festín de vinos de solera;\nmanjares exquisitos\, vinos refinados.\nY arrancará en este monte\nel velo que cubre a todos los pueblos\,\nel lienzo extendido sobre a todas las naciones.\nAniquilará la muerte para siempre.\nDios\, el Señor\, enjugará las lágrimas de todos los rostros\,\ny alejará del país el oprobio de su pueblo\n—lo ha dicho el Señor—.\nAquel día se dirá: «Aquí está nuestro Dios.\nEsperábamos en él y nos ha salvado.\nEste es el Señor en quien esperamos.\nCelebremos y gocemos con su salvación\,\nporque reposará sobre este monte la mano del Señor». \nPalabra de Dios\n\n\nSalmo\nSal 22\,1-3a.3b-4.5.6 \nR/. Habitaré en la casa del Señor por años sin término \nV/. El Señor es mi pastor\, nada me falta:\nen verdes praderas me hace recostar;\nme conduce hacia fuentes tranquilas\ny repara mis fuerzas. R/. \nV/. Me guía por el sendero justo\,\npor el honor de su nombre.\nAunque camine por cañadas oscuras\,\nnada temo\, porque tú vas conmigo:\ntu vara y tu cayado me sosiegan. R/. \nV/. Preparas una mesa ante mí\,\nenfrente de mis enemigos;\nme unges la cabeza con perfume\,\ny mi copa rebosa. R/. \nV/. Tu bondad y tu misericordia me acompañan\ntodos los días de mi vida\,\ny habitaré en la casa del Señor\npor años sin término. R/. \n\n\nEvangelio\nLectura del santo evangelio según san Mateo (15\,29-37): \nEN aquel tiempo\, Jesús\, se dirigió al mar de Galilea\, subió al monte y se sentó en él.\nAcudió a él mucha gente llevando tullidos\, ciegos\, lisiados\, sordomudos y muchos otros; los ponían a sus pies\, y él los curaba.\nLa gente se admiraba al ver hablar a los mudos\, sanos a los lisiados\, andar a los tullidos y con vista a los ciegos\, y daban gloria al Dios de Israel.\nJesús llamó a sus discípulos y les dijo:\n«Siento compasión de la gente\, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer. Y no quiero despedirlos en ayunas\, no sea que desfallezcan en el camino».\nLos discípulos le dijeron:\n«¿De dónde vamos a sacar en un despoblado panes suficientes para saciar a tanta gente?».\nJesús les dijo:\n«¿Cuántos panes tenéis?».\nEllos contestaron:\n«Siete y algunos peces».\nÉl mandó a la gente que se sentara en el suelo. Tomó los siete panes y los peces\, pronunció la acción de gracias\, los partió y los fue dando a los discípulos\, y los discípulos a la gente.\nComieron todos hasta saciarse y recogieron las sobras: siete canastos llenos. \nPalabra del Señor
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/miercoles-de-la-i-semana-de-adviento/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181206
DTEND;VALUE=DATE:20181207
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T100009Z
LAST-MODIFIED:20181204T100009Z
UID:7832-1544054400-1544140799@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Jueves de la I semana de Adviento
DESCRIPTION:Jueves\, 6 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\nLectura del libro de Isaías (26\,1-6): \nAQUEL día\, se cantará este canto en la tierra de Judá:\n«Tenemos una ciudad fuerte\,\nha puesto para salvarla murallas y baluartes.\nAbrid las puertas para que entre un pueblo justo\,\nque observa la lealtad;\nsu ánimo está firme y mantiene la paz\,\nporque confía en ti.\nConfiad siempre en el Señor\,\nporque el Señor es la Roca perpetua.\nDoblegó a los habitantes de la altura\,\na la ciudad elevada;\nla abatirá\, la abatirá\nhasta el suelo\, hasta tocar el polvo.\nLa pisarán los pies\, los pies del oprimido\,\nlos pasos de los pobres».\nPalabra de Dios\n\n\nSalmo\nSal 117\,1.8-9.19-21.25-27a \nR/. Bendito el que viene en nombre del Señor \nR/. Bendito el que viene en nombre del Señor. \nO bien: \nR/. Aleluya \nV/. Dad gracias al Señor porque es bueno\,\nporque es eterna su misericordia.\nMejor es refugiarse en el Señor\nque fiarse de los hombres\,\nmejor es refugiarse en el Señor\nque fiarse de los jefes. R/. \nV/. Abridme las puertas de la salvación\,\ny entraré para dar gracias al Señor.\nEsta es la puerta del Señor:\nlos vencedores entrarán por ella.\nTe doy gracias porque me escuchaste\ny fuiste mí salvación. R/. \nV/. Señor\, danos la salvación;\nSeñor\, danos prosperidad.\nBendito el que viene en nombre del Señor\,\nos bendecimos desde la casa del Señor;\nel Señor es Dios\, él nos ilumina. R/. \n\n\nEvangelio\nLectura del santo evangelio según san Mateo (7\,21.24-27): \nEN aquel tiempo\, dijo Jesús a sus discípulos:\n«No todo el que me dice “Señor\, Señor” entrará en el reino de los cielos\, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.\nEl que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia\, se desbordaron los ríos\, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió\, porque estaba cimentada sobre roca.\nEl que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia\, se desbordaron los ríos\, soplaron los vientos y rompieron contra la casa\, y se derrumbó. Y su ruina fue grande». \nPalabra del Señor
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/jueves-de-la-i-semana-de-adviento/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181207
DTEND;VALUE=DATE:20181208
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T100550Z
LAST-MODIFIED:20181204T100550Z
UID:7834-1544140800-1544227199@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Viernes de la I semana de Adviento
DESCRIPTION:Viernes\, 7 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\nLectura del libro de Isaías (29\,17-24): \nESTO dice el Señor:\n«Pronto\, muy pronto\,\nel Líbano se convertirá en vergel\,\ny el vergel parecerá un bosque.\nAquel día\, oirán los sordos las palabras del libro;\nsin tinieblas ni oscuridad verán los ojos de los ciegos.\nLos oprimidos volverán a alegrarse en el Señor\,\ny los pobres se llenarán de júbilo en el Santo de Israel;\nporque habrá desaparecido el violento\, no quedará rastro del cínico;\ny serán aniquilados los que traman para hacer el mal:\nlos que condenan a un hombre con su palabra\,\nponen trampas al juez en el tribunal\,\ny por una nadería violan el derecho del inocente.\nPor eso\, el Señor\, que rescató a Abrahán\,\ndice a la casa de Jacob:\n“Ya no se avergonzará Jacob\,\nya no palidecerá su rostro\,\npues\, cuando vean sus hijos mis acciones en medio de ellos\,\nsantificarán mi nombre\,\nsantificarán al Santo de Jacob\ny temerán al Dios de Israel”.\nLos insensatos encontrarán la inteligencia\ny los que murmuraban aprenderán la enseñanza». \nPalabra de Dios\n\n\nSalmo\nSal 26\,1.4.13-14 \nR/. El Señor es mi luz y mi salvación.  \nR/. El Señor es mi luz y mi salvación. \nV/. El Señor es mi luz y mi salvación\,\n¿a quién temeré?\nEl Señor es la defensa de mi vida\,\n¿quién me hará temblar? R/. \nV/. Una cosa pido al Señor\,\neso buscaré:\nhabitar en la casa del Señor\npor los días de mi vida;\ngozar de la dulzura del Señor\,\ncontemplando su templo. R/. \nV/. Espero gozar de la dicha del Señor\nen el país de la vida.\nEspera en el Señor\, sé valiente\,\nten ánimo\, espera en el Señor. R/. \n\n\nEvangelio\nLectura del santo evangelio según san Mateo (9\,27-31): \nEN aquel tiempo\, dos ciegos seguían a Jesús\, gritando:\n«Ten compasión de nosotros\, hijo de David».\nAl llegar a la casa se le acercaron los ciegos\, y Jesús les dijo:\n«¿Creéis que puedo hacerlo?».\nContestaron:\n«Sí\, Señor».\nEntonces les tocó los ojos\, diciendo:\n«Que os suceda conforme a vuestra fe».\nY se les abrieron los ojos. Jesús les ordenó severamente:\n«¡Cuidado con que lo sepa alguien!».\nPero ellos\, al salir\, hablaron de él por toda la comarca. \nPalabra del Señor
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/viernes-de-la-i-semana-de-adviento/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181208
DTEND;VALUE=DATE:20181209
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T100942Z
LAST-MODIFIED:20181208T065000Z
UID:7837-1544227200-1544313599@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María
DESCRIPTION:Sábado\, 8 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\n\nLectura del libro del Génesis (3\,9-15.20): \nDespués que Adán comió del árbol\, el Señor llamó al hombre: «¿Dónde estás?»\nÉl contestó: «Oí tu ruido en el jardín\, me dio miedo\, porque estaba desnudo\, y me escondí.»\nEl Señor le replicó: «¿Quién te informó de que estabas desnudo? ¿Es que has comido del árbol del que te prohibí comer?»\nAdán respondió: «La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto\, y comí.»\nEl Señor dijo a la mujer: «¿Qué es lo que has hecho?»\nElla respondió: «La serpiente me engañó\, y comí.»\nEl Señor Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho eso\, serás maldita entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; establezco hostilidades entre ti y la mujer\, entre tu estirpe y la suya; ella te herirá en la cabeza cuando tú la hieras en el talón.»\nEl hombre llamó a su mujer Eva\, por ser la madre de todos los que viven. \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 97\,1.2-3ab.3c-4 \nR/. Cantad al Señor un cántico nuevo\,\nporque ha hecho maravillas \nCantad al Señor un cántico nuevo\,\nporque ha hecho maravillas:\nsu diestra le ha dado la victoria\,\nsu santo brazo. R/. \nEl Señor da a conocer su victoria\,\nrevela a las naciones su justicia:\nse acordó de su misericordia y su fidelidad\nen favor de la casa de Israel. R/. \nLos confines de la tierra han contemplado\nla victoria de nuestro Dios.\nAclama al Señor\, tierra entera;\ngritad\, vitoread\, tocad. R/. \n\n\n\nSegunda lectura\n\nLectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (1\,3-6.11-12): \nBendito sea Dios\, Padre de nuestro Señor Jesucristo\, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo\, antes de crear el mundo\, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo\, por pura iniciativa suya\, a ser sus hijos\, para que la gloria de su gracia\, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo\, redunde en alabanza suya. Por su medio hemos heredado también nosotros. A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según su voluntad. Y así\, nosotros\, los que ya esperábamos en Cristo\, seremos alabanza de su gloria. \nPalabra de Dios \n\n\n\nEvangelio\nLectura del santo evangelio según san Lucas (1.26-38): \nEn aquel tiempo\, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret\, a una virgen desposada con un hombre llamado José\, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.\nEl ángel\, entrando en su presencia\, dijo: «Alégrate\, llena de gracia\, el Señor está contigo.»\nElla se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.\nEl ángel le dijo: «No temas\, María\, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo\, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande\, se llamará Hijo del Altísimo\, el Señor Dios le dará el trono de David\, su padre\, reinará sobre la casa de Jacob para siempre\, y su reino no tendrá fin.»\nY María dijo al ángel: «¿Cómo será eso\, pues no conozco a varón?»\nEl ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti\, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel\, que\, a pesar de su vejez\, ha concebido un hijo\, y ya está de seis meses la que llamaban estéril\, porque para Dios nada hay imposible.»\nMaría contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»\nY la dejó el ángel. \nPalabra del Señor \n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general \n8 de diciembre.\nSolemnidad de la Inmaculada concepción de la Santísima Virgen María. \nLa expresión «inmaculada concepción» formula en negativo lo que\, en positivo\, podríamos formular en términos de «agraciada concepción». La fe de la Iglesia quiere expresar la predestinación de María como puro don de la gracia divina\, anterior a cualquier merecimiento que se pudiera alegar de parte de ella\, con el propósito de «preparar el camino del Señor\, enderezar sus senderos» (cf. Lc 3\,4). Inserta en el adviento\, la solemnidad de la «inmaculada concepción» revela cómo Dios le preparó el camino a su Hijo y cómo dicha preparación requiere la libre cooperación humana. La afirmación fundamental del tiempo de adviento es que el Señor «viene». Contrario al afán que anima a las religiones (el hombre va a buscar a Dios)\, la fe cristiana afirma que es Dios quien viene a buscar al ser humano (cf. Lc 19\,10; 15\,4.9); el cristiano es «buscador» de Dios porque primero fue «buscado» por él. Más que encontrar a Dios\, el cristiano se dejó encontrar por él. Así se verifica en el caso de María\, la madre del Señor. \n1. Primera lectura (Gn 3\,9-15.20).\nLa creación del ser humano por Dios\, «a su imagen y semejanza» (cf. Gn 1\,26s)\, tuvo una valoración totalmente positiva por parte el Creador (cf. Gn 1\,31). Un falso oráculo indujo al hombre (mujer y varón) a desconfiar de la palabra de Dios. Al lector u oyente de lengua hebrea le resulta fácil percibir la semejanza de escritura y sonido entre «serpiente» (??????) y «vaticinio» (??????)\, desapercibida para el lector u oyente de las correspondientes traducciones a las lenguas modernas. Dios descubre el pecado\, lo denuncia y anuncia la derrota de la serpiente (objetivación del falso profeta). La serpiente\, popularmente reputada por su astucia\, también era asociada a las religiones paganas (cultos de fertilidad e inmortalidad)\, por lo que la serpiente era presentada en relación con la superstición y la idolatría\, y como poder opuesto al Señor.\nEscuchar el oráculo de la serpiente aleja al hombre de su propósito de ser como Dios\, y hasta del mismo Dios. El pecador se descubre «desnudo» y avergonzado\, dividido y enfrentado a su semejante\, engañado y defraudado. Su relación con la naturaleza ya no es paradisíaca\, sino agónica\, su realización personal es laboriosa.\nPero queda una esperanza de reivindicación\, y la mujer garantiza la continuidad de la vida que se ha malogrado con el pecado. \n2. Segunda lectura (Ef 1\,3-6.11-12).\nBendecir a Dios es darle gracias. Y lo bendecimos porque él nos bendijo primero\, es decir\, nos infundió vida\, nos salvó. La iniciativa es siempre suya. Él nos bendijo con la multiforme efusión de su Espíritu\, desde antes de que el mundo existiera\, desde antes de que nosotros naciéramos\, para que nos realizáramos por el amor. Esta bendición pasa a través de Jesús Mesías\, en quien todos estamos destinados a ser hijos (herederos de su vida/Espíritu). Y por él\, su hijo querido\, nos otorgó su favor (?????????? ???? ?? ?? ?????????). El verbo que significa «otorgar favor» (???????) aparece solo tres veces en la versión griega (Si 18\,17; Lc 1\,28; Ef 1\,6)\, y solo dos en participio (Si 18\,17; Lc 1\,28): la primera denota al hombre dadivoso\, que es sujeto de un señalado amor; la segunda\, a María\, que es objeto del amor de Dios. El Mesías es\, pues\, el más grande don de amor del Padre generoso.\nLos primeros en tener conocimiento de esta predestinación fueron los judíos\, que fueron los primeros en esperar al Mesías\, destinados también a ser alabanza de la gloria del mismo\, precisamente por esperar el cumplimiento de esa promesa. \n3. Evangelio (Lc 1\,26-38).\nLa promesa de Dios permanece para siempre (cf. Is 40\,8). Se ha cumplido el plazo para su plena realización\, y Dios toma la iniciativa. Ahora envía él un ángel a una virgen. La escena del paraíso se evoca y se encamina hacia el designio original. La virgen expresa la vitalidad y las posibilidades de vida nueva (cf. Gn 3\,20)\, y está ya desposada con un descendiente de David\, a quien le fuera hecha lo promesa del reinado eterno. El prometido\, José (????????: «el Señor añada»)\, y la virgen\, María (???????: «exaltada»)\, son la pareja de este nuevo comienzo. Pero hay un desplazamiento: el prometido apenas es mencionado. Como ocurría en Israel\, la pareja real estaba formada por el rey y su madre.\nLa virgen escucha\, pondera y procura entender la palabra que Dios le dirige por medio de su mensajero. Comenzando por el saludo\, el mensaje le propone un nuevo rostro de Dios\, le anuncia una actuación sorprendente del mismo\, por fuera de toda lógica humana\, basada en la fuerza del Altísimo\, que es el Espíritu Santo. De hecho\, el nombre del mensajero\, Gabriel (??????????)\, significa «fuerza de Dios». El reinado de Dios a través de Mesías esperado se realizará por la fuerza del amor\, y no por la imposición del poder. Si esa fuerza de vida se manifestó en Isabel\, la del vientre estéril\, se manifestará creadora y sorprendente en María\, la del vientre virgen\, porque con Dios nada resulta imposible.\nLa apertura de María al designio de Dios es total: se declara «la sierva del Señor». Es decir\, la persona libre que\, con entrega sin reservas\, se pone a disposición del Dios que sacó a Israel de Egipto («el Señor») para cooperar con él en el nuevo y definitivo éxodo. \nMaría es la «favorecida» (????????????) en doble sentido:\n* Dios desbordó sobre ella su amor y\, como a Noé (cf. Gn 6\,8)\, Moisés (cf. Ex 33\,17) y David (cf. Hch 7\,46)\, se lo otorgó como don para realizar su designio de erradicar el pecado (Noé)\, realizar el nuevo éxodo (Moisés) y cumplir su promesa e instaurar su reinado (David).\n* Su fe en la fuerza de Dios (el mensaje y el Espíritu) la hizo capaz de amar como él\, asociándola a la obra de darle su Hijo a la humanidad como Salvador\, Mesías y Señor (cf. Lc 2\,11)\, la inmensa obra de caridad de Dios en favor de la sociedad humana\, a la cual ella quedó inseparablemente unida.\nMaría fue concebida en gracia por iniciativa de Dios para preparar el camino del Mesías. Y ella cooperó con la gracia de Dios al entregarse conscientemente a ese designio divino con absoluta entrega y compromiso fiel\, declarándose la sierva del Señor. El misterio de la Inmaculada Concepción se realiza para cada cristiano en su bautismo\, y se renueva en la penitencia y en la eucaristía. El amor/favor recibido y prodigado nos permite vivir este misterio en nuestras relaciones humanas al tiempo que construimos el reino de Dios en la tierra.\nFeliz solemnidad.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/solemnidad-de-la-inmaculada-concepcion-de-maria/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181209
DTEND;VALUE=DATE:20181210
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T101257Z
LAST-MODIFIED:20181209T063756Z
UID:7839-1544313600-1544399999@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:II Domingo de Adviento. Ciclo C
DESCRIPTION:Domingo\, 9 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\n\nLectura del libro de Baruc (5\,1-9): \nJerusalén\, despójate de tu vestido de luto y aflicción que llevas\,\ny vístete las galas perpetuas de la gloria que Dios te concede.\nEnvuélvete en el manto de la justicia de Dios\,\ny ponte en la cabeza la diadema de la gloria del Eterno\,\nporque Dios mostrará tu esplendor\na cuantos habitan bajo el cielo.\nDios te dará un nombre para siempre:\n«Paz en la justicia» y «Gloria en la piedad».\nEn pie\, Jerusalén\, sube a la altura\,\nmira hacia el oriente y contempla a tus hijos:\nel Santo los reúne de oriente a occidente\ny llegan gozosos invocando a su Dios.\nA pie tuvieron que partir\, conducidos por el enemigo\,\npero Dios te los traerá con gloria\,\ncomo llevados en carroza real.\nDios ha mandado rebajarse a todos los montes elevados\ny a todas las colinas encumbradas;\nha mandado rellenarse a los barrancos\nhasta hacer que el suelo se nivele\,\npara que Israel camine seguro\,\nguiado por la gloria de Dios.\nHa mandado a los bosques y a los árboles aromáticos\nque den sombra a Israel.\nPorque Dios guiará a Israel con alegría\,\na la luz de su gloria\,\ncon su justicia y su misericordia. \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 125\,1-2ab.2cd-3.4-5.6 \nR/. El Señor ha estado grande con nosotros\, y estamos alegres \nV/. Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sión\,\nnos parecía soñar:\nla boca se nos llenaba de risas\,\nla lengua de cantares. R/. \nV/. Hasta los gentiles decían:\n«El Señor ha estado grande con ellos».\nEl Señor ha estado grande con nosotros\,\ny estamos alegres. R/. \nV/. Recoge\, Señor\, a nuestro cautivos\ncomo los torrentes del Negueb.\nLos que sembraban con lágrimas\ncosechan entre cantares. R/. \nV/. Al ir\, iba llorando\,\nllevando la semilla;\nal volver\, vuelve cantando\,\ntrayendo sus gavillas. \n\n\n\nSegunda lectura\n\nLectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (1\,4-6.8-11): \nHermanos:\nSiempre que rezo por vosotros\, lo hago con gran alegría. Porque habéis sido colaboradores míos en la obra del Evangelio\, desde el primer día hasta hoy.\nÉsta es nuestra confianza: que el que ha inaugurado entre vosotros esta buena la obra\, llevará adelante hasta el Día de Cristo Jesús.\nTestigo me es Dios del amor entrañable con que os quiero\, en Cristo Jesús.\nY esta es mi oración: que vuestro amor siga creciendo más y más en penetración y en sensibilidad para apreciar los valores.\nAsí llegaréis al Día de Cristo limpios e irreprochables\, cargados de frutos de justicia\, por medio de Cristo Jesús\, para gloria y alabanza de Dios. \nPalabra de Dios \n\n\n\nEvangelio\nLectura del santo evangelio según san Lucas (3\,1-6): \nEN el año decimoquinto del imperio del emperador Tiberio\, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea\, y Herodes tetrarca de Galilea\, y su hermano Felipe tretarca de Iturea y Traconítide\, y Lisanio ttetrarca de Abilene\, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás\, vino la palabra de Dios sobre Juan\, hijo de Zacarías\, en el desierto.\nY recorrió toda la comarca del Jordán\, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados\, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías:\n«Voz del que grita en el desierto:\nPreparad el camino del Señor\,\nallanad sus senderos;\nlos valles serán rellenados\,\nlos montes y colinas serán rebajador;\nlo torcido será enderezado\,\nlo escabroso será camino llano.\nY toda carne verá la salvación de Dios». \nPalabra del Señor \n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general \nII Domingo de Adviento. Ciclo C. \nEl Señor de nuestra fe viene\, no tenemos que salir a buscarlo\, pero eso no significa que nosotros seamos espectadores pasivos\, cruzados de brazos\, esperando que él lo haga todo. No\, él viene\, pero a nosotros nos corresponde prepararle el camino. Ese camino no se prepara en abstracto\, sino en la historia concreta en que vivimos\, en la geografía en que interactuamos.\nSu venida está en función de la promesa de Dios\, es cumplimiento de la misma. Por eso\, al venir\, el Señor muestra que la vida humana le importa\, que nuestra felicidad le interesa. Y al prepararle el camino\, nosotros nos responsabilizamos ante él de nuestra vida y de nuestra convivencia. \nLc 3\,1-6.\nEl texto de este domingo se compone de una sincronización que busca situar la acción de Dios en el tiempo y en el espacio\, y de una síntesis del anuncio de Juan Bautista.\n1. Sincronización de la actuación divina.\nSegún la costumbre\, los hechos se situaban históricamente en relación con los períodos de los mandatarios de turno. Cada uno inauguraba su propio tiempo y calendario. El evangelista utiliza dos categorías de mando: «el gobierno» (? ????????) y «la magistratura» (?? ??????)\, la segunda subordinada a la primera\, pero la primera se expresa en forma sustantivada en referencia con el César y en forma verbal con respecto de Poncio Pilato. Así también\, la segunda solo se usa en forma verbal con un prefijo partitivo (??????????: ejercer como tetrarca). La forma verbal da a entender que son ejecutores\, y el partitivo\, la limitación de su mando. Así funciona el poder. En tanto que Pilato solo gobierna en Judea\, Herodes es tetrarca en Galilea\, su hermano Filipo lo es en Iturea y Traconítide\, y Lisanio en Abilene. Son tres tetrarquías\, suficientes para describir la totalidad del panorama político.\nTambién hay otro referente temporal\, que es mencionado de forma anómala: «el sumo sacerdote (?????????) Anás y Caifás». El sumo sacerdote era uno solo. Y\, en propiedad\, era José\, apodado Caifás (que significa «opresor»)\, pero quien de hecho ejercía era su suegro Anás. Sumo sacerdote tiene la misma raíz etimológica que tetrarca (????-). Así se completa el panorama del poder con cuatro representantes de los poderes subordinados a Poncio Pilato y\, por él\, al César.\nEn ese contexto\, pero por fuera de él\, «en el desierto»\, aconteció una manifestación de Dios por medio de un dicho (????) profético a través de Juan\, el hijo de Zacarías\, el sacerdote que pasó de no creer a darle fe al mensaje divino (cf. Lc 1\,20.46) y se convirtió en profeta (cf. Lc 1\,67). El profeta Juan\, consciente del horizonte universal del oráculo que recibió de Dios\, se dedicó a un ministerio itinerante «por toda la comarca lindante con el Jordán».\n2. Síntesis del anuncio profético de Juan.\nEl evangelista sintetiza primero la proclamación de Juan como un bautismo en señal de enmienda para el perdón de los pecados. El «bautismo» era un rito de muerte que indicaba ruptura total y definitiva (morir a algo); la «enmienda» consiste en la rectificación de la injusticia cometida contra el semejante; y el perdón de los pecados significa la cancelación de esa injusticia como don gratis de parte de Dios. El «pecado» es la injusticia\, pero desde la perspectiva de Dios.\nEnseguida\, el evangelista se refiere en concreto al oráculo que Juan recibió para transmitir\, y lo cita a la letra (cf. Is 40\,3-5)\, oráculo que se refiere al segundo «éxodo»\, al retorno de los judíos a su tierra. Ahora Juan\, desde el desierto\, lo dirige al mundo (el imperio romano) y al pueblo judío como una exigencia universal: preparar el camino del Señor\, que es camino de libertad.\nEsa preparación comienza por una rectificación de «senderos»\, lo que implica el rumbo que cada uno le ha dado a su existencia. Como consecuencia de esa rectificación individual\, se producirá una nivelación social («que todo valle se rellene\, que todo monte y colina se abaje»)\, comenzando por la igualdad entre las personas. Así\, lo «tortuoso»\, es decir\, la deshonestidad\, se «enderece»\, o sea\, se corrija; y lo «escabroso»\, es decir\, la aspereza amenazadora (cf. Hch 27\,29)\, se «allane»\, o sea\, se suavice\, quede libre de maldad. El objetivo de esta preparación del camino del Señor es que «todo mortal vea la salvación de Dios».\nLa «enmienda» que prepara el camino del Señor con la rectificación de la vida individual y de la convivencia social hace posible que la humanidad entera experimente a Dios como fuente de la vida y\, por tanto\, de la realización individual y social del hombre. La enmienda no es condición para evitar una acción punitiva de Dios\, es condición para poder experimentar el don de Dios. El oráculo profético invita a abrirse\, porque Dios quiere comunicarse. Y la invitación a enmendar la vida\, rompiendo con el «pecado» (la injusticia) exhorta a remover el obstáculo que impide esa experiencia de «salvación»\, es decir\, de comunicación de la vida divina. \nJuan\, el precursor del Señor\, rompió con el estilo de vida y de convivencia que sus conciudadanos admitían (habitó en el «desierto») e invitó a los demás a hacer eso mismo para prepararle camino al Señor que esperaban. En concreto\, los exhortó a la rectitud de vida («enderecen sus caminos\, rectifiquen sus senderos») y a la búsqueda de la igualdad en la convivencia social (nivelación de colinas y valles) para que todos los seres humanos («toda carne») pudieran lograr su plenitud\, esa vida («salvación) que Dios quiere comunicarles.\nTodos los discípulos de Jesús somos a la vez precursores y seguidores suyos. Somos hombres y mujeres del Adviento y de Pentecostés. Al reunirnos en asamblea eucarística\, asegurémonos de romper con los estilos de vida y de convivencia que no preparan el camino del Señor. Demos testimonio de rectitud de vida y de convivencia en la igualdad fraterna. Y experimentemos así la salvación de Dios en este lapso de la historia humana y en este espacio de la geografía terrena.\nQue en nuestras asambleas dominicales se vea que preparamos el camino del Señor porque nos empeñamos en rectificar nuestra vida y enderezar nuestra convivencia familiar\, eclesial y social.\n¡Feliz día del Señor!
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/ii-domingo-de-adviento-ciclo-c/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
ATTACH;FMTTYPE=image/jpeg:https://diocesisdesincelejo.org/wp-content/uploads/2018/12/Corona.jpg
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181210
DTEND;VALUE=DATE:20181211
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T101605Z
LAST-MODIFIED:20181210T074811Z
UID:7842-1544400000-1544486399@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Lunes de la II semana de Adviento
DESCRIPTION:Lunes\, 10 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\n\nLectura del libro de Isaías (35\,1-10): \nEL desierto y el yermo se regocijarán\,\nse alegrará la estepa y florecerá\,\ngerminará y florecerá como flor de narciso\,\nfestejará con gozo y cantos de júbilo.\nLe ha sido dada la gloria del Líbano\,\nel esplendor del Carmelo y del Sarón.\nContemplarán la gloria del Señor\,\nla majestad de nuestro Dios.\nFortaleced las manos débiles\,\nafianzad las rodillas vacilantes;\ndecid a los inquietos:\n«Sed fuertes\, no temáis.\n¡He aquí vuestro Dios! Llega el desquite\,\nla retribución de Dios.\nViene en persona y os salvará.»\nEntonces se despegarán los ojos de los ciegos\,\nlos oídos de los sordos se abrirán;\nentonces saltará el cojo como un ciervo\,\ny cantará la lengua del mudo\,\nporque han brotado aguas en el desierto\ny corrientes en la estepa.\nEl páramo se convertirá en estanque\,\nel suelo sediento en manantial.\nEn el lugar donde se echan los chacales\nhabrá hierbas\, cañas y juncos.\nHabrá un camino recto.\nLo llamarán «Vía sacra».\nLos impuros no pasarán por él.\nÉl mismo abre el camino\npara que no se extravíen los inexpertos.\nNo hay por allí leones\,\nni se acercarán las bestias feroces.\nLos liberados caminan por ella\ny por ella retornan los rescatados del Señor.\nLlegarán a Sión con cantos de júbilo:\nalegría sin límite en sus rostros.\nLos dominan el gozo y la alegría.\nQuedan atrás la pena y la aflicción. \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 84\,9ab-10.11-12.13-14 \nR/. He aquí nuestro Dios; viene en persona y nos salvará. \nV/. Voy a escuchar lo que dice el Señor:\n«Dios anuncia la paz\na su pueblo y a sus amigos».\nLa salvación está cerca de los que lo temen\,\ny la gloria habitará en nuestra tierra. R/. \nV/. La misericordia y la fidelidad se encuentran\,\nla justicia y la paz se besan;\nla fidelidad brota de la tierra\,\ny la justicia mira desde el cielo. R/. \nV/. El Señor nos dará la lluvia\,\ny nuestra tierra dará su fruto.\nLa justicia marchará ante él\,\nY sus pasos señalarán el camino. R/. \n\n\n\nEvangelio\n\nLectura del santo evangelio según san Lucas (5\,17-26): \nUN día\, estaba Jesús enseñando\, y estaban sentados unos fariseos y maestros de la ley\, venidos de todas las aldeas de Galilea\, Judea y Jerusalén. Y el poder del Señor estaba con él para realizar curaciones.\nEn esto\, llegaron unos hombres que traían en una camilla a un hombre paralítico y trataban de introducirlo y colocarlo delante de él. No encontrando por dónde introducirlo a causa del gentío\, subieron a la azotea\, lo descolgaron con la camilla a través de las tejas\, y lo pusieron en medio\, delante de Jesús. Él\, viendo la fe de ellos\, dijo:\n«Hombre\, tus pecados están perdonados».\nEntonces se pusieron a pensar los escribas y los fariseos:\n«¿Quién es éste que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?».\nPero Jesús\, conociendo sus pensamientos\, respondió y les dijo:\n«¿Qué estáis pensando en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil\, decir: “Tus pecados te son perdonados”\, o decir: “Levántate y echa a andar”? Pues\, para que veáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados —dijo al paralítico—: “A ti te lo digo\, ponte en pie\, toma tu camilla y vete a tu casa”».\nY\, al punto\, levantándose a la vista de ellos\, tomó la camilla donde había estado tendido y se marchó a su casa dando gloria a Dios\nEl asombro se apoderó de todos y daban gloria a Dios. Y\, llenos de temor\, decían:\n«Hoy hemos visto maravillas». \nPalabra del Señor \n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general  \nLunes de la II semana de Adviento. \nEn la segunda semana de adviento se anuncia la inminente intervención liberadora y salvadora de Dios\, y comienza la exhortación a la enmienda\, que se prolongará hasta el final de la tercera semana. Resuenan otras promesas: el desierto transformado en jardín\, el desmayado que recobra fuerzas\, el pecador al que se le ofrece perdón.\nLa promesa exige confianza en reciprocidad. El Dios que promete compromete. La promesa no inutiliza ni vuelve perezoso al ser humano\, le da seguridad para que dé lo mejor de sí mismo en aras de la consecución de lo que le parecía imposible. \n1. Primera lectura: promesa (Is 35\,1-10).\nDespués del oráculo que anuncia el juicio contra Edom\, vienen las bendiciones que le promete el Señor a Jerusalén. La intervención liberadora y salvadora de Dios se manifiesta en forma de un canto que deja ver los alcances de dicha actuación en el triunfo del Señor sobre la esterilidad de la naturaleza y en la superación de las debilidades (físicas y anímicas) de los seres humanos: es un río de alegría y vida que lo transforma todo.\nLos primeros destinatarios del esperanzador anuncio son las creaturas que están privadas de vida («el desierto\, el yermo\, el páramo»)\, cuyo regocijo se pronostica. Es como una renovación de la creación que superó el caos de la nada. Las flores manifiestan la alegría de la tierra vistiéndola de colores\, toda ella llena de vida; los árboles dejan ver su grandeza\, y ambos\, las flores y los árboles\, son reflejo de la gloria y la belleza del Señor. La vida embellece la creación y glorifica a Dios.\nLa palabra estimulante despierta nuevas energías en los hombres de acciones tímidas («manos débiles») y caminos inciertos («rodillas vacilantes»); infunde nuevos ánimos en los acobardados por la prepotencia de sus opresores; anuncia la venida liberadora y salvadora de su Dios. Todos los temores cederán ante la llegada justiciera del Señor. Esa liberación se ilustra con las metáforas convencionales: la apertura de los ojos del ciego y de los oídos de sordo; también la salvación: saltos y cantos de alegría.\nVuelve a la metáfora mineral y vegetal de la abundancia de vida. La transformación del ámbito de muerte («desierto») en un fontanar generoso\, y del entorno inhóspito y hostil en una calzada segura y transitable –«Vía Sacra»\, vedada a todo lo impuro\, lo que aleje de Dios–\, lo vuelve lugar seguro\, incluso para los inexpertos. La ausencia de leones y bestias feroces excluye la actividad de los poderes depredadores\, porque ahora los liberados por el Señor volverán a casa cantando de alegría\, dejando atrás las penas\, portando «sobre sus cabezas» (como bagaje) alegría perpetua\, ya no volverán a padecer y a penar. \n2. Evangelio: cumplimiento: (Lc 5\,17-26).\nLa enseñanza de Jesús «sana». El verbo «sanar/sanear» (??????) denota un estado resultante («dejar sano»)\, y se refiere a la restauración de una relación interpersonal («sanear»: cf. Lc 6\,18-19; 7\,7). El «médico» (??????) es el artífice del saneamiento de dichas relaciones (cf. Lc 4\,23). «Enseñar» es más que «informar»\, es comunicar un saber que transforma los valores y cambia la conducta. Para comenzar\, la enseñanza\, crea una relación particular: el que enseña es maestro\, el que recibe la enseñanza es su discípulo. Mientras Jesús enseña\, los fariseos y maestros de la Ley hacen lo propio. Pero «la fuerza del Señor» (el amoroso Espíritu del Dios que sacó a Israel de Egipto) apoya la enseñanza de Jesús\, de manera que esta resulta «sanadora»\, o sea\, restauradora de la convivencia humana. Nada se dice de la enseñanza de los fariseos y maestros de la Ley.\nLa enseñanza versa sobre el amor universal de Dios\, y se escenifica en un relato. Se observan el esfuerzo de «ciertos hombres» que quieren llegar hasta Jesús para llevar ante él a un individuo «paralizado»\, y el obstáculo por parte de quienes se lo impiden («la multitud»)\, al mismo tiempo que el empeño decidido de vencer tal obstáculo hasta lograr llegar a él. En esa insistencia que muestran\, Jesús «ve» su fe y declara perdonados los pecados del «hombre» (término universal\, referido a la humanidad)\, mostrando así que la fe en él incluye la enmienda y basta para alcanzar el perdón de los pecados. Esa declaración de perdón (amor universal y gratuito) suena insultante para Dios\, según lo que enseñan los otros «maestros» (los letrados y los fariseos)\, cosa que no se le escapa a Jesús: él sabe cómo piensan esos rigoristas de escuela.\nJesús los desafía. El perdón de los pecados es interior e invisible; la libertad que da el amor que brota del perdón es totalmente visible. Así que\, para que vean que su palabra es fuente de vida y de libertad\, libera al paralizado de lo que lo paralizaba\, y le confiere libertad de acción. Al enviarlo a «su casa»\, se advierte que no pertenece a «la casa de Israel» (por eso lo llamó «hombre»\, y no «varón»). Al decirle que tome el catrecillo\, indica que lo hace «señor» de su propia vida\, dueño de lo que antes lo paralizaba. Así es como Jesús manifiesta su «autoridad» (???????)\, es decir\, la comunicación del Espíritu Santo\, que hace al ser humano interior y exteriormente libre y dueño de sí mismo. El señorío de Jesús no se ejerce sometiendo\, sino liberando. Él es Señor de hombres libres\, no de esclavos. Reconocerlo como «Señor» implica declararse autónomo. \nLa promesa contenida en la Ley y los profetas era la de la vida plena\, libre y feliz. Esa promesa la cumple Jesús por fuera de los preceptos de la Ley de Moisés\, y contra la oposición de los personeros de esa Ley. Esto indica que hay dos maneras de ver y entender la Ley: como un conjunto de preceptos\, y como una profecía de liberación y salvación. Los legistas y los fariseos defienden la primera\, pero con ella someten el pueblo\, y este no experimenta el amor de Dios. Jesús avala la segunda\, y así le hace sentir al mundo el amor universal del Padre. Esto habría que tenerlo en cuenta para interpretar expresiones como la de Mt 5\,17\, que a tantas contradicciones ha conducido por no haber sido bien entendida.\nLa promesa de liberación y salvación se cumple por el amor activo que da libertad a las personas haciéndolas partícipes del señorío de Jesús mediante la infusión del Espíritu Santo. Este Espíritu\, tras haber liberado interiormente de sus egoísmos al ser humano\, lo capacita para vencer los obstáculos socioculturales que le impiden vivir y manifestar el amor universal del Padre.\nComulgar nos hace crecer en libertad interior y exterior\, y nos capacita para mostrar este camino de libertad y vida a la humanidad paralizada por el «pecado» (la injusticia).\nFeliz lunes.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/lunes-de-la-segunda-semana-de-adviento/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181211
DTEND;VALUE=DATE:20181212
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T101956Z
LAST-MODIFIED:20181211T181026Z
UID:7844-1544486400-1544572799@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Martes de la II semana de Adviento
DESCRIPTION:Martes\, 11 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\n\nLectura del libro de Isaías (40\,1-11): \n«CONSOLAD\, consolad a mi pueblo\n—dice vuestro Dios—;\nhablad al corazón de Jerusalén\,\ngritadle\,\nque se ha cumplido su servicio\,\ny está pagado su crimen\,\npues de la mano del Señor ha recibido\ndoble paga por sus pecados».\nUna voz grita:\n«En el desierto preparadle\nun camino al Señor;\nallanad en la estepa\nuna calzada para nuestro Dios;\nque los valles se levanten\,\nque montes y colinas se abajen\,\nque lo torcido se enderece\ny lo escabroso se iguale.\nSe revelará la gloria del Señor\,\ny verán todos juntos\n—ha hablado la boca del Señor—».\nDice una voz: «Grita».\nRespondo: «¿Qué debo gritar?».\n«Toda carne es hierba\ny su belleza como flor campestre:\nse agosta la hierba\, se marchita la flor\,\ncuando el aliento del Señor\nsopla sobre ellos;\nsí\, la hierba es el pueblo;\nse agosta la hierba\, se marchita la flor\,\npero la palabra de nuestro Dios\npermanece por siempre».\nSúbete a un monte elevado\,\nheraldo de Sión;\nalza fuerte la voz\,\nheraldo de Jerusalén;\nálzala\, no temas\,\ndi a las ciudades de Judá:\n«Aquí está vuestro Dios.\nMirad\, el Señor Dios llega con poder\ny con su brazo manda.\nMirad\, viene con él su salario\ny su recompensa lo precede.\nComo un pastor que apacienta el rebaño\,\nreúne con su brazo los corderos\ny los lleva sobre el pecho;\ncuida él mismo a las ovejas que crían». \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 95\,1-2.3.10ac.11-12.13-14 \nR/. Aquí está nuestro Dios\, que llega con poder. \nV/. Cantad al Señor un cántico nuevo\,\ncantad al Señor\, toda la tierra;\ncantad al Señor\, bendecid su nombre\,\nproclamad día tras día su victoria. R/. \nV/. Contad a los pueblos su gloria\,\nsus maravillas a todas las naciones.\nDecid a los pueblos: «El Señor es rey\,\nél gobierna a los pueblos rectamente». R/. \nV/. Alégrese el cielo\, goce la tierra\,\nretumbe el mar y cuanto lo llena;\nvitoreen los campos y cuanto hay en ellos\,\naclamen los árboles del bosque. R/. \nV/. Delante del Señor\, que ya llega\,\nya llega a regir la tierra:\nregirá el orbe con justicia\ny los pueblos con fidelidad. R/. \n\n\n\nEvangelio\n\nLectura del santo evangelio según san Mateo (18\,12-14): \nEN aquel tiempo\, dijo Jesús a sus discípulos:\n«¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde\, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra\, en verdad os digo que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado.\nIgualmente\, no es voluntad de vuestro Padre que está en el cielo que se pierda ni uno de estos pequeños». \nPalabra del Señor \n\n\n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general\nMartes de la II semana de Adviento.\n\nLos sermones de corte moralista tienden a estigmatizar siempre «la oveja extraviada»\, haciéndola responsable de su extravío. Esa visión no compagina con la imagen que emplean los profetas y que desarrolla Jesús\, dadas las muestras de ternura de parte del Señor Dios y del Señor Jesús con la oveja reencontrada. Y es porque la causa del extravío de la oveja no es responsabilidad de esta\, sino descuido de sus pastores.\nEl Señor viene a buscar la oveja perdida porque esa ha sido siempre su conducta: él fue a Egipto a buscar su pueblo\, fue a Babilonia\, y va donde sea preciso ir\, en busca del ser humano\, que siempre necesita liberación y salvación.\n\n1. Primera lectura: promesa (Is 40\,1-11).\nOráculo de cuatro breves unidades: la voz del profeta a su pueblo anuncia el consuelo y su razón de ser (vv. 1-2); la voz de un heraldo pregona un nuevo éxodo a través del desierto (vv. 3-5); la voz de otros mensajeros proclama la excelencia y la validez de la palabra del Señor (vv. 6-8)\, y\, finalmente\, la voz de la jubilosa Jerusalén anuncia la llegada del Señor haciendo justicia y dando recompensa a su pueblo (vv. 9-11).\nSe escuchan dos gritos. El primero\, dirigido al corazón de Jerusalén\, es una voz que desde lejos vocea consuelo\, que declara cumplida la pena\, pagado el crimen\, recibido el castigo. Hablarle al corazón a alguien para consolarlo (cf. Gn 50\,21; Rut 2\,13) asocia un sentimiento con una razón y una decisión. El «castigo» hace referencia o al acto perverso\, o a la pena que él acarrea. Este es un término que en el lenguaje de los profetas designa las consecuencias del acto perverso\, que le atribuyen a Dios como una forma de señalar que la advertencia hecha por él se hizo realidad.\nEl segundo grito es dirigido al pueblo rescatado que emprende su procesión de regreso a casa a través del desierto\, como en un renovado éxodo\, ya antes anunciado por Jeremías y Ezequiel; y si antaño el mar se puso al servicio del pueblo\, ahora valles\, montes y colinas hacen lo propio\, para que se revele la gloria del Señor y todos a la vez sirvan a su designio liberador y salvador y sean testigos de su esplendor. La palabra traducida por «gloria» (???????) procede de un verbo (????) que significa «ser pesado» (cf. Is 47\,6) o «ser importante» (cf. Is 43\,4). Aquí sirve para denotar la acción por la cual el Señor descarga el peso de su justicia reivindicando a su pueblo oprimido.\nLuego hay dos gritos más. El primero afirma que\, en tanto la condición humana es precaria\, el aliento (?????) y la palabra (?????) del Señor permanecen. La condición de los seres «de carne» es tan mortal como la de los vegetales silvestres\, su consistencia propia es tan frágil como delicada flor del campo. Esto vale para todo hijo de Adán (cf. Is 51\,12)\, pero sobre todo para los poderosos de la tierra (cf. Is 40\,21-24). Esa es la condición humana en general. No así la palabra del Señor. Su aliento-palabra aniquila el poder opresor (cf. Is 40\,24)\, su mensaje «se cumple siempre».\nEl segundo\, desde lo alto de un monte\, Sion\, con fuerte\, voz de heraldo\, anuncia la victoriosa llegada de Dios. El término (???????????) traducido por «heraldo» (femenino en hebreo) se refiere al portador de buenas noticias para los que sufren (cf. Is 41\,27; 52\,7; 60\,6; 61\,1). El brazo robusto y potente del Señor (su amor liberador) le asegura su libertad\, y su séquito triunfal resultará ahora recompensado\, cuidado y reunido con afecto paterno y materno a la vez (su amor salvador).\n\n2. Evangelio: cumplimiento (Mt 18\,12-14).\nJesús recurre a la metáfora de la oveja extraviada\, pero la contextualiza de manera muy precisa. En primer lugar\, quien tiene las ovejas no es un «pastor» (??????)\, sino un «hombre» (????????)\, un ser humano\, lo cual plantea en otros términos el asunto: no es una cuestión laboral sino de humanidad. En segundo lugar\, el verbo «extraviar» (??????)\, aquí en voz pasiva\, denota a la vez el hecho pasado de haber sido extraviado y la acción presente de andar errante. En tercer\, lugar pregunta por la conducta (humana) frente a ese hecho\, sugiriendo\, en la misma pregunta\, cuál es esa conducta humana. Esta tiene dos opciones: dejar las restantes «en el monte»\, y emprender el camino en busca de la extraviada.\n«El monte» es el lugar del encuentro con Dios en la historia; por tanto\, dejarlas en «el monte» es dejarlas seguras\, no es una acción irresponsable\, pues quedan en la presencia de Dios y haciendo historia. Hacer esto es comportarse como Dios\, que sale al rescate del pueblo extraviado por la indiferencia de los dirigentes (cf. Is 40\,11; Jr 23\,1-4; Ez 34).\nLa búsqueda de la extraviada\, considerada desde el punto de vista cuantitativo\, no tiene mayor sentido en la perspectiva del ganadero; sí lo tiene desde el punto de vista cualitativo: un solo miembro es importante para la unidad e integridad del rebaño; ni el rebaño está completo si falta solo una oveja\, ni la oveja puede realizarse plenamente alejada de su rebaño. Fuera del rebaño\, la oveja extraviada corre grave peligro. Por ese motivo hay que reintegrarla cuanto antes.\nLa re-conciliación (el regreso a la unión)\, si se logra\, es motivo de una alegría superior a la de la unión simplemente mantenida\, produce una enorme satisfacción. Jesús la refiere a la voluntad manifiesta del Padre que no quiere que se extravíe ni «uno de estos pequeños». Con «estos pequeños» se refiere él a los excluidos de la sociedad judía\, los que lo siguen sin ambiciones de dominio. Y de ahí se deduce la causa del extravío\, la ambición de dominio\, que se manifiesta en la negación del servicio al semejante y en apartar así al hombre del Señor.\n\nInsistimos en que en adviento anunciamos al Señor que «viene». No se trata de «ir» a buscarlo\, sino de dejarnos encontrar por él. Pero hay que prepararle el camino para ese encuentro. Podría ser que andemos errantes porque nos dejamos extraviar\, porque tratamos de imitar el escándalo excluyente (cf. Mt 18\,6-10); podría suceder que alguien ande errante y que el Señor quiera salir a su encuentro por medio de nosotros. Ese camino de reconciliación es camino de fiesta\, alegría de unidad recuperada\, canto de liberación del extravío\, celebración de la salvación recibida.\nLa fila que hacemos para comulgar es como la procesión de la que habla el profeta\, es encuentro con el Señor que viene por el sacramento para ayudarnos a realizar nuestro éxodo personal y comunitario. Es gozoso encuentro de libertad y de vida.\nAl mismo tiempo\, esa experiencia de feliz encuentro nos inspira y estimula a procurarle la misma satisfacción a otros que viven la experiencia de «extravío» de la que nos rescató el Señor. Comer el cuerpo de Cristo nos infunde el Espíritu de reconciliación\, para que también nosotros vayamos a buscar a los extraviados y a conducirlos al encuentro con el Señor y su rebaño.\nFeliz martes.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/martes-de-la-ii-semana-de-adviento/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181212
DTEND;VALUE=DATE:20181213
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T102437Z
LAST-MODIFIED:20181212T175455Z
UID:7847-1544572800-1544659199@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe
DESCRIPTION:PRIMERA LECTURA\nLectura del libro del Eclesiástico (Sirácide): 24\,23-31\nYo soy como una vid de fragantes hojas y mis flores son producto de gloria y de riqueza.\nYo soy la madre del amor\, del temor del conocimiento y de la santa esperanza.\nEn mí está toda la gracia del camino y de la verdad\, toda esperanza de vida y de virtud. \nVengan a mí\, ustedes\, los que me aman y aliméntense de mis frutos.\nPorque mis palabras son más dulces que la miel y mi heredad\, mejor que los panales. \nLos que me coman seguirán teniendo hambre de mí\, los que me beban seguirán teniendo sed de mí;\nlos que me escuchan no tendrán de qué avergonzarse y los que se dejan guiar por mí no pecarán.\nLos que me honran tendrán una vida eterna. \nPalabra de Dios. \nSalmo responsorial: Salmo 66\nR. Oh Dios\, que te alaben los pueblos\,\nque todos los pueblos te alaben. \nEl Señor tenga piedad y nos bendiga\,\nilumine su rostro sobre nosotros;\nconozca la tierra tus caminos\,\ntodos los pueblos tu salvación. R. \nQue canten de alegría las naciones\,\nporque riges el mundo con justicia\,\nriges los pueblos con rectitud\ny gobiernas las naciones de la tierra. R. \nLa tierra ha dado su fruto\,\nnos bendice el Señor\, nuestro Dios.\nQue Dios nos bendiga; que le teman\nhasta los confines del orbe. R. \n  \nSEGUNDA LECTURA\nLectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Gálatas 4\, 4-7\nHermanos: \nCuando se cumplió el tiempo\, envió Dios a su Hijo\, nacido de una mujer\, nacido bajo la Ley\, para rescatar a los que estaban bajo la Ley\, para que recibiéramos el ser hijos por adopción. \nComo sois hijos\, Dios envió a vuestros corazones al Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abbá! (Padre). Así que ya no eres esclavo\, sino hijo; y si eres hijo\, eres también heredero por voluntad de Dios. \nPalabra de Dios. \nEVANGELIO\nLectura del santo evangelio según san Lucas 1\, 39-48\nEn aquellos días\, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña\, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. \nEn cuanto Isabel oyó el saludo de María\, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito; \n—«¡Bendita tú entre las mujeres\, y bendito el fruto de tu vientre! \n¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos\, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú\, que has creído\, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá». \nMaría dijo: \n«Proclama mi alma la grandeza del Señor\,\nse alegra mi espíritu en Dios\, mi salvador;\nporque ha mirado la humillación de su esclava». \nPalabra del Señor \n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general \n  \n12 de diciembre.\nFiesta de nuestra señora de Guadalupe.\n\nEl acontecimiento de Guadalupe nos resulta mucho más conocido en sus detalles que en su significación. De hecho\, las manifestaciones de la Virgen suelen ser examinadas con ánimo apologético\, como sucede con las apariciones de Jesús resucitado\, sin poner mucho interés en el sentido y las exigencias de estos hechos. Quizás se pone más énfasis en la autenticidad definida por una autoridad exterior al hecho\, que lo avala\, y menos en la coherencia del hecho con la fe y en su capacidad de transmitirla o ilustrarla\, es decir\, su autenticidad interna. Nada significa una supuesta aparición cuyo mensaje no sea coherente con el mensaje de Jesús.\nLas apariciones del Señor resucitado dan testimonio de una experiencia personal\, innegable\, de la victoria de Jesús sobre la muerte. Lo que no lograron ni la tumba vacía\, ni el testimonio de las Escrituras\, ni el anuncio de los «mensajeros» (fueran ángeles o apóstoles)\, lo logran las manifestaciones del Señor glorioso\, ante todo porque son personales. Y ellas nos conducen al compromiso misionero. Es impensable tener el encuentro con el Señor resucitado y no convertirse en su ardoroso misionero. Esa confirmación de la fe y el correspondiente empeño en seguir al Señor siendo su testigo certifican que esas apariciones son auténticas.\nAsí sucede con las apariciones de la Virgen. Nos dan otra visión de la Iglesia y de su misión. La Iglesia no es portadora pasiva del Señor\, sino\, como María encinta\, testigo convincente de la presencia del Señor en medio de su pueblo.\n \n1. Primera lectura: promesa (Is 7\,10-14; 8\,10).\nAnte la desconfianza del rey Acaz\, que cifraba su seguridad en poderes humanos\, Isaías\, en nombre del Señor\, le ofrece una señal (????) «en lo alto del cielo o en lo profundo del abismo»\, es decir\, o en el dominio de la vida o en el dominio de la muerte. El rey\, que no se fiaba del Señor\, fingió respeto hacia él y se rehusó a pedir esa señal. Entonces el profeta le anuncia en nombre del Señor que este\, «por su cuenta»\, le dará una señal a él y al pueblo. Dicha señal no se dará en los dominios antes mencionados\, sino en un tercero\, en el de la historia humana: promete que la «doncella» (???????)\, la esposa del rey\, dará a luz un hijo\, es decir\, habrá espacio para la vida\, y el niño recibirá de su madre (cosa inusual) el nombre de Emanuel (???????? ???: «Dios con nosotros»)\, es decir\, realizará la presencia de Dios en medio del pueblo. De hecho\, ese nombre es simbólico\, porque el hijo de Acaz recibirá el nombre de Ezequías (??????????: cf. 2Ry 18\,1)\, pero sí será un rey justo como pocos.\nEste niño\, como rey\, será motivo de firme confianza para el pueblo\, que se atreverá a desafiar los poderes humanos enemigos con la seguridad de que su Dios habita en medio de él.\n \n2. Evangelio: cumplimiento (Lc 1\,39-48).\nLa tradición cristiana declara que la promesa del Señor se cumple plenamente en Jesús\, quien es realmente el «Dios con nosotros» (cf. Lc 1\,78; 7\,16; 19\,44). Pero ya no se trata de una «doncella» (???????)\, que connota juventud\, vida nueva\, sino de una «virgen» (????????/????????)\, que connota fidelidad. La madre es asociada al hijo en la misión de dar testimonio del Señor: el Hijo manifiesta la fidelidad de Dios a su pueblo; la madre\, la fidelidad del pueblo a su Dios.\nLa virgen encinta se dirigió «presurosa» a la región montañosa (Judea) para anunciar y dar testimonio de esa presencia bienhechora: liberadora y salvadora. Y comenzó por el anuncio de la misma buena noticia que ella había recibido (el «saludo»\, cf. Lc 1\,29 con 1\,40.41.44)\, provocando la alegría de la liberación y el don del Espíritu Santo de salvación\, la bendición y la proclamación de dicha. Este «saludo»\, que ahora es «de María»\, porque ella se lo ha apropiado por la fe\, prepara el camino del Señor en Isabel y su criatura\, porque es buena noticia\, como ella lo recibió del mensajero de Dios. De ese modo exterioriza ella su fe interior (la profesión de los labios muestra la fe del corazón)\, e Isabel puede percibirla; por eso la proclama dichosa por haber creído\, porque esa fe es el compromiso («co-promesa») por el cual se cumple la promesa del Señor. La virgen madre lleva a los hombres al encuentro con su hijo\, que es el Hijo de Dios\, el «Dios con nosotros».\n\nMaría aparece como ícono viviente de la Iglesia que anuncia y hace presente a Jesús. La historia de Guadalupe es la de toda Latinoamérica: la Virgen viene al encuentro de los pobres para transmitirles la buena noticia de su hijo y hacerlos exultar con la alegría de la liberación y el regocijo de la salvación. El mensaje de Guadalupe es el mismo de la visitación (cf. Lc 1\,39-56)\, y el mismo es reiterado una y otra vez: la virgen que se apropia del «saludo» se levanta y se encamina a toda prisa en busca de los necesitados de ese «saludo» para darles la buena noticia. Y así provoca la fe en el Señor liberador y salvador. Como esa fe es recíproca a la promesa («co-promesa») suscita el «compromiso» cristiano. Y esto le da autenticidad.\nCuando recibimos a Jesús en la eucaristía\, espontáneamente miramos a la Virgen María y nos sentimos estimulados por su testimonio a levantarnos y a emprender presurosos la salida misionera\, para que los que esperan se enteren de que llegó el tiempo del cumplimiento de la promesa: Dios está con nosotros. Es inconcebible recibir al Señor con fe y no salir a dar testimonio gozoso de él.\nFeliz fiesta.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/fiesta-de-nuestra-senora-de-guadalupe/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181212
DTEND;VALUE=DATE:20181213
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181211T041309Z
LAST-MODIFIED:20181211T041439Z
UID:7957-1544572800-1544572800@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Ordenaciones diaconales
DESCRIPTION:Monseñor José ordena diáconos a los seminaristas Yader López Hernández y Luis Watt Herazo. Miércoles\, 12 de diciembre en la catedral San Francisco de Asís\, a las 10:00 a.m.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/ordenaciones-diaconales/
CATEGORIES:La agenda de monseñor José
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181213
DTEND;VALUE=DATE:20181214
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T102754Z
LAST-MODIFIED:20181213T095017Z
UID:7849-1544659200-1544745599@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Jueves de la II semana de Adviento
DESCRIPTION:Jueves\, 13 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\n\nLectura del libro de Isaías (41\,13-20): \nYO\, el Señor\, tu Dios\,\nte tomo por la diestra y te digo:\n«No temas\, yo mismo te auxilio».\nNo temas\, gusanillo de Jacob\,\noruga de Israel\,\nyo mismo te auxilio\n-oráculo del Señor-\,\ntu libertador es el Santo de Israel.\nMira\, te convierto en trillo nuevo\,\naguzado\, de doble filo:\ntrillarás los montes hasta molerlos;\nreducirás a paja las colinas;\nlos aventarás y el viento se los llevará\,\nel vendaval los dispersará.\nPero tú te alegrarás en el Señor\,\nte gloriarás en el Santo de Israel.\nLos pobres y los indigentes\nbuscan agua\, y no la encuentran;\nsu lengua está reseca por la sed.\nYo\, el Señor\, les responderé;\nyo\, el Dios de Israel\, no los abandonaré.\nHaré brotar ríos en cumbres desoladas\,\nen medio de los valles\, manantiales;\ntransformaré el desierto en marisma\ny el yermo en fuentes de agua.\nPondré en el desierto cedros\,\nacacias\, mirtos\, y olivares;\nplantaré en la estepa cipreses\,\njunto con olmos y alerces\,\npara que vean y sepan\,\nreflexionen y aprendan de una vez\,\nque la mano del Señor lo ha hecho\,\nque el Santo de Israel lo ha creado. \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 144\,1.9.10-11.12-13ab \nR/. El Señor es clemente y misericordioso\,\nlento a la cólera y rico en piedad. \nV/. Te ensalzaré\, Dios mío\, mi rey;\nbendeciré tu nombre por siempre jamás.\nEl Señor es bueno con todos\,\nes cariñoso con todas sus criaturas. R/. \nV/. Que todas tus criaturas te den gracias\, Señor\,\nque te bendigan tus fieles.\nQue proclamen la gloria de tu reinado\,\nque hablen de tus hazañas. R/. \nV/. Explicando tus hazañas a los hombres\,\nla gloria y majestad de tu reinado.\nTu reinado es un reinado perpetuo\,\ntu gobierno va de edad en edad. R/. \n\n\n\nEvangelio\n\nLectura del santo evangelio según san Mateo (11\,11-15): \nEN aquel tiempo\, dijo Jesús al gentío:\n«En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él.\nDesde los días de Juan el Bautista hasta ahora el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan. Los Profetas y la Ley han profetizado hasta que vino Juan; él es Elías\, el que tenía que venir\, con tal que queráis admitirlo.\nEl que tenga oídos\, que oiga». \nPalabra del Señor \n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general \nJueves de la II semana de Adviento.\n\nEl Señor quiere ofrecerle seguridades a su pueblo y disiparle sus temores en todas las épocas de la historia. Él es «redentor»\, es decir\, liberador. El término hebreo (??????) traducido «redentor» es propio de las costumbres de la época; designaba al responsable de una acción legal por la cual se recobraban bienes enajenados\, se liberaba a esclavos o cautivos\, se vengaban asesinatos\, o se contraía matrimonio con la viuda sin hijos de un pariente. Por tratarse de cautivos reducidos a esclavitud\, en este caso su mejor traducción es «liberador»\, ya que el término «redentor» (del latín redemptor) implica pago de rescate\, y no es ese el caso\, ya que el Señor lo es del cielo y de la tierra\, no se somete a nada (costumbres\, convencionalismos) ni a nadie\, es dueño de todo. Pero allí no termina su obra\, él instaura un orden nuevo por medio de su «siervo»\, como una creación renovada\, que hace habitable la tierra y grata la vida. Y así el Señor se manifiesta como «salvador».\n\n1. Primera lectura (Is 41\,13-20): Promesa.\nEl Señor declara «siervo mío» (????????) a Israel y\, a su vez\, se declara él el «redentor» (??????) de Israel. La relación de siervo con el Señor entraña la confianza y la predilección de parte del Señor\, y no propiamente la de amo a esclavo. Por su condición de Siervo del Señor\, Israel es libre y liberador. En Isaías\, particularmente\, el «siervo» es la figura del perfecto discípulo del Señor\, testigo de la fe israelita\, víctima por los pecados del pueblo\, luz de las naciones paganas (cf. Is 42\,1-4; 49\,1-6; 50\,4-9; 52\,13-53\,12). Israel no debe temer ante el convulso panorama internacional\, porque el Señor es su «redentor» (protector del oprimido\, liberador del pueblo) que lo toma de la mano y le brinda confianza y respaldo como un padre a su hijo pequeño; por eso no ha de sentir miedo ante los poderosos y opresores (caldeos o medos)\, aunque comparándose con ellos él se sienta como un gusano\, o incluso como un conjunto de cadáveres.\nVerá el «día del Señor de los ejércitos» y el mismo pueblo será ejecutor de la victoria del Señor sobre los poderes opresores (cf. Is 2\,12-15). La acción sobre los «montes» y las «colinas» (cf. Is 40\,4) se entiende mejor en la polémica contra los altozanos\, lugares de culto idolátrico opuestos al «monte del Señor». La supresión definitiva de dichos lugares\, sugerida por la metáfora de paja aventada\, promete la eliminación de esos cultos y la celebración posterior con el Santo de Israel.\nFinalmente\, promete un nuevo éxodo en el cual el pueblo verá renovados prodigios: si Moisés sacó agua de la roca\, el Señor promete alumbra ríos en las dunas para «los pobres e indigentes»\, transformar el desierto en un estanque hasta el punto de convertirlo en un renovado paraíso en donde\, además de los cuatro surtidores de agua (ríos\, manantiales\, estanque y fuente: compárese con Gn 2\,6.10-14)\, brotarán siete especies de selectos árboles (compárese con Gn 2\,9: «toda clase de árboles hermosos…»).\nDe esta forma manifestará «el Santo de Israel» su gloria ante los suyos y los paganos: dándoles libertad y vida abundante a «los pobres e indigentes»\, es decir\, a los cautivos sometidos.\n\n2. Evangelio (Mt 11\,11-15): Cumplimiento.\nJesús ha realizado acciones y ha hecho declaraciones que desconciertan incluso al mismo que ha venido preparándole camino. Juan se encuentra perplejo y manda a sus discípulos a preguntarle si es él el esperado o si hay que seguir esperando. Jesús hace un alto elogio de Juan\, pero relativiza lo que él representa: «el último en el reino de Dios»\, es decir\, el que sirve a los demás porque es libre para hacerlo\, «es más grande que él»\, a quien Jesús declaró el más grande entre los nacidos de mujer. El Antiguo Testamento (la Ley) no logra seres humanos de la talla que logra el Nuevo Testamento (la gracia del Espíritu). Jesús no se refiere a la condición humana de hecho\, como sí lo hace el Antiguo Testamento\, por ejemplo: «el hombre nacido de mujer\, corto de días y harto de pesares» (Job 14\,1)\, sino a la nueva posibilidad que se abre para la humanidad en el «Reino de los Cielos»\, en que el ser humano es invitado a ser como Dios viviendo su amor universal en las relaciones sociales (cf. Mt 5\,20.48).\nPero hay un problema en relación con el reino de Dios: que los violentos quieren quitarlo de su camino\, porque les incomoda. Hasta Juan\, ese reino era una promesa\, y todos lo aguardaban con ansias\, porque se lo imaginaban como un derroche incondicional de poder por parte de Dios\, un soberano guerrero que\, en vez de «liberador»\, sería su «vengador»; pero cuando el precursor y Jesús exigieron la «enmienda»\, la ruptura con la propia injusticia\, los responsables de la injusticia (los violentos círculos de poder: sumos sacerdotes\, letrados y senadores) se declararon contrarios a él y se opusieron con todo su arsenal de represión.\nMientras «los profetas todos y la Ley» fueron anuncio profético de liberación y salvación según la alianza\, todos se manifestaron complacidos y de acuerdo\, esperando que Dios cumpliera sus expectativas\, no las promesas que él había hecho. Cuando se enteraron de que el cumplimiento de las promesas de Dios exigía su participación activa\, manifestaron disgusto y desacuerdo.\nNo obstante\, la profecía que anunciaba que Elías vendría antes del Mesías se cumplió ya en la persona de Juan. Según las expectativas de los dirigentes\, Dios haría volver en persona a Elías y deslegitimaría a los gobernantes de turno\, como el profeta lo hizo con los reyes Ajab y Ocozías. Esta expectativa tenía un nuevo ingrediente\, porque los paganos se habían instalado en la tierra prometida\, los romanos ocupaban el país. Así que ellos esperaban que Dios los expulsara. Pero lo que Jesús afirma es que Juan vino con el mismo espíritu de Elías\, y ellos no lo aceptaron.\n\nEl cumplimiento de las promesas no se da con derroches de poder sino con la respuesta del ser humano a la invitación a la enmienda de vida (mensaje de Juan\, reiterado por Jesús) y a la fe en el reinado de Dios Padre (exigencia de Jesús). Quien acepte vivir en la justicia y convivir en el amor (hijo de Dios\, hermano universal) comprueba el cumplimiento de las promesas de Dios. Quien no\, se alinea en la fila de los violentos que rechazan el reino.\nCelebrar la eucaristía y comer a la mesa del Mesías es anticipar el banquete del reino de Dios. Y esta celebración exige:\n• la rectitud personal y\n• el compromiso por una nueva sociedad.\nEsta celebración convierte en receptores y testigos de las promesas a quienes sí acogen a Jesús como «el que tenía que venir».\nFeliz jueves eucarístico y vocacional.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/jueves-de-la-ii-semana-de-adviento/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181214
DTEND;VALUE=DATE:20181215
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T103431Z
LAST-MODIFIED:20181214T100136Z
UID:7852-1544745600-1544831999@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Viernes de la II semana de Adviento
DESCRIPTION:Viernes\, 14 de diciembre de 2018\n\n\nPrimera lectura\n\n\nLectura del libro de Isaías (48\,17-19):\n\nESTO dice el Señor\, tu libertador\,\nel Santo de Israel:\n«Yo\, el Señor\, tu Dios\,\nte instruyo por tu bien\,\nte marco el camino a seguir.\nSi hubieras atendido a mis mandatos\,\ntu bienestar sería como un río\,\ntu justicia como las olas del mar\,\ntu descendencia como la arena\,\ncomo sus granos\, el fruto de tus entrañas;\ntu nombre no habría sido aniquilado\,\nni eliminado de mi presencia».\n\nPalabra de Dios\n\n\n\nSalmo\n\n\nSal 1\,1-2.3.4.6\n\nR/. El que te sigue\, Señor\, tendrá la luz de la vida.\n\nV/. Dichoso el hombre\nque no sigue el consejo de los impíos\,\nni entra por la senda de los pecadores\,\nni se sienta en la reunión de los cínicos;\nsino que su gozo es la ley del Señor\,\ny medita su ley día y noche. R/.\n\nV/. Será como un árbol\nplantado al borde de la acequia:\nda fruto en su sazón\ny no se marchitan sus hojas;\ny cuanto emprende tiene buen fin. R/.\n\nV/. No así los impíos\, no así;\nserán paja que arrebata el viento.\nPorque el Señor protege el camino de los justos\,\npero el camino de los impíos acaba mal. R/.\n\n\n\nEvangelio\n\n\nLectura del santo evangelio según san Mateo (11\,16-19):\n\nEN aquel tiempo\, dijo Jesús al gentío:\n«¿A quién compararé esta generación?\nSe asemeja a unos niños sentados en la plaza\, que gritan diciendo: “Hemos tocado la flauta\, y no habéis bailado; hemos entonado lamentaciones\, y no habéis llorado”.\nPorque vino Juan\, que ni comía ni bebía\, y dicen: “Tiene un demonio”. Vino el Hijo del hombre\, que come y bebe\, y dicen: “Ahí tenéis a un comilón y borracho\, amigo de publicanos y pecadores”.\nPero la sabiduría se ha acreditado por sus obras».\n\nPalabra del Señor\n\n\n\n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general\n\nViernes de la II semana de Adviento.\n\n Comienza ahora la exhortación a la enmienda\, la invitación paciente y amorosa de Dios para que el pueblo recapacite y desande sus malos pasos. La meditación en la historia pasada y presente se convierte en lección cuyo aprendizaje ha de conducir a la rectitud de vida en la medida en que el pueblo quiera escuchar a Dios.Esta exhortación tiene una motivación y una finalidad. La motivación procede del amor de Dios; él quiere comunicarse a la humanidad\, pero la injusticia («el pecado») obstaculiza ese propósito. La finalidad busca mover a un doble cambio: de mente y de conducta. Al abrirles Dios los ojos\, los hombres se desengañan de los falsos valores\, y esa desilusión se traduce en la rectificación de sus caminos equivocados. Así el hombre se abrirá a Dios. El resultado que Dios espera es un hombre justo y una convivencia en paz.\n\n 1. Primera lectura: promesa (Is 48\,17-19).\n\n El panorama internacional es convulso. Ciro\, heredero de Cambises I\, se rebeló contra el reino de Media y se tomó Ecbátana\, su capital (550 a.C.)\, y se proclamó rey de medos y persas. En el 539 atacó Babilonia y se la tomó\, y permitió luego el retorno de los judíos a su patria. El profeta ve el levantamiento de Ciro y anuncia que a Babilonia se le llegó su hora\, y que los deportados volverán a su tierra. Esto confirma que el Señor es quien dirige la creación y la historia (cf. Is 41\,1-5; 45\,1-8; 48\,12-16). Y de esto se vale el profeta para amonestar al pueblo.La historia misma es lugar de enseñanza para Dios y de aprendizaje para el pueblo (cf. Dt 8\,1-6). El Señor es el liberador («redentor»: ?????)\, el que rescata al pueblo de la esclavitud; el Santo de Israel\, el Dios que convive con el pueblo; el Dios que lo educa para su bien. El camino de retorno a la patria es camino de rectificación de la mala conducta anterior. La promesa se abre paso por el llamado a la enmienda\, con la condición de que sea escuchado (cf. Sl 81\,14-17).Si esa escucha se hubiera dado antes\, el pueblo ahora disfrutaría de una paz fluida (no estaría en condición de deportado)\, su justicia (rectitud ante Dios) tendría la fuerza del oleaje del mar (es decir\, se impondría por su propia fuerza)\, su descendencia sería numerosa como el Señor se lo había prometido a Abraham (no sería la diezmada población que ahora sobrevive)\, el pueblo no estaría en peligro de extinción ante sus ojos (su injusticia los condujo a la deportación). Israel jamás debió apartarse del Señor; si nunca lo hubiera hecho\, su bienestar habría sido estable. Esa es la lección que deben recordar\, porque ya la olvidaron una vez (cf. Dt 30\,15-20).Sin embargo\, el llamado de Dios abre camino a la esperanza\, porque él es fiel a sus promesas y quiere cumplirlas\, no anda en busca pretextos para negarse a hacerlo. Por eso llama a la enmienda y se dispone a mostrar nuevamente la fuerza salvadora de su amor renovando los prodigios del éxodo\, porque se propone sacarlos del cautiverio que padecen en Babilonia.\n\n 2. Evangelio: cumplimiento (Mt 11\,16-19).\n\n Los pueblos a veces se comportan de manera pueril\, no toman en serio su historia\, ni disciernen los signos de los tiempos. Ese es el mal que afecta a la generación de los tiempos de Jesús\, y de muchas edades en la historia. Se comportan como niños caprichosos\, que quieren que Dios baile al son que ellos toquen\, o se lamente por las desgracias que ellos se han buscado.Convertir en un juego de niños la historia consiste en vivir sus momentos felices y aciagos como circunstancias que hay que disfrutar o padecer sin reflexionar en su sentido. Los pueblos suelen amodorrarse cuando les va bien\, o protestar airadamente cuando se sienten mal. Pero no se responsabilizan ni del bienestar ni del malestar. Consideran merecido su bienestar e inmerecido su malestar. No se cuestionan el origen del uno ni del otro\, y mucho menos los se los atribuyen a sus decisiones. Jesús hace ver que dicha conducta irresponsable sigue siendo la razón por la cual los pueblos pierden muchas oportunidades que les brinda el amor de Dios en el transcurso de sus días. Es preciso que tomen en serio la historia y se sientan protagonistas de la misma.Concretamente\, se refiere a la actitud de los círculos de poder que se han opuesto tanto a Juan Bautista como a él. A Juan lo rechazaron porque se marginó de la convivencia social\, actitud con la que él pretendió denunciar la injusticia de la sociedad en su época. En efecto\, Juan se retiró al desierto y vivió de lo que allí encontró\, pero no se desentendió de la convivencia social.A Jesús le reprochan haberse insertado en la convivencia social\, compartiendo su vida («come y bebe») y encarnándose en su realidad. Al rechazarlo\, son inconsecuentes porque condenan en él lo que aprueban para sí mismos y\, además\, le censuran el hecho de integrar a los «impuros» y «profanos» que su sociedad ha excluido. La inconsecuencia es patente. Y queda claro que lo que les interesa no es la integridad del mensajero\, sino desacreditar el mensaje\, y por eso pretenden descalificar al mensajero.La verdadera escucha no consiste en reunirse en la sinagoga para oír la lectura de los oráculos contenidos en los rollos sagrados\, sino en abrirse a la historia que\, con hechos muy concretos\, les grita las exigencias de Dios.Pero las obras del Mesías\, al ser admitidas por la gente sencilla\, revelan que esta gente le ha dado la razón a la sabiduría de Dios (cf. Mt 11\,25). Los argumentos escriturarios\, teológicos\, morales o espirituales que esgrimen los círculos de poder en todos los tiempos para oponerse a la obra liberadora de Dios serían ridículos si sus consecuencias no fueran tan letales. Oponerse al Mesías que denuncia la injusticia y rechaza toda forma de exclusión es patrocinar la represión y la supresión de la vida humana. Y si esto se hace alegando razones religiosas\, es abominable a los ojos del Padre del cielo.El cambio de mentalidad y de conducta que Dios espera de nosotros no consiste en volver a las congregaciones cultuales dejando intacta esta historia llena de frustraciones y dolor. Hay que superar las exclusiones que nos dividen y enfrentan\, hay que deslegitimar las ideologías que justifican el desprecio y el maltrato de otros seres humanos\, hay que rehacer el tejido social y encontrar de nuevo el verdadero sentido de ser pueblo de Dios. Comer o ayunar no es el dilema; el verdadero dilema es compartir o acaparar los bienes. Los que comulgamos con el Señor nos comprometemos a compartir la vida y a hacer de la convivencia humana una mesa común. Y así le estaremos dando la razón a Dios.\n\n Feliz viernes.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/viernes-de-la-ii-semana-de-adviento/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181215
DTEND;VALUE=DATE:20181216
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T103628Z
LAST-MODIFIED:20181204T103726Z
UID:7854-1544832000-1544918399@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Sábado de la II semana de Adviento
DESCRIPTION:Sábado\, 15 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\n\nLectura del libro del Eclesiástico (48\,1-4.9-11): \nEN aquellos días\, surgió el profeta Elías como un fuego\,\nsus palabras quemaban como antorcha.\nÉl hizo venir sobre ellos hambre\,\ny con su celo los diezmó.\nPor la palabra del Señor cerró los cielos\ny también hizo caer fuego tres veces.\n¡Qué glorioso fuiste\, Elías\, con tus portentos!\n¿Quién puede gloriarse de ser como tú?\nFuiste arrebatado en un torbellino ardiente\,\nen un carro de caballos de fuego;\ntú fuiste designado para reprochar los tiempos futuros\,\npara aplacar la ira antes de que estallara\,\npara reconciliar a los padres con los hijos\ny restablecer las tribus de Jacob.\nDichosos los que te vieron\ny se durmieron en el amor. \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 79\,2ac.3b.15-16.18-19 \nR/. Oh Dios\, restáuranos\,\nque brille tu rostro y nos salve. \nV/. Pastor de Israel\, escucha\,\ntú que te sientas sobre querubines\, resplandece.\nDespierta tu poder y ven a salvarnos. R/. \nV/. Dios del universo\, vuélvete:\nmira desde el cielo\, fíjate\,\nven a visitar tu viña.\nCuida la cepa que tu diestra plantó\,\ny al hijo del hombre que tú has fortalecido. R/. \nV/. Que tu mano proteja a tu escogido\,\nal hombre que tú fortaleciste.\nNo nos alejaremos de ti:\ndanos vida\, para que invoquemos tu nombre. R/. \n\n\n\nEvangelio\n\nLectura del santo evangelio según san Mateo (17\,10-13): \nCUANDO bajaban del monte\, los discípulos preguntaron a Jesús:\n«¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?».\nÉl les contestó:\n«Elías vendrá y lo renovará todo. Pero os digo que Elías ya ha venido y no lo reconocieron\, sino que han hecho con él lo que han querido. Así también el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos».\nEntonces entendieron los discípulos que se refería a Juan el Bautista. \nPalabra del Señor
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/sabado-de-la-ii-semana-de-adviento/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181216
DTEND;VALUE=DATE:20181217
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T104021Z
LAST-MODIFIED:20181216T063342Z
UID:7857-1544918400-1545004799@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:III Domingo de Adviento. Ciclo C
DESCRIPTION:Domingo\, 16 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\n\nLectura de la profecía de Sofonías (3\,14-18a): \nAlégrate hija de Sión\, grita de gozo Israel;\nregocíjate y disfruta con todo tu ser\, hija de Jerusalén.\nEl Señor ha revocado tu sentencia\,\nha expulsado a tu enemigo.\nEl rey de Israel\, el Señor\,\nestá en medio de ti\,\nno temerás mal alguno.\nAquel día dirán a Jerusalén:\n«¡No temas! ¡Sión\, no desfallezcas!»\nEl Señor tu Dios está en medio de ti\,\nvaliente y salvador;\nse alegra y goza contigo\,\nte renueva con su amor;\nexulta y se alegra contigo\ncomo en día de fiesta. \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nIs 12\,2-3.4bed.5-6 \nR/. Gritad jubilosos\,\nporqué es grande en medio de ti el Santo de Israel. \nV/. «Él es mi Dios y Salvador:\nconfiaré y no temeré\,\nporque mi fuerza y mi poder es el Señor\,\nél fue mi salvación».\nY sacaréis aguas con gozo\nde las fuentes de la salvación. R/. \nV/. «Dad gracias al Señor\,\ninvocad su nombre\,\ncontad a los pueblos sus hazañas\,\nproclamad que su nombre es excelso». R/. \nV/. Tañed para el Señor\, que hizo proezas\,\nanunciadlas a toda la tierra;\ngritad jubilosos\, habitantes de Sión:\nporque es grande en medio de ti el\nSanto de Israel. R/. \n\n\n\nSegunda lectura\n\nLectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (4\,4-7): \nHermanos:\nAlegraos siempre en el Señor; os lo repito\, alegraos.\nQue vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Señor está cerca.\nNada os preocupe; sino que\, en toda ocasión\, en la oración y súplica\, con acción de gracias\, vuestras peticiones sean presentadas a Dios.\nY la paz de Dios\, que sobrepasa todo juicio\, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. \nPalabra de Dios \n\n\n\nEvangelio\nLectura del santo evangelio según san Lucas (3\,10-18): \nEn aquel tiempo\, la gente preguntaba a Juan:\n«¿Entonces\, qué debemos hacer?»\nÉl contestaba:\n«El que tenga dos túnicas\, que comparta con el que no tiene; y el que tenga comida\, haga lo mismo».\nVinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron:\n«Maestro\, ¿qué debemos hacemos nosotros?»\nÉl les contestó:\n«No exijáis más de lo establecido».\nUnos soldados igualmente le preguntaban:\n«Y nosotros\, ¿qué debemos hacer nosotros?»\nÉl les contestó:\n«No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie con falsas denuncias\, sino contentaos con la paga».\nComo el pueblo estaba expectante\, y todos se preguntaban en su interior sobre Juan si no sería el Mesías\, Juan les respondió dirigiéndose a todos:\n«Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo\, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego; en su mano tiene el bieldo para aventar su parva\, reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga».\nCon estas y otras muchas exhortaciones\, anunciaba al pueblo el Evangelio. \nPalabra del Señor \n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general \nIII Domingo de Adviento. Ciclo C. \nLa verdadera raíz de la alegría cristiana está en la capacidad de cambiar para ser cada vez más fiel al Señor\, no en la inmutabilidad que se niega cómodamente a cambiar con el pretexto de que así es como se mantiene la fidelidad. La idea tampoco es cambiar por cambiar (esa es la filosofía de la moda)\, sino cambiar para crecer en fidelidad. Y el crecimiento en fidelidad nos lleva a la entrega por fidelidad. El discípulo de Jesús crece dándose\, y se da en la medida en que crece. Esto es lo que nos hace partícipes de la alegría de Jesús\, que es fruto de la experiencia del Espíritu Santo.\nEste cambio\, en adviento\, se llama «enmienda»\, y tiene sus signos («frutos») concretos. El árbol de navidad aparece adornado con «frutos» o con «paquetes» de regalos que expresan de manera simbólica este «propósito de enmienda» del tiempo de adviento. \nLc 3\,10-18.\nLa exhortación universal a la enmienda de vida hecha por Juan encontró una respuesta favorable en relación con el rito del bautismo\, pero Juan rechazó el ritualismo e insistió en que la exigencia esencial es producir «los frutos propios de la enmienda». Entonces los diferentes estamentos le preguntaron cuáles eran esos frutos. Él concretó las exigencias de la enmienda\, disipó sus dudas y\, como el último de los profetas del Antiguo Testamento\, anunció al Mesías.\n1. La inquietud general.\n«Las multitudes» (?? ?????) es la expresión que usa Lucas para referirse a un considerable grupo humano mixto\, que puede incluir judíos practicantes y alejados\, y también paganos. El llamado a la enmienda que hace Juan es universal (cf. Lc 3\,7) e inquieta a todos.\nLa pregunta que todos le hacen es «¿Qué tenemos que hacer?». La respuesta de Juan concreta lo que había expresado poéticamente el profeta (cf. Is 40\,4; Lc 3\,5): buscar la igualdad entre todos compartiendo los bienes que satisfacen las necesidades básicas de abrigo y supervivencia: «el que tenga dos túnicas\, que las comparta con el que no tiene\, y el que tenga de comer\, que haga lo mismo». La enmienda no se refiere a las prácticas rituales del culto ni a la observancia de la Ley\, sino a la ética de la convivencia.\n2. Los agentes de la economía.\nLa economía de la sociedad judía se basaba en el trabajo de la gente del pueblo\, en el comercio de los ricos y en el sistema impuesto por el ocupante romano\, basado en los tributos. En Judea no existía lo que en la actualidad se denomina «clase media»\, sino los muy pobres\, que constituían la mayoría\, y los muy ricos\, que eran muy pocos. Había unos judíos que trabajaban para el invasor romano en el oficio de recaudadores de tributos. Además de que eran codiciosos y se enriquecían a costa del empobrecimiento de su propio pueblo\, eran odiados por la gente\, que los consideraba «impuros»\, es decir\, eran excluidos de la asamblea santa de Israel.\nMuestran intención de bautizarse\, como las multitudes; se dirigen a Juan llamándolo «maestro»\, y también le preguntan: «¿qué tenemos que hacer»? Juan no les exige abandonar el oficio\, sino atenerse a «lo establecido»\, por la ley civil\, sin duda. Les demanda que cumplan su oficio dejando de explotar a su propio pueblo. Aquí se trata de que «lo torcido se enderece» (cf. Is 40\,4; Lc 3\,5). El problema del tributo en sí se planteará y se resolverá de otro modo\, mucho más radical que negándose a pagarlo (cf. Lc 20\,20-26).\n3. Los agentes del poder político.\nUnos judíos enrolados como mercenarios al servicio de Herodes Antipas también se inquietan con el llamado de Juan e igualmente preguntan: «Y nosotros\, ¿qué tenemos que hacer?». No son soldados romanos\, porque en aquella época no había legión romana alguna con base en Palestina. Pese al estigma social que tenía su oficio\, Juan tampoco les exige abandonarlo; desde cualquier profesión se puede aceptar el llamado a la solidaridad\, la justicia y la sociabilidad.\nJuan les hace tres exigencias concretas que se refieren a la ética en su desempeño\, exigencias que dejan ver los abusos que ellos a menudo cometían. Los exhorta a renunciar a la violencia con la que intimidaban a la gente y abusaban de ella\, a la codicia con la que despojaban de sus bienes a los desvalidos\, y a optar por una vida sobria\, conformándose con su paga.\n4. Expectativas del pueblo.\nCon la expresión «el pueblo» se refiere Lucas a los judíos. Ellos dan muestras de curiosidad y al mismo tiempo de expectación. De esta forma reaccionan al estilo de la predicación de Juan\, que inquieta a los que estaban a la espera del cumplimiento de las promesas de Dios a Israel\, pues el precursor les ha anunciado un juicio y los ha urgido con exigencias éticas\, lo cual los ha puesto a pensar en que los últimos tiempos están próximos.\n5. Aclaraciones de Juan a todos.\nPero\, además de las expectativas del «pueblo»\, se constataba una inquietud generalizada: «todos se preguntaban para sus adentros si acaso Juan era el Mesías». Por eso Juan les aclara a todos:\nSu bautismo es provisional. Él propone una ruptura radical que se manifiesta con un símbolo de muerte (inmersión en agua)\, pero esa ruptura tiene la finalidad de preparar para la llegada del que «es más fuerte»\, es decir\, del que tiene un derecho preferente.\nEl Mesías trae otro bautismo. La imagen de desatar la correa de la sandalia remite al derecho a tomar por esposa la viuda sin hijos (cf. Rut 3\,5-11)\, y se refiere al papel de Jesús como «esposo» (cf. Lc 5\,34-35)\, autor de la nueva alianza y comunicador del don del Espíritu (cf. Lc 23\,46). Él «sumergirá» en el Espíritu Santo a los que hayan hecho la ruptura significada por el bautismo en agua\, para darle cumplimiento a la promesa de Dios. Sin embargo\, Juan habla de un bautismo «en un fuego inextinguible» (cf. Is 66\,24)\, o sea\, un juicio de aniquilación total\, juicio que Jesús descartará (cf. Hch 1\,5)\, ya que la suerte de cada uno depende de sus «frutos» (cf. Lc 13\,1-9). \nLa enmienda de vida es una exigencia universal\, válida para todo ser humano. A la hora de exigir misericordia para darse a la humanidad\, Dios no distingue entre judíos y paganos. El camino del Señor se prepara con acciones de solidaridad\, justicia y sociabilidad. Jesús no validará la amenaza con la que Juan urgió la enmienda\, sino que advertirá las consecuencias que tendría el hecho de no enmendarse. Cuando enmendamos nuestra mentalidad y nuestra conducta\, reconocemos que quien está dispuesto a acoger a su semejante está preparado para recibir al Señor.\nLas comunidades cristianas se preparan con alegría a celebrar la venida en carne del Hijo de Dios hace más de veinte siglos en Belén\, al mismo tiempo que sus miembros se preparan para acogerlo a diario en lo íntimo de sus corazones. Y todo esto se expresa en la acogida fraterna del otro ser humano\, del cercano y del lejano\, sobre todo del que\, como Jesús niño\, necesita de cuidados. El banquete eucarístico\, o Cena del Señor\, se celebra apropiadamente con esa actitud de acogida.\n¡Feliz día del Señor!
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/iii-domingo-de-adviento-ciclo-c/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181217
DTEND;VALUE=DATE:20181218
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T104145Z
LAST-MODIFIED:20181217T190502Z
UID:7859-1545004800-1545091199@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Lunes de la III semana de Adviento
DESCRIPTION:Lunes\, 17 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\n\nLectura del libro del Génesis (49\,1-2.8-10): \nEN aquellos días\, Jacob llamó a sus hijos y les dijo:\n«Reuníos\, que os voy a contar lo que os va a suceder en el futuro; agrupaos y escuchadme\, hijos de Jacob\, oíd a vuestro padre Israel:\nA ti\, Judá\, te alabarán tus hermanos\,\npondrás la mano sobre la cerviz de tus enemigos\,\nse postrarán ante ti los hijos de tu padre.\nJudá es un león agazapado\,\nhas vuelto de hacer presa\, hijo mío;\nse agacha y se tumba como león\no como leona\, ¿quién se atreve a desafiarlo?\nNo se apartará de Judá el cetro\,\nni el bastón de mando de entre sus rodillas\,\nhasta que venga aquel a quien está reservado\,\ny le rindan homenaje los pueblos». \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 71\,1-2.3-4ab.7-8.17 \nR/. En sus días florezca la justicia\,\ny la paz abunde eternamente. \nV/. Dios mío\, confía tu juicio al rey\,\ntu justicia al hijo de reyes\,\npara que rija a tu pueblo con justicia\,\na tus humildes con rectitud. R/. \nV/. Que los montes traigan paz\,\ny los collados justicia;\ndefienda a los humildes del pueblo\,\nsocorra a los hijos del pobre. R/. \nV/. En sus días florezca la justicia\ny la paz hasta que falte la luna;\ndomine de mar a mar\,\ndel Gran Río al confín de la tierra. R/. \nV/. Que su nombre sea eterno\,\ny su fama dure como el sol;\nél sea la bendición de todos los pueblos\,\ny lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra. R/. \n\n\n\nEvangelio\n\nLectura del santo evangelio según san Mateo (1\,1-17): \nLIBRO del origen de Jesucristo\, hijo de David\, hijo de Abrahán.\nAbrahán engendró a Isaac\, Isaac engendró a Jacob\, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos. Judá engendró\, de Tamar\, a Farés y a Zará\, Farés engendró a Esrón\, Esrón engendró a Aran\, Aran engendró a Aminadab\, Aminadab engendró a Naasón\, Naasón engendró a Salmón\, Salmón engendró\, de Rajab\, a Booz; Booz engendró\, de Rut\, a Obed; Obed engendró a Jesé\, Jesé engendró a David\, el rey.\nDavid\, de la mujer de Urías\, engendró a Salomón\, Salomón engendró a Roboán\, Roboán engendró a Abías\, Abías engendró a Asaf\, Asaf engendró a Josafat\, Josafat engendró a Jorán\, Jorán engendró a Ozías\, Ozías engendró a Joatán\, Joatán engendró a Acaz\, Acaz engendró a Ezequías\, Ezequías engendró a Manasés\, Manasés engendró a Amós\, Amós engendró a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos\, cuando el destierro de Babilonia.\nDespués del destierro de Babilonia\, Jeconías engendró a Salatiel\, Salatiel engendró a Zorobabel\, Zorobabel engendró a Abiud\, Abiud engendró a Eliaquín\, Eliaquín engendró a Azor\, Azor engendró a Sadoc\, Sadoc engendró a Aquín\, Aquín engendró a Eliud\, Eliud engendró a Eleazar\, Eleazar engendró a Matán\, Matán engendró a Jacob; y Jacob engendró a José\, el esposo de María\, de la cual nació Jesús\, llamado Cristo.\nAsí\, las generaciones desde Abrahán a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia\, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Cristo\, catorce. \nPalabra del Señor \n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general \n17 de diciembre. \nAntes del día de navidad\, la Iglesia realiza una «octava» de preparación y\, después\, una «octava» de celebración. La octava de preparación es el último tramo del adviento\, en el cual se reformula una síntesis temática del anuncio esparcido a lo largo de las tres semanas anteriores. La octava final del adviento expresa el «sí\, pero…» que Jesús hace a la Ley\, entendida esta como promesa y profecía de los tiempos mesiánicos (cf. Mt 5\,21-45).\nHoy se recuerda la bendición-promesa a Judá\, pero en un horizonte decididamente universal. Lo mismo que la bendición de Isaac había anunciado el destino de Jacob y de Esaú (cf. Gn 27\,27-29.39-40)\, ahora Jacob lo hace con sus hijos. La realeza de Judá se refiere a la situación posterior de las tribus\, tanto histórica como geográficamente. A esta realeza alude el evangelio\, pero desde la perspectiva a la promesa a Abraham\, lo cual pone dicha realeza en clave universal. \n1. Primera lectura: promesa (Gen 49\,2.8-10).\nEl testamento profético de Jacob (Gen 49\,1-33) caracteriza las distintas tribus en cabeza de cada uno de sus hijos\, patriarca de cada una de ellas.\nEntre las mismas se destaca la tribu de Judá\, de la cual surgen David y la dinastía que lleva su nombre. El nombre «Judá» (????????)\, explicado por una raíz (???)\, que significa «confesar/alabar»\, da cuenta de por qué sus hermanos lo alabarán.\nPrimero se anuncia su dominio y distinción por encima de extraños («enemigos») y de propios («tus hermanos»\, «los hijos de tu madre»)\, en términos inequívocos de poder. En segundo lugar\, comparado con el león: este es temido por su persistencia (cf. Nm 23\,24) y es preferible tenerlo como amigo (cf. Nm 24\,9); es reputado por su fuerza física y su bravura (cf. Pr 30\,30; 2Sm 1\,23). Judá se presenta como predador que nadie osa desafiar. El dominio\, la persistencia\, la fuerza y la bravura son rasgos de Judá.\nLo que sigue es propiamente la promesa: el cetro real permanecerá en Judá\, el bastón de mando (posible alusión metafórica a su descendencia) «de entre sus rodillas» prevalecerá hasta cuando venga aquel a quien le pertenece (el cetro)\, y será suyo hasta cuando obtenga el reconocimiento de sus conciudadanos (???????: paisanos\, no ???????: paganos). Se trata\, pues\, de la promesa del reinado de Judá sobre las tribus de Israel\, no de un reinado sobre los otros pueblos de la tierra. \n2. Evangelio: cumplimiento (Mt 1\,1-17).\nLa genealogía de Jesús se abre con dos «patronímicos» en orden aparentemente inverso: «hijo de David\, hijo de Abraham». «Hijo» significa aquí «descendiente». Como descendiente de David\, Jesús cumple la promesa hecha a este (cf. 2Sm 7\,12-16); como descendiente de Abraham\, cumple una promesa anterior y con un carácter mucho más amplio (cf. Gen 12\,2-3). Su nombre significa «el Señor salva»\, el cual le da contenido a la promesa de vida que viene a cumplir. El evangelista lo presenta como descendiente de reyes y plebeyos\, pero en su genealogía hay también figuras paganas. Reyes\, plebeyos y paganos que tienen diversas reputaciones\, no siempre positivas.\nEsto significa que\, al cumplir la promesa de Dios\, Jesús abraza la condición humana tal cual es\, sin exclusiones ni idealizaciones. Sin embargo\, se nota que aquí no aparecen ni el dominio sobre los hermanos ni la fiereza del león; ningún rasgo de violencia. Tampoco la línea de descendencia biológica ocupa lugar alguno; Jesús es «hijo» de Abraham y de David en otro sentido.\nEl autor recurre a un simbolismo numérico como clave para que sean interpretados los datos que proporciona en su genealogía (tres períodos de 14 generaciones).\n• Los números 3 y 14 se entienden a partir de que en hebreo las letras se usan como números. El nombre de David (??????)\, que significa «el amado» (cf. Mt 3\,17)\, tiene un valor numérico de 14. Tres es una totalidad homogénea\, y expresa el superlativo. Con eso Mateo quiere dar a entender que Jesús\, el Hijo amado del Padre\, supera todas las expectativas (cf. Mt 12\,3-6.41.42).\n• El verbo «engendrar» (??????) aparece 40 veces\, y 40 es el número de años que se le asignaba a una generación. Mateo quiere dar a entender que con Jesús se realiza un cambio generacional cualitativo: la última vez\, ??????es predicado de una mujer\, María\, lo que era del todo inusual.\n• La genealogía se puede organizar también como seis series de siete generaciones\, en cuyo caso se refiere a seis «semanas» generacionales. El día sexto es el de la creación del ser humano\, varón y mujer (cf. Gen 1\,26-31). Jesús encabeza la séptima «semana» generacional\, la de los hombres nuevos\, nacidos no según la carne\, sino según el Espíritu Santo\, no como hijos de Abraham\, sino como «hijos del hombre» a semejanza de Jesús (llenos del Espíritu Santo). Y él\, después de su resurrección\, encabeza la octava «semana» generacional\, la de los plenamente hijos del Padre\, los herederos de la condición divina. \nLa promesa del reinado eterno se cumple en Jesús y en sus seguidores. No será un reinado de dominio sobre otros\, sino\, primero\, de señorío sobre sí mismo\, y\, luego\, de señorío como el de Jesús resucitado\, para infundir la vida divina en otros.\nEl cumplimiento de las promesas de Dios suele desbordar las expectativas de los destinatarios y las rectifica para darles bienes superiores y mucho mejores que los que estos esperaban.\nAdviento nos libera de nuestros prejuicios para abrirnos a las sorpresas de Dios. Y cada Navidad será una nueva oportunidad para descubrir una vez más en qué medida Dios sobrepasa nuestras expectativas. La celebración de la eucaristía contiene las dos realidades: cuando escuchamos la palabra\, estamos como en adviento\, expectantes; cuando nos acercamos a comulgar\, el Señor viene a cumplir nuestros anhelos de vida con desbordante generosidad. Que nuestros prejuicios no nos impidan ver el cumplimiento de las promesas de Dios.\n¡Ven\, Señor Jesús!\nFeliz día.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/lunes-de-la-iii-semana-de-adviento/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181218
DTEND;VALUE=DATE:20181219
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T104358Z
LAST-MODIFIED:20181218T093540Z
UID:7861-1545091200-1545177599@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Martes de la III semana de Adviento
DESCRIPTION:Martes\, 18 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\n\nLectura del libro de Jeremías (23\,5-8): \nMIRAD que llegan días —oráculo del Señor—\nen que daré a David un vástago legítimo:\nreinará como monarca prudente\,\ncon justicia y derecho en la tierra.\nEn sus días se salvará Judá\,\nIsrael habitará seguro.\nY le pondrán este nombre:\n«El-Señor-nuestra-justicia».\nAsí que llegan días —oráculo del Señor— en que ya no se dirá: «Lo juro por el Señor\, que sacó a los hijos de Israel de Egipto»\, sino: «Lo juro por el Señor\, que sacó a la casa de Israel del país del norte y de los países por donde los dispersó\, y los trajo para que habitaran en su propia tierra». \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 71\,1-2.12-13.18-19 \nR/. En sus días florezca la justicia\, y la paz abunde eternamente. \nV/. Dios mío\, confía tu juicio al rey\,\ntu justicia al hijo de reyes\,\npara que rija a tu pueblo con justicia\,\na tus humildes con rectitud. R/. \nV/. Él librará al pobre que clamaba\,\nal afligido que no tenía protector;\nél se apiadará del pobre y del indigente\,\ny salvará la vida de los pobres. R/. \nV/. Bendito sea el Señor\, Dios de Israel\,\nel único que hace maravillas;\nbendito por siempre su nombre glorioso;\nque su gloria llene la tierra.\n¡Amén\, amén! R/. \n\n\n\nEvangelio\n\nLectura del santo evangelio según san Mateo (1\,18-24): \nLA generación de Jesucristo fue de esta manera:\nMaría\, su madre\, estaba desposada con José y\, antes de vivir juntos\, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.\nJosé\, su esposo\, como era justo y no quería difamarla\, decidió repudiarla en privado. Pero\, apenas había tomado esta resolución\, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:\n«José\, hijo de David\, no temas acoger a María\, tu mujer\, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús\, porque él salvará a su pueblo de los pecados».\nTodo esto sucedió para que se cumpliese lo que habla dicho el Señor por medio del profeta:\n«Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo\ny le pondrán por nombre Emmanuel\,\nque significa “Dios-con-nosotros”».\nCuando José se despertó\, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y acogió a su mujer. \nPalabra del Señor \n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general \n18 de diciembre.\n\nEl segundo día de la octava previa a la celebración del nacimiento de Jesús nos remite al éxodo desde una nueva perspectiva\, ya que pone el acento en el éxodo personal para que se cumpla la promesa del éxodo definitivo. La salida de Egipto se convierte en paradigma de todas las obras liberadoras y salvadoras de Dios en todos los tiempos y a favor de todos los pueblos. Pero no es una repetición\, sino sorprendente revelación\, porque esa gesta se supera cada vez que se renueva. La fuerza salvadora de Dios en cada nueva ocasión se manifiesta de un modo original y superior.\n\n1. Primera lectura: promesa (Jr 23\,5-8).\nEl texto contiene dos anuncios\, precedido cada uno de ellos por el aviso: «Miren que llegan días –oráculo del Señor–…». El primero anuncia al Mesías; el segundo\, el nuevo éxodo.\n• El primero (vv. 5-6) anuncia «vástago» o «germen»\, un rey que será «legítimo» descendiente de David (cf. Zac 3\,8; 6\,12; Is 4\,2)\, designación del Mesías tomada en préstamo de Jer 33\,5; 33\,15 e Is 11\,1-2. Al llamarlo también «siervo»\, Zacarías muestra que este Germen se concibe como una figura mesiánica (cf. Is 49\,5-6; 52\,13; Ag 2\,23). Este será prudente y administrará justicia (rectitud ante Dios) y derecho (rectitud hacia el prójimo)\, y en sus días Judá (reino del Sur) tendrá vida e Israel (reino del Norte) tendrá paz. Ese rey tendrá por nombre: «Señor\, justicia nuestra»\, contra el nombre que ostentaba el rey entonces en ejercicio: Sedecías («Señor\, justicia mía»). Cuando los «pastores» faltan a su deber (cf. Jer 22\,13)\, el Señor en persona toma las riendas en sus manos (Sof 3\,3-5)\, y eso es lo que hará por medio de este rey «legítimo»\, que\, ante todo\, habrá de ser lugarteniente suyo –ya que el verdadero rey de Israel es el Señor (cf. 1Sm 12\,12)– y garante de un orden social justo. El mismo nombre del rey se le dará a la nueva Jerusalén (cf. Jer 33\,16).\n• El segundo (vv. 7-8) anuncia la actualidad de la actividad liberadora y salvadora del Señor en favor de su pueblo. Tras la amenaza del exilio\, se vio la necesidad de insertar promesas de retorno (cf. Jer 3\,18; 16\,14-15; 31\,7-9; Is 43\,5-8). El destierro a Babilonia no constituirá una cautividad definitiva. Aunque será más dura que la esclavitud en Egipto\, concluirá con una liberación más impresionante que el primer éxodo\, porque este nuevo éxodo reiterará y superará el anterior. El Señor\, que realizó el éxodo de Egipto realizará un nuevo éxodo\, ahora de Babilonia. Y también «de todos los países adonde los expulsó». El pueblo fue conducido al destierro a causa de sus injusticias («pecados»)\, pero el Señor\, compasivo y misericordioso\, lo liberará por la fidelidad a sus promesas. O sea\, él liberó y salvó en el pasado\, pero puede hacerlo también ahora y en el futuro. Porque él es el Dios vivo.\n\n2. Evangelio: cumplimiento (Mt 1\,18-24).\nEl nacimiento de Jesús Mesías exige salir de los esquemas establecidos. Hacia él camina la historia pasada\, pero en él se realiza una absoluta novedad. José es «justo»\, pero esa justicia no basta para recibir a Jesús. Hace falta admitir una intervención del Señor que es liberadora (papel del «ángel del Señor») y salvadora (obra del Espíritu Santo)\, que está por fuera de las posibilidades humanas: una libertad interior y una vida de origen divino que se obtienen más allá de lo que ofrecen la ley y la enseñanza de los maestros en las sinagogas los sábados. La salvación no consistirá en liberar al pueblo de otros pueblos\, sino de los propios pecados. («salvará a su pueblo de los pecados»).\nPor eso hay dos hechos-clave: la «doncella» (joven) del antiguo oráculo ahora es «virgen» (fiel); el «justo» (observante) según la ley es ahora el que\, por fe\, le pone nombre a esta nueva realidad («le pondrás de nombre Jesús»). María es «virgen» y\, a la vez\, está «encinta por obra del Espíritu Santo». La suya no es una fidelidad estéril\, como la de los letrados y fariseos (cf. Mt 5\,20)\, sino rebosante de una vida que procede del amor de Dios («Espíritu») y que realiza su comunión con él («Santo»). En su virginidad se cumple la promesa hecha a Abraham. José siente la insuficiencia de la «justicia» que ha aprendido y con la que está seriamente comprometido\, por lo que busca la manera de seguir siendo justo sin descalificar la virginidad de María\, hasta que la intervención de Dios («un ángel del Señor») lo libera de la justicia según la ley para acogerse a la gracia del don libérrimo del Espíritu Santo. Ahora comprende que él y su pueblo tienen necesidad de salvación a partir de la liberación interior («de sus pecados»). En esta nueva justicia se cumple la promesa hecha a «la casa de David» (cf. Is 7\,13).\nEs preciso hacer un nuevo éxodo («hizo lo que le había dicho el ángel del Señor») y acoger con fe el don de Dios («se llevó a su mujer a su casa»). José «se despierta» como de un letargo\, y hace el éxodo de la Ley a la gracia llevándose a María a su casa. La «casa de David» se abre a la promesa hecha a Abraham\, para que se cumpla como Dios lo había previsto\, y no según las expectativas de «los hombres». José es descendiente de David y acepta que la promesa se cumpla por gracia\, no por la observancia de la Ley; el Mesías es «acogido» (???????????) en la casa de Davidpor fe\, no «engendrado»\, según las exigencias legales. Así tendrán que hacer todos los descendientes de Abraham\, el creyente\, y los súbditos de David\, el rey.\n\nLa legitimidad del rey anunciado consiste en administrar la justicia para todos y realizar el nuevo éxodo. Anuncio que cumple Jesús. Y\, para que se cumpla\, se requiere la fe que manifiestan José y María. La fe de José se expresa en la emigración de la confianza puesta en las obras de la Ley a la aceptación de la salvación de los pecados por la gracia del Espíritu Santo a través de Jesús. Y la fe de María se expresa en su apertura a la obra del Espíritu Santo y en su fidelidad a Dios\, incluso al riesgo de la infamia\, para que Jesús tome «carne» y sea el salvador de su pueblo.\nEsta es la fe que Dios espera de todo ser humano: que renunciando al apoyo que le brindan sus falsas seguridades («su justicia») se acoja al designio que él manifiesta en su palabra (cf. Mt 4\,4)\, sin poner en duda su amor (cf. Mt 4\,7) para realizar su reino\, erradicando los reinos del dinero\, del poder y del prestigio (cf. Mt 4\,8-10)\, a fin de que los pueblos alcancen la verdadera libertad y la justicia para todos (cf. Mt 5\,3-10).\nAcoger a Jesús en la comunión eucarística exige esa fe\, que se pone de manifiesto en la nueva andadura comunitaria\, como la de José con María\, unidos\, no por la Ley\, sino por Jesús.\n¡Ven\, Señor Jesús!\nFeliz día.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/martes-de-la-iii-semana-de-adviento/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181219
DTEND;VALUE=DATE:20181220
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T104633Z
LAST-MODIFIED:20181219T083934Z
UID:7864-1545177600-1545263999@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Miércoles de la III semana de Adviento
DESCRIPTION:Miércoles\, 19 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\n\nLectura del libro de los Jueces (13\,2-7.24-25a): \nEN aquellos días\, había en Sorá un hombre de estirpe danita\, llamado Manoj. Su esposa era estéril y no tenía hijos.\nEl ángel del Señor se apareció a la mujer y le dijo:\n«Eres estéril y no has engendrado. Pero concebirás y darás a luz un hijo. Ahora guárdate de beber vino o licor\, y no comas nada impuro\, pues concebirás y darás a luz un hijo. La navaja no pasará por su cabeza\, porque el niño será un nazir de Dios desde el seno materno. Él comenzará a salvar a Israel de la mano de los filisteos».\nLa mujer dijo al esposo:\n«Ha venido a verme un hombre de Dios. Su semblante era como el semblante de un ángel de Dios\, muy terrible. No le pregunté de dónde era\, ni me dio a conocer su nombre. Me dijo: “He aquí que concebirás y darás a luz un hijo. Ahora\, pues\, no bebas vino o licor\, y no comas nada impuro; porque el niño será nazir de Dios desde el seno materno hasta el día de su muerte”».\nLa mujer dio a luz un hijo\, al que puso de nombre Sansón. El niño creció\, y el Señor lo bendijo. El espíritu del Señor comenzó a agitarlo. \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 70\,3-4a.5-6ab.16-17 \nR/. Que se llene mi boca de tu alabanza\,\ny así cantaré tu gloria. \nV/. Sé tú mi roca de refugio\,\nel alcázar donde me salve\,\nporque mi peña y mi alcázar eres tú.\nDios mío\, líbrame de la mano perversa. R/. \nV/. Porque tú\, Señor\, fuiste mi esperanza\ny mi confianza\, Señor\, desde mi juventud.\nEn el vientre materno ya me apoyaba en ti\,\nen el seno tú me sostenías. R/. \nV/. Contaré tus proezas\, Señor mío;\nnarraré tu justicia\, tuya entera.\nDios mío\, me instruiste desde mi juventud\,\ny hasta hoy relato tus maravillas. R/. \n\n\n\nEvangelio\n\nLectura del santo evangelio según san Lucas (1\,5-25): \nEN los días de Herodes\, rey de Judea\, había un sacerdote de nombre Zacarías\, del turno de Abías\, casado con una descendiente de Aarón\, cuyo nombre era Isabel.\nLos dos eran justos ante Dios\, y caminaban sin falta según los mandamientos y leyes del Señor. No tenían hijos\, porque Isabel era estéril\, y los dos eran de edad avanzada.\nUna vez que Zacarías oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno\, según la costumbre de los sacerdotes\, le tocó en suerte a él entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso; la muchedumbre del pueblo estaba fuera rezando durante la ofrenda del incienso.\nY se le apareció el ángel del Señor\, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo\, Zacarías se sobresaltó y quedó sobrecogido de temor.\nPero el ángel le dijo:\n«No temas\, Zacarías\, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo\, y le pondrás por nombre Juan. Te llenarás de alegría y gozo\, y muchos se alegrarán de su nacimiento. Pues será grande a los ojos del Señor: no beberá vino ni licor; estará lleno del Espíritu Santo ya en el vientre materno\, y convertirá muchos hijos de Israel al Señor\, su Dios. Irá delante del Señor\, con el espíritu y poder de Elías\, “para convertir los corazones de los padres hacía los hijos”\, y a los desobedientes\, a la sensatez de los justos\, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto».\nZacarías replicó al ángel:\n«¿Cómo estaré seguro de eso? Porque yo soy viejo\, y mi mujer es de edad avanzada».\nRespondiendo el ángel\, le dijo:\n«Yo soy Gabriel\, que sirvo en presencia de Dios; he sido enviado para hablarte y comunicarte esta buena noticia. Pero te quedarás mudo\, sin poder hablar\, hasta el día en que esto suceda\, porque no has dado fe a mis palabras\, que se cumplirán en su momento oportuno».\nEl pueblo\, que estaba aguardando a Zacarías\, se sorprendía de que tardase tanto en el santuario. Al salir no podía hablarles\, y ellos comprendieron que había tenido una visión en el santuario. Él les hablaba por señas\, porque seguía mudo.\nAl cumplirse los días de su servicio en el templo\, volvió a casa. Días después concibió Isabel\, su mujer\, y estuvo sin salir de casa cinco meses\, diciendo:\n«Esto es lo que ha hecho por mí el Señor\, cuando se ha fijado en mi para quitar mi oprobio ante la gente». \nPalabra del Señor \n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general \n19 de diciembre. \nCuando parece que las esperanzas están totalmente perdidas y la situación del pueblo sin salida\, Dios siempre tiene una salida para proponer. Él es siempre el salvador\, el creador de la vida; por eso\, su solución siempre será la vida. Desde Abraham\, en adelante\, la promesa se va haciendo posible por sus acciones salvadoras\, es decir\, generadoras de vida. Así nació Isaac de una pareja incapaz de transmitir la vida. Esta es una bella forma de decir que Dios es «señor» de la vida\, el Dios de la vida. Por eso Jesús lo revela como «Padre»\, es decir\, fuente de vida.\nLa promesa se cumple muy a pesar de la lógica de la muerte\, porque el contenido de la promesa es la vida\, y el que hace esa promesa tiene toda la capacidad y fuerza de vida para cumplirla. Los depositarios de la promesa pueden estar seguros de ello. \n1. Primera lectura: promesa (Jc 13\,2-7.24-25a).\nLas historias de los jueces están dominadas por el ritmo de la infidelidad tanto del pueblo como del «juez» (??????) en contraste con la permanente fidelidad del Señor (cf. Jc 2\,11-23). La historia de Sansón se nos narra después de una infidelidad del pueblo\, que durante cuarenta años (una generación) fue sojuzgado por los filisteos.\nEntonces\, el Señor intervino haciendo una promesa de vida nueva para el pueblo\, allí en donde parecía no haber esperanza alguna de vida ni de supervivencia. Un niño nacerá en circunstancias humanamente imposibles\, y su vida consagrada será fuerza de vida para la convivencia y garantía de supervivencia para el pueblo de Dios. Se trata de proseguir el éxodo (aludido por la presencia de «el ángel del Señor»)\, y de renovar la alianza por medio de la consagración que se da desde el vientre materno\, significada por la exclusión de bebidas fermentadas y la dieta de la madre.\nLa consagración personal es la propia del nazireo\, aunque de modo extraordinario\, ya que el voto de nazireato era temporal (cf. Nm 6\,1-8)\, en tanto que el de Sansón se advierte que será de por vida. Así es anunciado y así ha de nacer Sansón (??????????)\, en circunstancias atípicas. Contrario a la costumbre en uso\, su madre será quien le asigne el nombre (que significa «pequeño sol»). Su consagración está ligada a la misión liberadora de expulsar a los filisteos. No obstante\, los relatos van a mostrar que se trata sobre todo de golpes de mano de un hombre fuerte y astuto\, más que de una liberación definitiva del yugo de los filisteos\, así que\, en sentido estricto\, no es apropiado catalogarlo como un «juez»\, ni tampoco como un «liberador»\, pero sí es un consagrado al Señor.\nEl niño creció protegido por el Señor\, que lo bendijo\, es decir\, le dio vida\, y el Espíritu del Señor lo incitó para que cumpla su misión. \n2. Evangelio: cumplimiento (Lc 1\,5-25).\nPara que la promesa se cumpla\, son necesarios ciertos requisitos. De nuevo hay una pareja estéril\, y esta de avanzada edad\, obstáculos humanamente insalvables\, pese a que ambos eran intachables desde el punto de vista religioso. Pero la justicia según la Ley es insuficiente\, y la piedad ritual se revela vacía. Hay oración\, y Dios la escucha\, porque él es fiel\, pero no hay fe de parte de Zacarías. Le hace falta la fe en la fuerza de vida que brota de Dios.\n2.1. El destinatario de la promesa.\nZacarías es un profesional de la religión que ni cree en lo que hace ni tiene una verdadera relación de amor con Dios. Muestra una religiosidad rutinaria y sin vida. La manifestación divina\, de suyo liberadora («el ángel del Señor»)\, le inspira temor\, no alegría. No obstante\, por gracia\, recibe el anuncio de que su oración –junto con la del pueblo– ha sido escuchada\, y que va a tener un hijo llamado Juan (?????????: «El Señor ha mostrado su favor»)\, que será causante de la alegría de muchos\, y que estará consagrado por el Espíritu Santo desde antes de su nacimiento; él deberá consagrarse al Señor como Sansón\, para convertir a muchos israelitas al Señor\, y deberá ser el precursor del Señor\, cumpliendo la promesa hecha de que el profeta Elías vendría a prepararle así un pueblo bien dispuesto al Señor. Sin embargo\, Zacarías (?????????: «el Señor recuerda») no cree que el Señor se haya acordado del pueblo para salvarlo\, por eso pide garantías al ángel.\n2.2. La promesa del Señor.\nEn este momento\, el ángel revela su nombre\, Gabriel (???????????: «Fuerza de Dios»)\, y su misión\, darle esa buena noticia a Zacarías. Dada la negativa de este a creer en la fuerza salvadora de Dios\, ya no está en capacidad de hablarle al pueblo en nombre del Señor. El pueblo\, que lo aguardaba\, entiende que ha tenido una visión\, pero no interpreta su mudez; el mensaje no llega por medio de él. El pueblo queda desconcertado. Pero Dios cumple su promesa. Como había dicho Gabriel\, Isabel concibe a pesar de su esterilidad y su vejez. Ella\, en cambio\, reconoce que su embarazo es don del Señor\, que la ha liberado de la ignominia y que así está salvando a su pueblo. Ella será la encargada de asignarle el nombre a ese hijo\, también en contra de la costumbre (cf. Lc 1\,60). \nLa rectitud de vida\, fruto de la observancia de la Ley –que materializa la enmienda– y la piedad religiosa\, manifestada en el culto ceremonial y ritual\, no son suficientes para cooperar con Dios en el cumplimiento de sus promesas. Se precisa la fe. El hombre honrado y religioso necesita superarse a sí mismo y dar su adhesión al Dios de la vida\, al Salvador. Es cierto que Dios cumple su promesa incluso a pesar de la falta de fe de los hombres\, pero estos hombres que no cooperan con él se inhabilitan a sí mismos para anunciar la salvación\, y se hacen ineptos para el testimonio.\nZacarías –y con él la institución que él representa– pierde la capacidad de hablarle al pueblo en nombre del Señor. En el templo ya no volverá a hablar. Lo hará en su casa\, pero ya no como sacerdote\, sino como profeta (cf. Lc 1\,67)\, para reconocer lo que su mujer ya había reconocido: la intervención salvadora de Dios.\nLa celebración de la eucaristía no se realiza plenamente con buenas personas que cumplen los mandamientos de la Ley de Moisés. Solo tiene sentido pleno si la celebran personas de fe\, que\, más allá de la Ley\, siguen a Jesús por fe y lo anuncian como testigos\, porque creen en el Padre\, el Dios de la vida indestructible.\n¡Ven\, Señor Jesús!\nFeliz día.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/miercoles-de-la-iii-semana-de-adviento/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181220
DTEND;VALUE=DATE:20181221
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T104827Z
LAST-MODIFIED:20181220T095722Z
UID:7866-1545264000-1545350399@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Jueves de la III semana de Adviento
DESCRIPTION:Jueves\, 20 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\n\nLectura del libro de Isaías (7\,10-14): \nEN aquellos días\, el Señor habló a Ajaz y le dijo:\n«Pide un signo al Señor\, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo».\nRespondió Ajaz:\n«No lo pido\, no quiero tentar al Señor».\nEntonces dijo Isaías:\n«Escucha\, casa de David: ¿no basta cansar a los hombres\, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor\, por su cuenta\, os dará un signo. Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo\, y le pondrá por nombre Emmanuel». \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 23\,1-2.3-4ab.5-6 \nR/. Va a entrar el Señor; él es el Rey de la gloria. \nV/. Del Señor es la tierra y cuanto la llena\,\nel orbe y todos sus habitantes:\nél la fundó sobre los mares\,\nél la afianzó sobre los ríos. R/. \nV/. ¿Quién puede subir al monte del Señor?\n¿Quién puede entrar en el recinto sacro?\nEl hombre de manos inocentes y puro corazón\,\nque no confía en los ídolos. R/. \nV/. Ese recibirá la bendición del Señor\,\nle hará justicia el Dios de salvación.\nEsta es la generación que busca al Señor\,\nque busca tu rostro\, Dios de Jacob. R/. \n\n\n\nEvangelio\n\nLectura del santo evangelio según san Lucas (1\,26-38): \nEN el sexto mes\, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazarat\, a una virgen desposada con un hombre llamado José\, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.\nÉl ángel\, entrando en su presencia\, dijo:\n«Alégrate\, llena de gracia\, el Señor está contigo».\nElla se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo:\n«No temas\, María\, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo\, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande\, se llamará Hijo del Altísimo\, el Señor Dios le dará el trono de David\, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre\, y su reino no tendrá fin».\nY María dijo al ángel:\n«¿Cómo será eso\, pues no conozco varón?»\nEl ángel le contestó:\n«El Espíritu Santo vendrá sobre ti\, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido en hijo en su vejez\, y ya está de seis meses la que llamaban estéril\, “porque para Dios nada hay imposible”».\nMaría contestó:\n«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».\nY el ángel se retiró. \nPalabra del Señor \n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general \n  \n20 de diciembre.\n\nEs natural que el ser humano experimente temor ante lo que amenaza su vida\, su convivencia con los otros y su supervivencia como especie. Es comprensible que se enfrente a las condiciones adversas a sus aspiraciones. Es justificable que se rebele ante las situaciones de injusticia que le impiden su desarrollo personal o social. Es legítimo que aspire a una calidad de vida cada vez superior\, sin dejarse imponer límites en este sentido\, porque el ser humano nació para vivir\, y no admite que su vida se cifre en mezquindades. La esperanza de una vida mejor nunca se colmará aquí. Dios alienta esa esperanza\, para colmarla él\, pero solo los humildes se fían de él.\n\n1. Primera lectura: promesa (Is 7\,10-14).\nEl rey Acaz (735-720)\, sintiéndose perplejo y acobardado ante el poderío de sus dos enemigos\, el reino de Israel y el reino de Damasco\, recibió un oráculo del profeta\, que sostenía en brazos a su pequeño hijo Sear Yasub (?????? ???????: «un resto volverá»)\, que funge como testigo del futuro de la vida y de la convivencia para el pueblo y como promesa para la dinastía de David. El poder\, en concreto el poder militar\, no garantiza la vida y la supervivencia del pueblo. Si de poder se tratara\, el Señor podría dar «una señal» del mismo\, sea en el ámbito de la muerte («en lo hondo del abismo»)\, quizás exhibiendo su dominio sobre ella\, o dando muerte a sus enemigos\, o en el ámbito divino («en lo alto del cielo») quizás provocando fenómenos estelares\, o exhibiendo en su favor prodigios salvadores. El rey se rehúsa a «tentar al Señor» (cf. Ex 17\,7; Sl 78\,18.41.56; 95\,9; 106\,14)\, aduciendo respeto y fingiendo así una fe que no tiene. En realidad\, se trata de una evasiva del rey\, porque es Dios mismo quien\, por medio del profeta\, le ofrece dicha «señal».\nPero el profeta Isaías lo desenmascara y le enrostra su realidad. Primero le recuerda que tiene la responsabilidad de ser heredero y custodio de la promesa («casa de David»)\, y acto seguido le reprocha «cansar a los hombres» (es decir\, la mala administración del reino) y de intentar «cansar a mi Dios» (su actitud prepotente y autosuficiente). Ya no le habla de «tu Dios» (v. 11)\, sino de «mi Dios»\, porque el rey se muestra sin Dios.\nY el Señor toma la iniciativa de dar una «señal»: una vida naciente que realizará la presencia de Dios en medio del pueblo. Este anuncio reviste la forma de otros oráculos de anunciación (cf. Gn 16\,11-12; Jc 13\,7). Dicha señal no se realizará en los ámbitos exteriores al mundo («cielo»\, «abismo»)\, sino en el ámbito intra-mundano. Será una señal de carácter histórico. En todo caso\, deja clara constancia de que la salvación no depende del poder sino de la fidelidad; no de la capacidad de dar muerte\, sino de la de transmitir vida.\n\n2. Evangelio: cumplimiento (Lc 1\,26-38).\nUna vez más\, la dinastía de David está seriamente cuestionada. En su trono ya no se sienta un descendiente suyo\, sino un rey ilegítimo\, Herodes\, que era de origen idumeo\, no judío. El pueblo ya no está amenazado de dominio foráneo\, sino ocupado por el invasor poder romano. Tampoco la institución religiosa custodia la promesa ni asegura su cumplimiento\, porque\, igual que el rey Acaz\, se ha quedado con una religión formal\, no tiene fe\, y por eso\, como Zacarías\, el sacerdote mudo\, no tiene ya mensaje alguno para el pueblo que espera.\nAl sexto mes de la concepción de Juan (evocando el «sexto día»\, cf. Gn 1\,26-31)\, Dios actúa. Busca un lugar periférico y se dirige a una «virgen» (joven y fiel) capaz de comprometerse\, y de hecho ya comprometida (estaba «desposada») con un descendiente de David. Su nombre\, muy apropiado: «María» (??????\, ???????: «exaltada»\, «revoltosa»).\nMientras la institución (en Zacarías) se quedó muda\, el ángel Gabriel trae un «saludo» (mensaje) para María de parte de Dios\, que hace eco a las profecías «atadas» por la institución religiosa (cf. Zac 9\,9; Sof 3\,14; Lc 19\,29-36): el anuncio del Mesías de paz\, anuncio silenciado por la ideología nacionalista. Ella verá cumplida la profecía del Emanuel\, «el trono de David» (el de la promesa) se lo dará el Señor Dios a Jesús\, no lo heredará del modo habitual\, y su reinado se prolongará sin fin\, no será cosa de un período breve o largo\, pero\, en todo caso\, limitado.\nMaría capta que esto sobrepasa las fuerzas humanas y el ángel le explica que sí\, que se realizará por la acción del Espíritu Santo\, como don de vida de lo alto\, lo cual ya se insinúa en el nombre del mensajero. En efecto\, Gabriel significa «fuerza de Dios». Y la fuerza de Dios es la vida. Como testimonio\, el ángel aporta el caso de Isabel: donde la vida era humanamente imposible\, Dios la hizo florecer\, «porque con Dios nada resulta imposible» cuando de dar vida se trata. María se fía y se compromete con Dios de manera incondicional (se declara «la sierva del Señor»). En ella\, la fe de la humanidad en Dios alcanza su plena madurez; ella no necesita apoyos\, puede conducirse con autonomía. Por eso\, «el ángel la dejó». Quien está disponible para el Espíritu es autónomo\, no necesita de tutores\, es libre para amar.\n\nEl poder\, por su lógica impositiva\, niega la libertad y reprime la fe\, oprime el amor y suprime la esperanza. Sin libertad –sobre todo la interior– es impensable la opción de fe\, inconcebible la decisión de amar\, e iluso alimentar la esperanza. La institución religiosa se muestra impermeable a la palabra de Dios porque está interesada en su propia conservación\, y la fe en Dios no le da la seguridad de lograrla. Por eso\, el hombre-funcionario (el incrédulo rey Acaz) se desentiende de la promesa y del pueblo\, sin tener en cuenta que la dinastía de David es proyecto divino antes que un interés individual suyo.\nEn cambio\, la virgen llamada «María» muestra –incluso siendo joven– una grande capacidad de compromiso\, apertura al auténtico mensaje de Dios y sentido de la realidad. Es libre\, y por eso opta por fiarse de Dios\, amar al Mesías que ha de venir\, y esperar con confianza el cumplimiento de la promesa\, «porque con Dios todo es posible».\nUna vez más\, la Virgen María aparece como ícono viviente de la Iglesia y testigo de la fe necesaria para recibir al Señor. Por eso\, al celebrar la eucaristía y al recibir la comunión eucarística\, ella nos sirve como modelo para acoger al Señor.\n¡Ven\, Señor Jesús!\nFeliz día.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/jueves-de-la-iii-semana-de-adviento/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181221
DTEND;VALUE=DATE:20181222
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T105038Z
LAST-MODIFIED:20181221T201637Z
UID:7868-1545350400-1545436799@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Viernes de la III semana de Adviento
DESCRIPTION:Viernes\, 21 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\n\nLectura del libro del Cantar de los Cantares (2\,8-14): \n¡LA voz de mi amado!\nVedlo\, aquí llega\,\nsaltando por los montes\,\nbrincando por las colinas.\nEs mi amado un gamo\,\nparece un cervatillo.\nVedlo parado tras la cerca\,\nmirando por la ventana\,\natisbando por la celosía.\nHabla mi amado y me dice:\n«Levántate\, amada mía\,\nhermosa mía y ven.\nMira\, el invierno ya ha pasado\,\nlas lluvias cesaron\, se han ido.\nBrotan las flores en el campo\,\nllega la estación de la poda\,\nel arrullo de la tórtola\nse oye en nuestra tierra.\nEn la higuera despuntan las yemas\,\nlas viñas en flor exhalan se perfume.\nLevántate\, amada mía\,\nhermosa mía\, y vente.\nPaloma mía\, en las oquedades de la roca\,\nen el escondrijo escarpado\,\ndéjame ver tu figura\,\ndéjame escuchar tu voz:\nes muy dulce tu voz\ny fascinante tu figura». \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 32\,2-3.11-12.20-21 \nR/. Aclamad\, justos\, al Señor;\ncantadle un cántico nuevo. \nV/. Dad gracias al Señor con la cítara\,\ntocad en su honor el arpa de diez cuerdas;\ncantadle un cántico nuevo\,\nacompañando los vítores con bordones. R/. \nV/. El plan del Señor subsiste por siempre;\nlos proyectos de su corazón\, de edad en edad.\nDichosa la nación cuyo Dios es el Señor\,\nel pueblo que él se escogió como heredad. R/. \nV/. Nosotros aguardamos al Señor:\nél es nuestro auxilio y escudo;\ncon él se alegra nuestro corazón\,\nen su santo nombre confiamos. R/. \n\n\n\nEvangelio\n\nLectura del santo evangelio según san Lucas (1\,39-45): \nEN aquellos días\, María se levantó y puso en camino de prisa hacia la montaña\, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.\nAconteció que\, en cuanto Isabel oyó el saludo de María\, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y\, levantando la voz exclamó:\n«¡Bendita tú entre las mujeres\, y bendito el fruto de tu vientre!\n¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues\, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos\, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído\, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá». \nPalabra del Señor \n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general  \n21 de diciembre. \nEl encuentro con Dios suscita temor en el hombre religioso\, porque este concibe a Dios como un poderoso terrible\, cuya santidad (en el sentido de «trascendencia») lo abruma; porque choca con la condición pecadora del ser humano. Sin embargo\, el hombre religioso desea ese encuentro del mismo modo que lo teme. Por esa razón vive su relación con la divinidad en medio de una inquietante ambigüedad. Se mueve entre el amor y el temor.\nAl contrario\, el hombre de fe experimenta alegría en el encuentro con Dios. Es su oportunidad para comprobar la bondad\, la misericordia\, la compasión de Dios. Para el hombre de fe\, acoger a Dios es experiencia de paz\, y por eso lo anhela. En adviento alimentamos la esperanza de este encuentro sin temor alguno\, porque esperamos al que conocemos como puro amor\, el que hace libre al ser humano y le infunde vida nueva. \n1. Primera lectura: promesa (Ct 2\,8-14).\nEl poema describe el encuentro de los enamorados en la primavera\, la estación del amor. La vitalidad de él se expresa con la imagen del gamo saltarín\, del cervatillo veloz\, como un cortejo de enamoramiento\, como una danza de alegría. Su interés en la amada se expresa con su mirada escrutadora y furtiva que la busca con afán. Su palabra invita al encuentro después del tétrico invierno\, en medio de la diversidad de olores y colores de flores y frutos.\nLa amada es descrita como una esquiva tórtola que se protege del predador y hace lo propio con su nidada. La huidiza paloma torcaz es invitada a confiar. Es como si se tratara de domesticar el ave arisca\, no dispuesta a fiarse. El amado la llama a levantarse y a salir a su encuentro\, a que se muestre\, dejando ver su hermosa figura y escuchar su dulce voz.\nHay una promesa de gozoso encuentro de amor en forma de apremiante invitación que depende de su aceptación. La elusiva tórtola es invitada a aceptar el amor que se le ofrece\, cambiando su actitud temerosa por una de serena familiaridad para que se produzca el encuentro de amor.\nLeído en clave de adviento cristiano\, el texto\, al mismo tiempo que afirma la iniciativa que toma el «amado» (Dios\, Jesús)\, acentúa el amor que hay tras esa iniciativa y la valoración que él hace de la «amada» (el ser humano\, la Iglesia). Es un enamoramiento de parte de Dios\, que pretende vencer los recelos propios de la condición humana. \n2. Primera lectura: promesa (So 3\,14-18a).\nEl profeta describe con lenguaje épico el encuentro entre Dios y su pueblo\, presentando a Dios como un rey vencedor\, un victorioso soldado\, y al pueblo con la imagen femenina de la «hija de Sion»\, o «hija de Jerusalén». Es un grito cargado de afecto y pasión el que anuncia ese encuentro\, invitando a la amada a gritar también. Y el contenido de este segundo grito rebosa de expresiones de alegría. Esta alegría desbordante no se debe a bienes o bendiciones\, sino al encuentro amoroso entre los dos. Él le trae el anuncio de la victoria\, el resultado de las luchas que ha librado por ella\, y ella se siente protegida por él.\nEl triunfo sobre los enemigos\, la expulsión de los tiranos\, entraña el reinado personal del Señor. No se habla de un rey humano\, sucesor de David. El Señor mismo reina\, dándole tranquilidad y paz a la población («hija de Sion»\, «hija de Jerusalén»). Se promete un día en que el júbilo de la población salvada (la amada) encontrará eco en el del victorioso campeón (el amado) que habita en medio de ellas\, y se alegra y goza con ella renovándole su amor.\nLa acumulación de invitaciones al gozo y a la alegría brotan del perdón otorgado por amor. Este perdón pretende sustituir el temor\, para que la presencia de Dios se vea como una compañía que infunde confianza y no como una amenaza. La alegría a la que el profeta invita no se queda en el interior\, sino que rebosa y desborda de manera exuberante. La alegría que se atribuye al Señor no es a causa de su victoria\, sino a causa del pueblo\, al cual le renueva su amor. Por eso promete apartar de su pueblo toda desgracia. \n3. Evangelio: cumplimiento (Lc 1\,39-45).\nLa promesa se cumple casi literalmente. María se levanta y se pone en camino para realizar ese encuentro de amor\, que se da en progresivos grados de intimidad:\n• Superficialmente\, es el encuentro entre dos madres\, la una anciana y la otra joven\, favorecidas ambas por el amor del Señor.\n• Más en profundidad\, es el encuentro del anunciado (Jesús) con la profecía (Juan)\, que verifica el cumplimiento de la promesa reiterada por los profetas.\n• En mayor profundidad\, es el encuentro entre el Israel fiel (María) y el Israel que se ha envejecido (Isabel)\, atrapado en una institución sin fe.\n• Y\, en un grado todavía más profundo\, es el encuentro de Dios con su pueblo para inaugurar la nueva época\, la de reinado del Señor en medio de su pueblo.\nMaría\, transmitiendo el mensaje divino que recibió y del cual se apropió («saludo»: cf. vv. 29.41)\, participa su experiencia de éxodo («saltó la criatura»: cf. Sl 114\,4.6; Mal 3\,20; Lc 6\,23) y comunica el Espíritu Santo tanto a Isabel como a Juan (vv. 41.44; cf. 1\,15)\, quienes ahora personifican el sacerdocio (Isabel es «hija» de Aarón: Lc 1\,5) y la profecía (cf. Lc 1\,15-17). Mostrando así su fe\, que es la raíz de su experiencia de liberación y salvación\, Isabel y Juan dan testimonio de la causa por la que en María se cumple la promesa: su visible fe (v. 45). \nEl pecado no es obstáculo para el encuentro con Dios\, en el sentido de que en Dios encuentra perdón el pecador. El Señor viene precisamente a liberar al ser humano del pecado y de la culpa; de la injusticia que es el pecado\, y de la frustración que le ocasiona al ser humano. Escuchar el mensaje de la benevolencia de Dios («saludo» del ángel: cf. Lc 1\,28-29) y acogerlo para hacerlo propio («saludo de María»: cf. Lc 1\,41.44) no solo nos permite ser dichosos\, sino que nos concede compartir esa dicha con los demás\, dado que\, a través de nosotros\, el encuentro de Dios con la humanidad se hace posible. Qué noble es ir\, como María\, transmitiendo la alegría de la salvación y haciendo sentir cercano al Dios que los hombres sienten lejano\, mostrando el rostro humano del Dios que consideran extraño.\nComulgar y recibir a Jesús en la eucaristía es el primer paso de lo que puede llegar a ser una honrosa y gratificante misión: ir por el mundo llevando el «saludo» de Dios.\n¡Ven\, Señor Jesús!\nFeliz día.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/viernes-de-la-iii-semana-de-adviento/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181222
DTEND;VALUE=DATE:20181223
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T105239Z
LAST-MODIFIED:20181222T201018Z
UID:7870-1545436800-1545523199@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Sábado de la III semana de Adviento
DESCRIPTION:Sábado\, 22 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\n\nLectura del primer libro de Samuel (1\,24-28): \nEN aquellos días\, una vez que Ana hubo destetado a Samuel\, lo subió consigo\, junto con un novillo de tres años\, unos cuarenta y cinco kilos de harina y un odre de vino. Lo llevó a la casa del Señor a Siló y el niño se quedó como siervo.\nInmolaron el novillo\, y presentaron el niño a Elí. Ella le dijo:\n«Perdón\, por tu vida\, mi Señor\, yo soy aquella mujer que estuvo aquí en pie ante ti\, implorando al Señor. Imploré este niño y el Señor me concedió cuanto le había mi pedido. Yo\, a mi vez\, lo cedo al Señor. Quede\, pues\, cedido al Señor de por vida».\nY se postraron allí ante el Señor. \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\n1S 2\,1.45.6-7.8abcd \nR/. Mi corazón se regocija por el Señor\, mi Salvador \nV/. Mi corazón se regocija en el Señor\,\nmi poder se exalta por Dios.\nMi boca se ríe de mis enemigos\,\nporque gozo con tu salvación. R/. \nV/. Se rompen los arcos de los valientes\,\nmientras los cobardes se ciñen de valor.\nLos hartos se contratan por el pan\,\nmientras los hambrientos engordan;\nla mujer estéril da a luz siete hijos\,\nmientras la madre de muchos queda baldía. R/. \nV/. El Señor da la muerte y la vida\,\nhunde en el abismo y levanta;\nda la pobreza y la riqueza\,\nhumilla y enaltece. R/. \nV/. Él levanta del polvo al desvalido\,\nalza de la basura al pobre\,\npara hacer que se siente entre príncipes\ny que herede un trono de gloria. R/. \n\n\n\nEvangelio\n\nLectura del santo evangelio según san Lucas (1\,46-56): \nEN aquel tiempo\, María dijo:\n«Proclama mi alma la grandeza del Señor\,\n“se alegra mi espíritu en Dios\, mi salvador;\nporque ha mirado la humildad de su esclava”.\nDesde ahora me felicitarán todas las generaciones\,\nporque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí:\n“su nombre es santo\,\ny su misericordia llega a sus fieles de generación en generación”.\nÉl hace proezas con su brazo:\ndispersa a los soberbios de corazón\,\n“derriba del trono a los poderosos\ny enaltece a los humildes\,\na los hambrientos los colma de bienes\ny a los ricos los despide vacíos.\nAuxilia a Israel\, su siervo\,\nacordándose de la misericordia”\n—como lo había prometido a “nuestros padres”—\nen favor de Abrahán y su descendencia por siempre».\nMaría se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa. \nPalabra del Señor \n\n22 de diciembre.\n\nLos hijos se entendían en el pueblo de Israel a la luz de un doble horizonte: en la perspectiva personal\, eran la prolongación del individuo\, como una forma de supervivencia personal a través de la descendencia; en la perspectiva nacional\, eran signo de la pujanza del pueblo\, y garantía de que se cumpliría la promesa de Dios al pueblo. No tener hijos era\, por eso\, una doble desgracia. Se pensaba que hasta podía ser una maldición de Dios\, en castigo por algún pecado (injusticia).\nEl hijo\, vida nueva\, es don de Dios. Consagrar el hijo a Dios significa consagrarle el propio ser y el propio futuro.\n\n1. Primera lectura: promesa (1Sm 1\,24-28).\nAna (??????: «gracia») y su marido Elcaná (?????????: «Dios adquiere») enfrentan una dura realidad. Ana\, a pesar de ser su favorita –Elcaná tenía dos mujeres–\, no le ha dado hijos\, y ambos sufren esa frustración. Ana le suplicó al Señor que la liberara de la humillación dándole un hijo varón\, con la promesa de consagrarlo a su servicio. Y así fue como nació Samuel (?????????: «el nombre de Dios»). Para Ana\, ese hijo significaba su realización como mujer\, y era suficiente bendición.\nDespués de destetar al niño –en esa época la lactancia materna era más prolongada que ahora– (cf. 2Mac 7\,27: tres años)\, Ana subió con él al santuario de Siló con el propósito de cumplir su voto. Renunció al derecho que tenía todo israelita a rescatar a su primogénito (cf. Ex 13\,2.12.15)\, lo dejó en el santuario para el servicio del Señor\, y se regresó a su casa. Según prescribía la Ley\, los primogénitos debían destinarse al servicio del Señor\, pero después del incidente del becerro de oro\, del cual solo se sustrajo la tribu de Leví\, los consagrados al Señor serán solo de esa tribu (cf. Nm 3\,11-13). Por eso los otros debían ser rescatados. Pero Ana lo entrega dando la ofrenda del rescate\, «un novillo de tres años». Ella había pedido un hijo varón para liberarse del estigma de ser considerada como maldita de Dios. Samuel la ha liberado de ese estigma\, y ella\, en gratitud al Señor\, se lo entrega «de por vida\, para que sea suyo». El hijo la liberó de la vergüenza y de la humillación\, y después liberará de la vergüenza y de la humillación a toda la nación.\n\n2. Evangelio: cumplimiento (Lc 1\,46-56).\nEl acento «revoltoso» que tiene el nombre de María (???????\, ??????/?????) se relaciona con el éxodo (cf. Ex 15\,20-21): se trata del grito de victoria de los humildes y oprimidos que se sienten liberados y salvados por el Señor. No hay anuncio alguno del «día del desquite de nuestro Dios» (cf. Is 61\,2) –arenga omitida por Jesús (cf. Lc 4\,19)–\, sino declaración profética de la instauración de un orden nuevo cuya sola inminencia pone al descubierto el fracaso de los poderes humanos\, la vacuidad de su arrogancia y el engaño de sus riquezas.\nEn su propio nombre\, y en el de la nación entera\, María entona el cántico de alabanza de los israelitas fieles al Dios fiel\, a quien reconoce\, ante todo\, como «mi salvador»\, porque él libera y salva al pueblo de la opresión («humillación») que ha venido padeciendo. Ella misma\, en persona\, será considerada «feliz» (no maldita) por las generaciones venideras (no solo la contemporánea). El Potente (???????\, no «el poderoso»: ????????) ha realizado en su favor las proezas liberadoras del éxodo\, y las extiende «a sus fieles de generación en generación». María anuncia que despunta un orden nuevo\, que cumple la promesa hecha a Abraham y a su descendencia: el fracaso de los proyectos de los arrogantes\, el final del reinado de los poderosos\, por un lado\, y la exaltación de los humildes y la satisfacción de los insatisfechos con el injusto orden antiguo\, plutocrático\, porque la riqueza termina causando frustración. El Señor se ha acordado de la promesa de ser misericordioso con Abraham y su descendencia\, descendencia que es mucho más numerosa que la biológica (cf. Lc 3\,8b).\nSimultáneamente\, María habla en primera persona\, en representación del Israel fiel\, y también como personificación de la Iglesia. Expresa la inconformidad de todos los justos de todos los tiempos\, manifiesta la insatisfacción de todos los que\, animados por el Espíritu Santo y por la esperanza en el Mesías\, ven ya cumplida la promesa por la fidelidad de Dios\, liberador y salvador.\n\nVivir el presente sin perspectiva de futuro empobrece el presente. La promesa\, por engendrar la esperanza\, le da sentido a la vida\, ayuda a valorarla en función de un propósito\, y le asegura futuro mucho más allá de la vida física. El hombre antiguo miraba esa promesa en términos de supervivencia de la raza. Con Jesús cambia la mirada: no se trata simplemente de prolongar los propios genes\, sino de perpetuarse a sí mismo\, porque la condición de hijo de Dios no es física y biológica\, sino espiritual. Sin el Espíritu Santo\, la vida humana queda cautiva en «la carne»\, es decir\, en condición de intrascendencia y de limitada proyección. María\, con la mirada iluminada por la promesa\, profetiza el cumplimiento de la esperanza de todo el pueblo por la intervención liberadora y salvadora de Dios en la persona de Jesús. Y a esa luz\, ella ve derrumbarse el orden injusto y surgir el nuevo orden por obra de Dios y de sus fieles.\nNuestro encuentro de fe con Jesús\, y particularmente el que vivimos al celebrar la eucaristía\, tiene esa potencialidad: el Potente hace obras grandes en nosotros para que nosotros anunciemos el nuevo orden\, la nueva convivencia social humana\, que Jesús con tanto ardor llamaba «el reino de Dios»\, que no es un sistema político más\, ni tampoco un opositor de los existentes\, sino una alternativa a todos ellos.\n¡Ven\, Señor Jesús!\nFeliz día.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/sabado-de-la-iii-semana-de-adviento/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181223
DTEND;VALUE=DATE:20181224
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181204T105443Z
LAST-MODIFIED:20181223T092938Z
UID:7872-1545523200-1545609599@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:IV Domingo de Adviento. Ciclo C
DESCRIPTION:Domingo\, 23 de diciembre de 2018\n\n\n\nPrimera lectura\n\nLectura de la profecía de Miqueas (5\,1-4): \nEsto dice el Señor:\n«Y tú\, Belén Efratá\,\npequeña entre los clanes de Judá\,\nde ti voy a sacar\nal que ha de gobernar Israel;\nsus orígenes son de antaño\,\nde tiempos inmemorables.\nPor eso\, los entregará\nhasta que dé a luz la que debe dar a luz\,\nel resto de sus hermanos volverá\njunto con los hijos de Israel.\nSe mantendrá firme\,\npastoreará con la fuerza del Señor\,\ncon el dominio del nombre del Señor\, su Dios;\nse instalarán\, ya que el Señor\nse hará grande hasta el confín de la tierra.\nÉl mismo será la paz». \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 79\,2ac.3c.15-16.18-19 \nR/. Oh Dios\, restáuranos\,\nque brille tu rostro y nos salve. \nV/. Pastor de Israel\, escucha\,\ntú que te sientas sobre querubines\, resplandece;\ndespierta tu poder y ven a salvarnos. R/. \nV/. Dios del universo\, vuélvete:\nmira desde el cielo\, fíjate\,\nven a visitar tu viña.\nCuida la cepa que tu diestra plantó\,\ny al hombre que tú has fortalecido. R/. \nV/. Que tu mano proteja a tu escogido\,\nal hombre que tú fortaleciste.\nNo nos alejaremos de ti:\ndanos vida\, para que invoquemos tu nombre. R/. \n\n\n\nSegunda lectura\n\nLectura de la carta a los Hebreos (10\,5-10): \nHermanos:\nAl entrar Cristo en el mundo dice:\n«Tú no quisiste sacrificios ni ofrendas\,\npero me formaste un cuerpo;\nno aceptaste\nholocaustos ni víctimas expiatorias.\nEntonces yo dije: He aquí que vengo\n—pues así está escrito en el comienzo del libro acerca de mí—\npara hacer\, ¡oh Dios!\, tu voluntad».\nPrimero dice: «Tú no quisiste sacrificios ni ofrendas\, pero me formaste un cuerpo; no aceptaste holocaustos ni víctimas expiatorias»\, que se ofrecen según la ley. Después añade: «He aquí que vengo para hacer tu voluntad».\nNiega lo primero\, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo\, hecha una vez para siempre. \nPalabra de Dios \n\n\n\nEvangelio\nLectura del santo Evangelio según San Lucas (1\,39-45): \nEn aquellos mismos días\, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña\, a un a ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.\nAconteció que\, en cuanto Isabel oyó el saludo de María\, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y\, levantando la voz\, exclamó:\n«¡Bendita tú entre las mujeres\, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues\, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos\, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído\, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».\nPalabra de Dios \n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general \nIV Domingo de Adviento. Ciclo C.\n\nYa está próxima la celebración del nacimiento del Señor\, y la esperanza adquiere más vivacidad y se llena de mayor alegría. El evangelio nos sitúa en los momentos previos a la llegada histórica de Jesús\, y nos los compara con el feliz encuentro de dos madres encinta. Son dos mujeres que\, de maneras diferentes\, celebran la maravilla de la vida como don de Dios. Sin embargo\, más que un encuentro entre las dos madres –que están al servicio de las respectivas misiones de sus hijos– se trata del primer encuentro entre sus dos hijos. Desde el seno de su madre\, Juan\, por boca de Isabel\, reconoce y señala a Jesús como el Mesías que ya está en el seno de María y desde allí lo bendice con el don del Espíritu por boca de su madre.\n\nLc 1\,39-45.\nAntes de que llegue el Señor\, llega la madre del Señor con la buena noticia. María\, apenas hubo recibido el «saludo» que el ángel Gabriel le trajo de parte de Dios\, «se levantó\, se puso en camino y fue a toda prisa a la serranía\, a una ciudad de Judá». Este acontecimiento está relacionado con la anunciación y con el asentimiento que dio María a ese anuncio. El relato tiene dos partes: las acciones de María y las repercusiones de dichas acciones\, declaradas por Isabel.\n1. Las acciones de María.\nLa primera acción de María es «levantarse»\, que expresa la profunda transformación realizada en ella\, con todas sus consecuencias\, a causa del mensaje que recibió y aceptó\, y la determinación con la que ella emprendió esta nueva etapa de su vida. Es una acción semejante a la de Felipe\, al hacer su propio éxodo y salir a cumplir la misión que le encargó el ángel del Señor (cf. Hch 8\,27).\nLa combinación de este verbo (????????) con el siguiente (?????????) se usa en la versión griega de la Biblia (LXX) como traducción de un modismo hebreo (???????? ?????????) que connota un suceso de capital importancia (cf. Gen 22\,3.19; 24\,10\,61\, etc.).\nLa segunda acción consiste en «ponerse en camino» con una dirección definida: «la serranía»\, por la vía más corta y peligrosa\, a «una ciudad de Judá»\, quizá Jerusalén (cf. 2Mac 4\,36)\, en donde se encuentra la casa de Zacarías. Esta acción la ejecuta ella con diligencia\, «a toda prisa»\, con cierto afán misionero (cf. Lc 10\,4). La mujer creyente se dirige a la casa del sacerdote que se resistió a creerle al mismo mensajero divino al que ella le dio crédito\, pero no va a encontrarse con él\, sino con su pariente\, de cuyo embarazo tuvo noticia por medio del ángel (cf. Lc 1\,36).\nLa tercera acción es doble «entrar en la casa y saludar a Isabel»\, en correspondencia con lo que hizo el ángel (cf. Lc 1\,28)\, es decir\, anunciarle a Isabel el mismo «saludo» que ella recibió y acogió. Isabel experimentó y reconoció el cumplimiento de la promesa que el Señor le había hecho a su marido\, y sentía gratitud por el favor que Dios le había hecho. María entró en la casa de Zacarías por la única puerta abierta a Dios: Isabel estaba más cerca de ella\, no solo por su parentesco de sangre\, sino por la gratitud de ambas ante el favor del Señor (cf. Lc 1\,25.48).\n2. Las repercusiones.\nLas acciones de María repercuten hondamente en Isabel. Su «saludo» hace «saltar» o «bailar» la criatura en el vientre de Isabel. Este verbo (??? ???????) connota la alegría del éxodo librador (Sal 114\,4-6). Juan –como lo afirmará su madre– saltó o bailó «de alegría» experimentando cerca el éxodo del Mesías\, que es el definitivo\, porque introducirá a la humanidad en la propia «tierra prometida»\, en donde serán satisfechas las ansias de libertad y de vida.\n«Al oír Isabel el saludo de María… Isabel se llenó de Espíritu Santo». Al haber acogido el «saludo»\, María se lo apropió\, y al anunciarlo como propio comunica con ese «saludo» el Espíritu Santo. La declaración de bendición que hace Isabel a María por causa de su hijo\, es su acción de gracias a Dios por esa madre a la que él le dio ese hijo como «fruto». Aunque esa bendición recuerda la de mujeres ilustres –Jael (cf. Jue 5\,24)\, Judit (cf. Jdt 13\,18) y Abigaíl (cf. 1Sam 25\,33)– todo invita a evocar la bendición original: el don de la vida y de la capacidad de transmitirla (cf. Gen 1\,28; 9\,1; 17\,16). La bendición del fruto del vientre es una de las prometidas a todos los que escuchan y ponen por obra las palabras del Señor (cf. Dt 7\,12-13; 28\,4).\nIsabel reconoce a María como «la madre de mi Señor»\, es decir\, la madre del Mesías rey (cf. Sal 110\,1; Lc 20\,42; Hch 2\,34)\, y manifiesta su asombro al sentirse honrada porque esta madre se ha dignado llegar hasta ella. Al interpretar el salto de Juan en sus entrañas\, declara dichosa a María por haber dado fe al mensajero de Dios. Es decir\, la fe de María no solo la hace dichosa a ella\, sino capaz de transmitir su propia alegría.\nMaría –declara Isabel– le dio fe a Dios escuchando y cumpliendo el mensaje del Señor (cf. Lc 11\,28)\, a diferencia de Zacarías\, el esposo de Isabel (cf. Lc 1\,18-20)\, y por eso María tiene la dicha de «saludar» a los demás y de ver cómo se va a cumplir lo que el Señor le anunció.\n\nLas dos mujeres personifican dos grupos humanos: Isabel\, el Israel piadoso y excluido; María\, la comunidad cristiana misionera. Esta personificación se puede llevar hasta el punto de que Isabel encarne la humanidad religiosa y María la Iglesia enviada por Jesús.\nEl tiempo de adviento nos ayuda a entender que la figura de María encinta es imagen del pueblo cristiano que lleva la presencia de Jesús\, el «saludo» de Dios y el don del Espíritu Santo a todos los que sinceramente buscan a tientas su liberación y su salvación. La presencia de Jesús implica el nuevo y definitivo éxodo\, que hace festejar de alegría a los que lo esperan\, el «saludo» de Dios asombra y maravilla a quienes se sienten objeto de su amor universal\, gratuito y fiel\, y el don del Espíritu Santo convierte en profetas y testigos de Dios a quienes lo acogen.\nLas comunidades cristianas que celebran el adviento no preparan una fiesta folclórica\, se alistan para conmemorar el acontecimiento que cambió la historia de la humanidad\, y para renovar ese acontecimiento reavivando su propio espíritu misionero. Eso es lo que hace nuevo cada adviento y cada celebración de la Natividad del Señor. Eso es lo que le da verdadero culto a Dios.\n¡Feliz día del Señor!
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/iv-domingo-de-adviento-ciclo-c/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181224
DTEND;VALUE=DATE:20181225
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181224T103451Z
LAST-MODIFIED:20181224T103451Z
UID:8011-1545609600-1545695999@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Reflexión del padre Adalberto para la misa matutina
DESCRIPTION:24 de diciembre (misa matutina).\n\n \n\nDios realiza su designio y cumple su promesa. Pero su obra puede ser percibida de distintos modos\, porque la interpretación que cada uno le dé a esa obra depende de su experiencia humana y de su apertura a Dios. Es indudable que los profetas tuvieron auténticas experiencias de Dios\, pero es innegable que ellos difieren en la calidad de su experiencia y de su testimonio. Se refieren al mismo Dios\, el que sacó a Israel de Egipto\, pero cada uno lo hace desde su propia perspectiva.La forma como Zacarías\, padre de Juan Bautista\, ve cumplida la promesa de Dios a David difiere de la que se observa en María\, la madre del Señor\, por ejemplo. Sin embargo\, Dios prosigue su obra sin exigir la comprensión perfecta. Le bastan la apertura y la cooperación de cada uno. Solo en Jesús se expresa de manera inequívoca.\n\n \n\n1. Primera lectura: promesa (2Sm 7\,1-5.8b-12.14a.16).\n\n \n\nEn este relato\, incluso en la selección que hace del mismo el leccionario por razones de brevedad y de precisión\, se contraponen dos designios: el del rey\, motivado por sentimientos religiosos\, y el del Señor\, movido por la fidelidad a su promesa.1.1. El designio del rey David.Después de consolidar su supremacía y de logar reconocimiento interior y exterior\, el rey se propone darle lustre a la casa del Señor\, y le expone su propósito a Natán\, el profeta de la corte. Este\, por estar al servicio del rey\, se precipita a aprobar sus planes\, sin discernir ni consultar al Señor. En medio de tal incertidumbre («noche»)\, la palabra del Señor se abre paso\, el Señor le revela su designio al profeta. Ni el rey ni el profeta han tenido en cuenta la revelación histórica del Señor\, que los sacó de Egipto\, y se lo han imaginado como los dioses cananeos.1.2. El designio del Señor.De él ha sido la iniciativa. Eligió a David cuando era un desconocido pastor de ovejas para que fuera el caudillo de Israel\, y le dio éxito en sus empresas\, porque él tiene un designio de paz para su pueblo. Y David tiene una tarea en ese designio.Tendrá paz en adelante con sus vecinos\, y\, además\, el Señor le dará una dinastía. Su descendencia se consolidará en el trono después de su muerte. (El v. 13\, que alude a Salomón\, se considera un añadido posterior; por eso lo omite el leccionario). El Señor educará a la descendencia de David como un padre educa a sus hijos (incluidos los castigos)\, con lealtad a toda prueba\, como los padres carnales. El caso de Saúl fue diferente (este no fue escogido por Dios): la casa de David permanecerá en presencia del Señor.El rey y el profeta pensaban en darle gloria al Señor edificándole un templo\, pero es el Señor quien hace glorioso el nombre de David\, edificándole una «casa» (dinastía) que\, por designio del Señor\, habrá de permanecer indefinidamente.\n\n \n\n2. Evangelio: cumplimiento (Lc 1\,67-79).\n\n \n\nZacarías se llenó de Espíritu Santo y profetizó. Ya no funge como sacerdote\, sino como profeta. Su palabra bendice a Dios (le da gracias) e interpreta desde su perspectiva los hechos que se dan en su casa y que trascienden a su pueblo.Limitándose al horizonte de Israel\, comienza con una bendición a Dios porque la salvación ya ha tenido lugar para todo el pueblo\, al suscitarle una fuerza salvadora «en la casa de David\, su siervo»\, según la promesa reiterada por los profetas. Esto se refiere al Mesías davídico\, no a su propio hijo. La promesa se cumple para liberar al pueblo de sus enemigos (de fuera)\, por fidelidad a los antepasados y a la alianza con ellos. El resultado de dicha salvación es el culto auténtico y perpetuo. Aquí los enemigos no están dentro del pueblo (como sí lo están en el cántico de María)\, y la acción liberadora y salvadora de Dios se interpreta solo con una finalidad religiosa\, no con el fin de erradicar el orden injusto (como sí lo es en el cántico de María).En el centro del cántico\, está la referencia a Juan. Ahora ve cumplido el anuncio del ángel (cf. Lc 1\,17)\, y\, evocando a los profetas (cf. Is 40\,3; Ml 3\,1)\, anuncia la misión del niño como profeta del Altísimo y precursor del Señor\, con la doble tarea de darle al pueblo una experiencia de salvación mediante la liberación de sus pecados. Aquí reconoce el pecado del pueblo\, pero desde la perspectiva cultual\, según su mentalidad de sacerdote no desde la perspectiva de los profetas («injusticia»). Zacarías no percibe la injusticia social que denuncia María.Finalmente\, anuncia y agradece el efecto positivo de la venida del Señor. Como expresión de su «entrañable misericordia»\, Dios «visitará» (cf. Lc 7\,16; 19\,44) a su pueblo por medio del Mesías\, como en otro tiempo a Israel en Egipto (cf. Ex 3\,16; 13\,19)\, y\, como un astro que nace de arriba\, «el astro de Jacob» (cf. Nm 24\,17)\, el Mesías iluminará a los que «permanecen en tinieblas y sombras de muerte» (metáfora de la esclavitud y la opresión que padecen) a fin de conducirlos a la plena armonía con Dios y entre ellos mismos. El cumplimiento de la promesa hecha a David se ha visto desde dos horizontes: el de María y el de Zacarías. Este último\, por la casta sacerdotal a la que pertenece\, enfoca el cumplimiento de la promesa en oposición a los otros pueblos\, puesto que no percibe el pecado del pueblo como «injusticia»\, sino como «impureza»; por eso\, él ve la liberación solo en la perspectiva de una emancipación del dominio extranjero\, no incluye la erradicación de la injusticia que hay en el corazón de cada uno. Para él\, la salvación consiste en la tranquilidad de poder darle culto al Señor según la Ley de Moisés y sin impedimentos; no concibe la infusión de vida feliz por parte del Señor. Se alegra por la acción de Dios y la agradece\, pero no la comprende.María percibe la liberación como intervención de Dios para hacer fracasar el orden injusto\, y la salvación como la dicha que producen las obras grandes del Señor en cada uno\, y su misericordia que va de generación en generación. Así las concibe la Iglesia. Por eso\, al recibir al Señor en la eucaristía con un sí incondicional como el de María\, la Iglesia se declara «la sierva del Señor»\, colaboradora suya para que llegue el Mesías y realice su obra liberadora y salvadora.\n\n \n\n¡Ven\, Señor Jesús!\n\n \n\nFeliz día.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/reflexion-del-padre-adalberto-para-la-misa-matutina/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181224
DTEND;VALUE=DATE:20181225
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181224T103626Z
LAST-MODIFIED:20181224T103626Z
UID:8013-1545609600-1545695999@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Reflexión del padre Adalberto para la misa de la Vigilia de Navidad
DESCRIPTION:24 de diciembre (misa de la vigilia).\n\n \n\nEl evangelio entero de Mateo tiene por título «Libro de la génesis de Jesús\, Mesías\, hijo de David\, hijo de Abraham». La expresión «libro de la génesis» (?????? ????????) remite a dos textos del Antiguo Testamento: Gn 2\,4; 5\,1 (LXX)\, donde se refiere a la creación del cielo y de la tierra\, y a la creación del género humano. Al nombre (Jesús: «el Señor Salva») le adjunta el título Mesías\, y dos datos formales de filiación («hijo de David» e «hijo de Abraham»)\, ninguno de los cuales lleva artículo determinado\, lo que indica que no son atribuciones exclusivas.El carácter mesiánico\, la condición de heredero de la bendición prometida a Abraham\, y de la condición real de David\, siendo propias de Jesús\, se pueden predicar también de sus seguidores. Así que la génesis de Jesús es\, en modo cierto\, el comienzo de la humanidad definitiva\, de la cual él es el prototipo. Y esto es lo que nos disponemos a celebrar.\n\n \n\nEvangelio (Mt 1\,18-25).\n\n \n\nEl texto que se proclama tiene dos partes: la genealogía de Jesús\, es decir\, su conexión con toda la historia anterior\, y su nacimiento\, es decir\, la originalidad de su persona y la novedad que con él se inaugura. Los estudiosos señalan un paralelo entre Mt 1\,2-17 y Gn 1\,1-2\,3 (creación del ser humano en el concierto universal)\, por un lado\, y\, por el otro\, entre Mt 1\,18-25 y Gn 2\,4ss (los pormenores de la creación del ser humano): ascendencia y «descendencia» de Jesús Mesías.1. Ascendencia de Jesús Mesías.En la genealogía de Mateo\, Jesús aparece inserto en una historia de fe que tiene dos referentes: la promesa de Dios a David y\, antes de ella\, la promesa de Dios a Abraham. A David le prometió un reino perdurable; a Abraham\, ser bendición para todas las naciones y –en consecuencia– una descendencia incontable\, ya que la bendición entraña la vida. Ambas promesas implican el resto de la humanidad\, pero el pueblo se irá dando cuenta de esto paulatinamente.El reino prometido a David\, entendido inicialmente como un dominio sobre los paganos\, será entendido finalmente como una bendición para todos los pueblos (cf. Sl 72). La descendencia prometida a Abraham\, entendida primero en términos étnico-biológicos\, terminará incluyendo a los extranjeros (cf. Is 14\,1; 56\,1-8). Por eso\, en la genealogía hay paganos; de hecho\, Abraham fue pagano\, así que por las venas de todo israelita circula sangre pagana. También por las venas de Jesús. Él se inserta en una historia de fe e infidelidades\, y la asume para renovarla.En la genealogía juegan papel explícito los números siete y catorce; e implícito\, los números dos (14 = 7×2) y tres (3 grupos de generaciones: v. 17). Siete\, es la totalidad heterogénea propia de la creación\, que incluye a los paganos (cf. Mt 15\,34-37); catorce\, el valor numérico del nombre de David; tres\, la forma de indicar el grado superlativo (Jesús es tres veces David) y lo definitivo\, como la resurrección del Señor (cf. Mt 16\,21)\, y sugiere una totalidad homogénea; y dos\, de comunicación de vida y del mínimo de experiencia de comunidad (cf. Mt 4\,18.21; 18\,16.20). Los números muestran que la creación\, la alianza y el reino culminan en Jesús.El Señor salva («Jesús») asumiendo la realidad de fe e infidelidad de la humanidad\, no negándola. En vez de destruir la humanidad\, la renueva desde dentro y en su totalidad\, sin discriminaciones ni exclusiones. Él es salvador universal.2. «Descendencia del Mesías».Jesús es el nuevo Adán. Si la genealogía se abstiene de nombrar al padre de Abraham\, este relato dice de forma implícita que Dios es el padre de Jesús. El nuevo Adán es Hijo de Dios. Comienza la nueva humanidad\, cualitativamente diferente\, pero vinculada a la descendencia de Adán.Los hombres religiosos\, observantes de la Ley\, como José\, comprueban que esa observancia no basta para aceptar y acoger a Jesús\, y que\, incluso\, puede aducirse como pretexto para rechazarlo. Su nombre implica la apertura («el Señor añada»)\, pero también la continuidad [otro hijo]\, no la ruptura. El dilema que enfrenta José lo pone a escoger entre la Ley y el amor\, y cuando trata de conjugarlos se da cuenta de que tiene que escoger (cf. Mt 9\,14-17); esto se lo hace saber el ángel del Señor\, es decir\, la presencia y el mensaje del Señor que sacó a Israel de Egipto. José tiene que «salir» de su mundo soñado para adentrarse en el nuevo mundo que es obra del Espíritu Santo. Y a él le corresponde ponerle nombre a esa nueva realidad.María –como mujer– pertenece al sector marginal de la sociedad judía. Su nombre entraña la rebelión silenciosa frente a la injusticia («exaltada»); como pobre\, está abierta al Espíritu Santo y a su obra\, y\, en cuanto «virgen» pertenece al resto fiel a Dios. De hecho\, de las cinco mujeres en la genealogía\, ella\, la quinta\, es la única fiel de nacimiento: Tamar se prostituyó (cf. Gn 38\,2-26)\, Rut era moabita (pagana: Rut 1\,4)\, Rahab extranjera y prostituta\, Betsabé adúltera (cf. 2Sm 11\,4)\, y María es la que cumple y desborda la profecía que anunciaba el nacimiento del Mesías\, porque el profeta anunció a una «doncella» (juventud) y Mateo la presenta como la «virgen» (joven fiel) que da a luz al Emanuel («Dios con nosotros»).José llegó a la realidad («se despertó») cuando aceptó a María y\, con ella al Mesías que venía con el «sello» de Dios (el Espíritu Santo) a cambiarle su mundo y a conducirlo a la verdadera «tierra prometida»\, el reino de Dios. José aceptó que el mundo que él soñaba tiene el nombre de Jesús. El nacimiento de Jesús es la alborada del primer día de la nueva creación. La genealogía también tiene la estructura de seis septenarios\, como si se tratara de seis «semanas» de generaciones. Con Jesús\, «Dios con nosotros»\, comienza la séptima\, la de la totalidad creada (Israel y la humanidad restante)\, la de la plenitud del ser humano. Y con él también comenzará la octava\, cuando él se levante de la muerte el «octavo» día\, «pasado el sábado» (Mt 28\,1)\, en el primer día de la definitiva creación\, en el reino del Padre\, donde los justos brillarán como el sol (cf. Mt 13\,43).Si en adviento reiteramos una y otra vez nuestra convicción de que la historia tiene sentido\, en la celebración de la Natividad del Señor confirmamos nuestra fe en el futuro de la humanidad. No son los poderosos los que dirigen el curso de la historia\, ni son sus decisiones las que definen el destino de la humanidad\, sino los que escuchan y ponen por obra la palabra del Señor (cf. Mt 7\,24-25)\, como María y José.Aceptando a Jesús en nuestras vidas\, aunque tengamos que abandonar nuestras seguridades (en el caso de María) y confiar en la gracia del Espíritu Santo\, nos convierte en progenitores de la nueva humanidad. Acogiendo a Jesús en medio de condiciones sociales y culturales adversas (en el caso de José) y realizar el nuevo éxodo confiando en la palabra del Señor nos permite ver el cumplimiento de las promesas de Dios y ponerle el nombre de Jesús a la nueva realidad.Eso es lo que significa nuestra comunión eucarística en este tiempo en el que celebramos con gozo la Natividad del Señor.\n\n¡Feliz Navidad!
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/reflexion-del-padre-adalberto-para-la-misa-de-la-vigilia-de-navidad/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181224
DTEND;VALUE=DATE:20181225
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181224T103725Z
LAST-MODIFIED:20181224T105816Z
UID:8015-1545609600-1545695999@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Reflexión del padre Adalberto para la misa de medianoche
DESCRIPTION:24 de diciembre (Misa de media noche). \n\n\n\nZacarías había anunciado al «astro que nace de lo alto» (Lc 1\,78)\, contrapuesto al sol\, que «sale» en el horizonte\, de abajo. Esto significa que la humanidad recibe una luz procedente de Dios\, el Altísimo (cf. Lc 1\,76)\, su nombre universal. Esta luz viene a iluminar «a los que están en tiniebla y en sombras de muerte» (Lc 1\,79). En congruencia con dicha profecía\, Jesús nace en la «noche» del pueblo y de toda la humanidad (cf. Lc 2\,8); esta «noche»\, más que un dato cronológico\, es un dato teológico\, es descripción metafórica de la situación en la que se encuentra la humanidad que Jesús viene a «visitar». \n\n\n\nLc 2\,1-14. \n\n\n\nEl nacimiento de Jesús manifiesta que Dios es el señor de la naturaleza y de la historia\, que Jesús su Hijo por excelencia\, y que él\, como Padre\, ama a la humanidad entera.1. Antes del nacimiento.Que Dios es señor de la historia\, lo muestra Lucas haciendo ver cómo hechos tan irrelevantes como las decisiones administrativas de un gobierno pagano pueden favorecer la realización del designio divino. Un censo del imperio\, cuya finalidad es apuntalar la opresión\, servirá para que Jesús nazca contado entre los ciudadanos del mundo (uno entre los hombres) y súbdito del imperio (uno entre los oprimidos). El suyo será un nacimiento histórico y en circunstancias políticas complejas. Nacerá en Belén\, pero un decreto del imperio favorecerá el cumplimiento de una profecía. El emperador parece tener la iniciativa y el control de todo: José acata el decreto y lleva a María; esta\, a su vez\, lleva a Jesús. Sin embargo\, es Dios el protagonista invisible de toda la acción\, prevista y anunciada por él desde mucho antes. También los ritmos biológicos (la naturaleza) se ponen al servicio del designio divino: «se le cumplieron los días de alumbrar». La irrupción de Dios no violenta la realidad de la naturaleza ni de la historia. Se inserta en ellas con toda naturalidad. Así ejerce él su señorío.2. El nacimiento.Jesús nace como «el hijo de ella»\, refiriéndose a María\, y como «el primogénito» (en relación con Dios): hijo de mujer e hijo primogénito de Dios. El hecho de envolverlo en pañales es signo de responsabilidad materna y de amorosa acogida; eso se hace con todos los mortales\, incluidos los reyes (cf. Sab 7\,4). El hecho de recostarlo en un pesebre\, lugar del buey y del burro (cf. Lc 13\,15)\, evoca la queja del profeta Isaías (1\,3): «Conoce el buey a su amo\, y el burro el pesebre de su dueño; Israel no conoce\, mi pueblo no recapacita». El Mesías ha sido relegado al mayor grado de exclusión de la sociedad\, «porque no había lugar para ellos en la posada». «La sierva del Señor» lo acoge con solicitud\, la convivencia social lo excluye con indiferencia.3. Después del nacimiento.El narrador vuelve la mirada en torno. Si Jesús nació como excluido\, está rodeado de ellos. Los más cercanos son unos pastores\, que no gozaban de estima ni de derechos\, por su cercanía con los animales. Ellos son testigos del paso de las oscuras horas de la noche\, porque se turnan para observarlas; esto significa que son conscientes\, como nadie\, de la situación de opresión que vive el pueblo (la «noche»). A ellos\, en primer lugar\, se dirige el mensaje\, en términos de noche de pascua\, por medio del ángel del Señor. Ellos sienten miedo\, porque siempre les han dicho que Dios los detesta\, igual que la sociedad que los excluye. Pero el mensaje es categórico: nada de temor\, de Dios solo procede la alegría. Les anuncia el comienzo de la nueva era de la humanidad\, el «hoy» de la nueva historia. Jesús es presentado como salvador\, es decir\, comunicador de vida\, y\, en cuanto tal\, es Mesías\, para los judíos\, y Señor\, para el resto de la humanidad\, es decir\, el que hace libres a hombres y pueblos. La «señal» para identificarlo es paradójica\, «contradictoria» (Lc 2\,34): un niño común y corriente\, pero pobre y excluido. El cielo estalla de alegría\, los ángeles alaban a Dios (cf. Lc 10\,21: la alegría del Espíritu Santo). Cielo y tierra se unen en este nacimiento: Dios se cubre de gloria con tan sorprendente y magnifica manifestación de generosidad; la tierra se llena de paz\, y los seres humanos sienten que ellos son del agrado de Dios\, que es mentira que él los rechace. La luz del cielo no solo iluminó la noche\, sino que reveló la vedad de Dios y de la historia humana.  La celebración del nacimiento del Señor nos lleva más allá del convencionalismo social de las efemérides\, para situarnos en el ámbito del misterio. En efecto\, lo que celebramos no es un cumpleaños; de hecho\, no celebramos una fecha\, sino un acontecimiento\, un hecho salvífico: la encarnación de Dios. Los aditamentos culturales y folclóricos\, en sí legítimos\, deben ponerse al servicio de la proclamación y de la celebración del misterio\, no deben opacarlo ni\, mucho menos\, sustituirlo. Los cristianos hacemos bien cuando cuidamos de que los símbolos y las expresiones artísticas (música\, canto\, teatro\, pintura\, etc.) revelen el misterio en vez de velarlo u opacarlo. Las costumbres y las culturas pueden ponerse al servicio del mismo.Sobre todo\, hay que mantener vivo el hecho de que el tiempo de adviento nos sirve para que\, en el «nacimiento sacramental» de Jesús en la eucaristía\, encuentre acogida en el corazón de cada cristiano como lo acogió María aquella noche en Belén. \n¡Feliz Navidad!
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/reflexion-del-padre-adalberto-para-la-misa-de-medianoche/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181225
DTEND;VALUE=DATE:20181226
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181226T022143Z
LAST-MODIFIED:20181226T090227Z
UID:8037-1545696000-1545782399@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Misa del día (Natividad del Señor)
DESCRIPTION:Primera lectura\n\nLectura del libro de Isaías (52\,7-10): \n¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz\, que trae la Buena Nueva\, que pregona la victoria\, que dice a Sión: «Tu Dios es rey!» Escucha: tus vigías gritan\, cantan a coro\, porque ven cara a cara al Señor\, que vuelve a Sión. Romped a cantar a coro\, ruinas de Jerusalén\, que el Señor consuela a su pueblo\, rescata a Jerusalén; el Señor desnuda su santo brazo a la vista de todas las naciones\, y verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios. \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 97\,1.2-3ab.3cd-4.5-6 \nR/. Los confines de la tierra han contemplado\nla victoria de nuestro Dios \nCantad al Señor un cántico nuevo\,\nporque ha hecho maravillas:\nsu diestra le ha dado la victoria\,\nsu santo brazo. R/. \nEl Señor da a conocer su victoria\,\nrevela a las naciones su justicia:\nse acordó de su misericordia y su fidelidad\nen favor de la casa de Israel. R/. \nLos confines de la tierra han contemplado\nla victoria de nuestro Dios.\nAclama al Señor\, tierra entera;\ngritad\, vitoread\, tocad. R/. \nTañed la cítara para el Señor\,\nsuenen los instrumentos:\ncon clarines y al son de trompetas\,\naclamad al Rey y Señor. R/. \n\n\n\nSegunda lectura\n\nLectura de la carta a los Hebreos (1\,1-6): \nEn distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a nuestros padres por los profetas. Ahora\, en esta etapa final\, nos ha hablado por el Hijo\, al que ha nombrado heredero de todo\, y por medio del cual ha ido realizando las edades del mundo. Él es reflejo de su gloria\, impronta de su ser. Él sostiene el universo con su palabra poderosa. Y\, habiendo realizado la purificación de los pecados\, está sentado a la derecha de su majestad en las alturas; tanto más encumbrado sobre los ángeles\, cuanto más sublime es el nombre que ha heredado. Pues\, ¿a qué ángel dijo jamás: «Hijo mío eres tú\, hoy te he engendrado»\, o: «Yo seré para él un padre\, y el será para mí un hijo»? Y en otro pasaje\, al introducir en el mundo al primogénito\, dice: «Adórenlo todos los ángeles de Dios.» \nPalabra de Dios \n\n\nEvangelio de hoy\nLectura del santo evangelio según san Juan (1\,1-18): \nEn el principio ya existía la Palabra\, y la Palabra estaba junto a Dios\, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo\, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida\, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla\, y la tiniebla no la recibió. Surgió un hombre enviado por Dios\, que se llamaba Juan: éste venía como testigo\, para dar testimonio de la luz\, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz\, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera\, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino\, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella\, y el mundo no la conoció. Vino a su casa\, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron\, les da poder para ser hijos de Dios\, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre\, ni de amor carnal\, ni de amor humano\, sino de Dios. Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros\, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre\, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Éste es de quien dije: “El que viene detrás de mí pasa delante de mí\, porque existía antes que yo.”» Pues de su plenitud todos hemos recibido\, gracia tras gracia. Porque la ley se dio por medio de Moisés\, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único\, que está en el seno del Padre\, es quien lo ha dado a conocer. \nPalabra del Señor \n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general \n25 de diciembre. (Misa del día).\n\nLa celebración de la Navidad nos conduce a escrutar el insondable designio de Dios. Para la meditación del misterio de la encarnación de Dios\, el prólogo del cuarto evangelio se remonta «al principio» de todo\, como si quisiera llevarnos a la fuente de las decisiones fundamentales de Dios con respecto de la humanidad. Dicho prólogo tiene cinco partes distinguibles:\n1. Una breve introducción (vv. 1-2).\n2. La condición del hombre-carne (vv. 3-10).\n3. La condición del hombre-espíritu (vv. 11-13).\n4. El nuevo éxodo y el nuevo pueblo (vv. 14-17)\n5. Una breve conclusión (v. 18).\n\nJn 1\,1-18.\nDios no improvisa. La comunidad cristiana vive la experiencia de que la precede una decisión que Dios propone a su aceptación para que la realice en sí misma. Esta decisión es\, a la vez e inseparablemente\, individual y comunitaria.\n1. Introducción.\nEn Gen 1\,1 se dice que «al principio creó Dios…»\, pero en Jn 1\,1 se declara que «al principio ya existía la Palabra…». O sea\, nos remontamos a antes del «principio». Y en ese «antes» (todavía no existía el tiempo) Dios sostiene un diálogo que es como un monólogo interior: su propia Palabra se dirige a él\, porque la Palabra debía expresarse como Dios mismo. Esto se entiende de dos maneras: la Palabra divina tiende a su propia exteriorización de forma también divina\, y\, así mismo\, que la Palabra divina\, dirigida a la humanidad\, hace partícipe al ser humano de su misma condición divina\, porque esa palabra es creadora.\n\n2. La condición del hombre-carne.\nEsa «palabra» exterioriza la «sabiduría» creadora de Dios y va plasmando el mundo que Dios se propuso desde antes del principio. Ella es la causa de todo lo que hay en el universo\, nada de lo que existe se sustrae a su acción. Por eso todo lo creado es «muy bueno» (Gen 1\,31)\, porque la palabra comunica la vida que ella contiene\, y esa vida es «la luz de la humanidad»\, o sea\, su máximo valor\, su criterio de verdad y bondad\, y su norma de conducta. Pero\, después de la creación\, surge una fuerza opuesta\, «la tiniebla»\, con el propósito de extinguir la luz de la vida.\nVino un hombre con experiencia del favor divino\, Juan («Dios ha mostrado su favor»)\, para dar testimonio de que Dios es favorable al ser humano y que quiere que todos gocemos de la plenitud de vida. El objetivo de su testimonio es lograr que todos creamos en ese designio divino. No hay otra «luz» diferente a la vida. La «tiniebla» ciega la mente y pretende extinguir el anhelo de plenitud\, pero este anhelo es más fuerte.\n\n3. La condición del hombre-espíritu.\nEsa luz\, históricamente\, vino a los suyos\, pero estos la rechazaron\, aunque otros la aceptaron\, y en estos\, y con su cooperación\, se realizó el favor divino: «los hizo capaces de hacerse hijos de Dios»\, no por la generación según la carne\, sino por el don del Espíritu Santo. La alianza que debió preparar a Israel para recibirlo no lo hizo\, por obra de hombres que sofocaron el ansia de la plenitud de vida presentándola como algo imposible\, o como contraria a la voluntad de Dios. Los dirigentes de ese pueblo pretendieron eclipsar la «luz verdadera» manipulando la Ley (cf. Jn 12\,34) en pro de un nacionalismo ciego y absurdo que impidió que los judíos aceptaran a Jesús (cf. Jn 12\,40). Pero el designio de Dios prevaleció sobre el de la carne.\n\n4. El nuevo éxodo y la nueva humanidad.\nLos que aceptaron a Jesús como la encarnación de la Palabra sabia y creadora de Dios vieron en él la realización del designio original: el hombre-carne\, lleno de la «gloria» (el Espíritu) del Padre\, se mostró como hombre-Dios y manifestó el amor fiel de Dios a la humanidad. Ellos\, en forma unánime\, como nueva humanidad\, dan fe de su propia experiencia\, que confirma el testimonio de Juan: el mensaje que Jesús encarna es el designio que Dios tenía desde antes de crear el mundo. La palabra «acampó» en medio de esa nueva humanidad y la acompaña en el éxodo fuera de la «tiniebla» de la mentira y de la muerte. Y prueba de esto es la plenitud que la comunidad ha recibido: un amor experimentado que la hace capaz de amar y responder al amor de Dios amando como él. Por medio de Moisés se dio la Ley\, pero por medio de Jesús Mesías existe ya en la comunidad el amor fiel\, el Espíritu Santo.\n\n5. Conclusión.\nEsta es la primera vez que Dios se manifiesta visiblemente. Los grandes hombres del Antiguo Testamento presentaron a Dios desde ópticas parciales o\, inclusive\, erradas. Pero la revelación auténtica de Dios es el Hombre-Dios\, Jesús. Él es el Hijo único\, Dios engendrado que interpreta y explica el ser de Dios con su propia persona.\n\nHablar de Dios en abstracto es relativamente fácil\, además de que no compromete la vida del que habla. De hecho\, el dios de los filósofos era uno al cual había que respetar y amar\, pero que no se presentaba capaz de amar al hombre. Jesús\, al contrario\, nos presenta un Dios concreto y tan comprometido con el ser humano que su aceptación se deriva de la experiencia de su amor\, e implica el mismo compromiso de amor por la humanidad con total libertad y alegría.\n\nEl evangelio no presenta rasgos individuales de Jesús (estatura\, complexión\, etc.)\, sino sus rasgos humanos (acogida\, compasión\, servicio…) para centrarnos en lo fundamental. En Navidad él se nos presenta como un inofensivo y tierno niño que nos invita a aceptar al Padre que nos ama con ternura y fuerza\, con humildad y grandeza.\n\nCelebrar la Navidad es volver al designio original\, el hombre-hijo que se parece a su Padre por la plenitud de amor fiel (el Espíritu Santo) en su relación con los demás. Al comulgar con él en la eucaristía aceptamos ese designio como programa de vida.\n¡Feliz Navidad!
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/misa-del-dia-natividad-del-senor/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181226
DTEND;VALUE=DATE:20181227
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181226T042900Z
LAST-MODIFIED:20181226T043035Z
UID:8044-1545782400-1545868799@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:26 de diciembre. San Esteban\, protomártir. Octava de Navidad
DESCRIPTION:Primera lectura\n\nLectura del libro de los Hechos de los apóstoles (6\,8-10;7\,54-60): \nEn aquellos días\, Esteban\, lleno de gracia y poder\, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos\, oriundos de Cirene\, Alejandría\, Cilicia y Asia\, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Oyendo estas palabras\, se recomían por dentro y rechinaban los dientes de rabia. Esteban\, lleno de Espíritu Santo\, fijó la mirada en el cielo\, vio la gloria de Dios\, y a Jesús de pie a la derecha de Dios\, y dijo: «Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios.»\nDando un grito estentóreo\, se taparon los oídos; y\, como un solo hombre\, se abalanzaron sobre él\, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos\, dejando sus capas a los pies de un joven llamado Saulo\, se pusieron también a apedrear a Esteban\, que repetía esta invocación: «Señor Jesús\, recibe mi espíritu.»\nLuego\, cayendo de rodillas\, lanzó un grito: «Señor\, no les tengas en cuenta este pecado.»\nY\, con estas palabras\, expiró. \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 30\,3cd-4.6 y Sab 16bc-17 \nR/. A tus manos\, Señor\, encomiendo mi espíritu \nSé la roca de mi refugio\,\nun baluarte donde me salve\,\ntú que eres mi roca y mi baluarte;\npor tu nombre dirigeme y guíame. R/. \nA tus manos encomiendo mi espíritu:\ntú\, el Dios leal\, me librarás.\nTu misericordia sea mi gozo y mi alegría.\nTe has fijado en mi aflicción. R/. \nLíbrame de los enemigos que me persiguen;\nhaz brillar tu rostro sobre tu siervo\,\nsálvame por tu misericordia. R/. \n\n\n\nEvangelio de hoy\n\nLectura del santo evangelio según san Mateo (10\,17-22): \nEn aquel tiempo\, dijo Jesús a sus apóstoles: «No os fiéis de la gente\, porque os entregarán a los tribunales\, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes\, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten\, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis\, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten\, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres\, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará.» \nPalabra del Señor \n\n\n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general \n\n\n26 de diciembre: San Esteban\, protomártir.\nEn la octava de Navidad.\n\nAhora se invierten los términos: Jesús\, el prometido\, es quien hace las promesas\, para que estas se cumplan en sus discípulos. Teniendo en cuenta que no estamos celebrando un aniversario (o «cumpleaños») sino la encarnación de Dios y sus repercusiones a favor de la quienes le presten su adhesión\, la promesa anuncia esas repercusiones.\nComo la promesa precede al cumplimiento\, por eso la meditación del evangelio tiene el primer lugar –en orden inverso al del tiempo de adviento– y\, en segundo lugar\, la aplicación\, teniendo en cuenta el mensaje de la primera lectura. Sin embargo\, el orden cronológico no se ve alterado\, porque\, en orden de precedencia\, Jesús es anterior a sus discípulos.\n\n1. Primera lectura (Hch 6\,8-10; 7\,54-60): Cumplimiento.\nEl ser y el quehacer de Esteban aparece en paralelo no simétrico con el ser y el quehacer de los apóstoles (cf. Hch 5\,12). Estas vida y actividad corresponden a la petición hecha a Dios por los apóstoles (cf. Hch 4\,30); hay ligeras pero significativas variaciones. De los apóstoles se dice que «por sus manos se realizaban muchas señales y prodigios (?????? ??? ??????: cf. Ex 7\,3) en medio del pueblo»; de Esteban se dice que\, «permaneciendo lleno de gracia y de fuerza\, él hacía grandes prodigios y señales». La gracia y la fuerza\, propias del Espíritu Santo\, capacitan para la misión (cf. Lc 1\,30.35). En Esteban son permanentes. Liberó al pueblo como lo han hecho los apóstoles\, pero de forma más radical\, por eso\, judíos de las sinagogas de la diáspora reaccionaron contra su irrefutable profecía y recurrieron al falso testimonio para acusarlo.\nLos «Libertos» eran judíos de origen helenista que habían sido esclavos en Roma y adquirieron su libertad\, y tienen en Jerusalén su propia sinagoga. Algunos de ellos\, junto con otros judíos de origen helenista de diferentes procedencias\, reaccionaron ante la actividad liberadora de Esteban\, quien proponía un nuevo éxodo (por eso se habla de «señales y prodigios»)\, es decir\, salirse de la institución judía. Y esto lo hacía apelando al nombre de Jesús. Ellos discutían al respecto con Esteban\, pero no acertaban a rebatir sus argumentos\, porque Esteban hablaba inspirado por el Espíritu Santo (cf. Lc 21\,15).\nRecurrieron a falsos testigos para denunciar a Esteban como blasfemo\, pero él no se defendió\, teniendo en cuenta lo indicado por Jesús (cf. Lc 21\,14)\, sino que los denunció «lleno de Espíritu Santo»\, es decir\, actuando como profeta cristiano.\nLa denuncia profética de Esteban les hizo sentir más odio por la frustración que les producía no poder hacer frente al saber y al Espíritu Santo que lo animaban. Nadie salió en su defensa\, pero él declaró ver tanto la gloria de Dios como a Jesús «de pie»\, en actitud de juez\, es decir\, Dios avala su testimonio y Jesús\, en su calidad de «el Hijo del Hombre»\, sale en su defensa. Eso los exasperó aún más\, y se resistieron a seguir escuchándolo. Fue condenado a muerte de infiel e idólatra\, y ejecutado con todos los requisitos de ley. Pero él oró por sus enemigos y pidió perdón para sus verdugos.\nLucas presenta a Esteban como un segundo Jesús\, que vive y muere como él.\n\n2. Evangelio (10\,17-22): Promesa.\n«Los hombres»\, que no entendieron a Jesús\, pero que sí lo rechazaron\, son de cuidado para los discípulos porque también a ellos los van a rechazar valiéndose de todos los recursos a su alcance: los sociales (tribunales)\, los religiosos (sinagogas) y los políticos (gobernadores y reyes)\, por el hecho de seguir a Jesús.\nSin embargo\, no deben mirar ese rechazo como una desgracia absoluta. Esta podrá ser para ellos una oportunidad para dar «testimonio en contra» (?????????) de «los hombres» (los que no se guían por el Espíritu sino por sus impulsos mezquinos o intereses egoístas). La citación ante los tribunales criminales por causa del Hijo del Hombre (cf. Mt 5\,11) será ocasión para que estos se quiten la máscara de respetabilidad y el aura de veneración que ostentan\, y muestren así su real inhumanidad. La crueldad con la que traten a los discípulos los dejará en evidencia. El atropello a los inocentes revelará el rostro feroz y salvaje de dichos poderes asesinos (cf. Dan 7\,2-14).\nLa promesa de Jesús consiste en la asistencia del Espíritu del Padre\, pero no para defenderse (esto legitimaría a sus perseguidores)\, sino para hablar como profetas del Padre (igual que Jesús). El propósito de no defenderse mostrará su fe en el Padre\, el Dios de la vida\, y les dará libertad no solo para entregar la vida\, sino para denunciar ese régimen de miedo y de muerte que pretende presentarse a sí mismo como justicia. A esto se refiere Jesús cuando el discípulo convierte la vida física en valor supremo\, limitándose a su horizonte y olvidando la vita eterna (cf. Mt 16\,25-27).\nTodos los amores humanos (los de sangre y los de proximidad) colapsarán ante los fanatismos y el odio\, porque la intolerancia tiene una alta capacidad para acobardar y deshumanizar\, pero Jesús añade otra promesa: la salvación definitiva para quienes resistan «hasta el final» (hasta la muerte). «Salvación» significa vida\, «definitiva» connota indestructibilidad: vida eterna.\n\nDice san Agustín que «el Hijo de Dios se hizo hombre para que el hombre se haga hijo De Dios». Es una buena forma de entender y de explicar la finalidad de la encarnación: lograr el viejo sueño de «ser como Dios». Y ahora tenemos cómo lograrlo\, porque él mismo nos envió el modelo\, que es su Hijo\, hecho uno de nosotros. Esteban lo asumió y lo realizó con fe. Y ahora reina con él.\nY nosotros\, que conocimos a Jesús por su palabra\, nos vamos asimilando a él por la eucaristía\, que es comunión con él. El pan que partimos y compartimos no es para alimentar la vida física\, sino para alimentar nuestra esperanza de vida eterna.\nFeliz Navidad. Dios está con nosotros.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/26-de-diciembre-san-esteban-protomartir-octava-de-navidad/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181227
DTEND;VALUE=DATE:20181228
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181227T053728Z
LAST-MODIFIED:20181227T053748Z
UID:8047-1545868800-1545955199@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Fiesta de san Juan\, apóstol y evangelista
DESCRIPTION:Primera lectura\n\nComienzo de la primera carta del apóstol san Juan (1\,1-4): \nLo que existía desde el principio\, lo que hemos oído\, lo que hemos visto con nuestros propios ojos\, lo que contemplamos y palparon nuestras manos: la Palabra de la vida (pues la vida se hizo visible)\, nosotros la hemos visto\, os damos testimonio y os anunciamos la vida eterna que estaba con el Padre y se nos manifestó. Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos\, para que estéis unidos con nosotros en esa unión que tenemos con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto\, para que nuestra alegría sea completa. \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 96\,1-2.5-6.11-12 \nR/. Alegraos\, justos\, con el Señor \nEl Señor reina\, la tierra goza\,\nse alegran las islas innumerables.\nTiniebla y nube lo rodean\,\njusticia y derecho sostienen su trono. R/. \nLos montes se derriten como cera\nante el dueño de toda la tierra;\nlos cielos pregonan su justicia\,\ny todos los pueblos contemplan su gloria. R/. \nAmanece la luz para el justo\,\ny la alegría para los rectos de corazón.\nAlegraos\, justos\, con el Señor\,\ncelebrad su santo nombre. R/. \n\n\n\nEvangelio de hoy\n\nLectura del santo evangelio según san Juan (20\,2-8): \nEl primer día de la semana\, María Magdalena echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo\, a quien tanto quería Jesús\, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.»\nSalieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos\, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y\, asomándose\, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza\, no por el suelo con las vendas\, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo\, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. \nPalabra del Señor \n\n\n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general \n\n\n27 de diciembre: San Juan\, evangelista.\nEn la octava de Navidad.\n\nJuan\, hijo de Zebedeo y hermano de Santiago\, es uno de los Doce. Cruzando las menciones de Mc 15\,40 y Mt 27\,56\, se ha propuesto que el nombre de su madre fuera Salomé. Como los tres sinópticos lo ponen detrás de Santiago\, se infiere que este era el mayor. Se le atribuye la redacción del cuarto evangelio\, pero esto no parece probable\, dado que\, como pescador\, era iletrado (cf. Hch 4\,13); tampoco su identificación con el «discípulo predilecto» de Jesús (cf. Jn 13\,23) resulta probable\, porque –además de que este último nunca es designado con nombre propio– el cuarto evangelio distingue entre el «discípulo predilecto»\, que da testimonio de los hechos y escribió el libro\, y la comunidad que certifica su contenido con su experiencia (cf. Jn 21\,24). Además\, se ve cierto paralelismo entre Jn 1\,35\, «Juan con dos de sus discípulos» –uno de los cuales es Andrés\, y el otro\, indudablemente\, el discípulo después identificado como «predilecto»– y Jn 21\,2\, que da cinco nombres –entre los cuales están «los de Zebedeo»– y «otros dos de sus discípulos»\, que seguramente alude a los dos primeros\, pero ahora no hace mención de Andrés\, sino del discípulo «predilecto» (cf. Jn 21\,7)\, diferenciado de «los de Zebedeo».\nEs posible que la tradición\, al presentar a Juan Bautista como testigo a favor de la luz (cf. Jn 1\,6-8)\, le haya asignado el nombre del apóstol Juan al autor del cuarto evangelio para llamar con el mismo nombre al testigo que prepara el camino del Señor y el discípulo que da testimonio de la promesa cumplida en Jesús\, «luz del mundo» (Jn 8\,12; 12\,46) y «camino» al Padre (cf. Jn 14\,6).\n\n1. Primera lectura: cumplimiento (1Jn 1\,1-4).\nEl uso del género neutro (?: «lo que existía…\,lo que hemos oído…\, lo que han visto nuestros ojos…\, lo que contemplamos…») parece indicar que «la palabra/el mensaje de la vida»\, que alude y sintetiza es un hecho que no solo se verificó en Jesús\, sino que sigue verificándose en quienes comparten esta experiencia\, el autor del escrito y sus destinatarios. Es decir\, Jesús encarna ese «mensaje de la vida»\, y el autor y su comunidad dan testimonio del mismo. Juan el Bautista ahora es sustituido por los discípulos de Jesús\, definitivos testigos a favor de la luz.\nLa Palabra que existía desde antes del principio se manifestó plenamente en Jesús. Esto es algo que al autor y a su comunidad les consta por experiencia directa: primero\, escucharon el mensaje («lo que hemos oído») acerca de Jesús («acerca de la Palabra\, que es la vida») y respondieron a él con la fe; esta los condujo a la comprobación personal\, por experiencia directa («lo que han visto nuestros ojos»: cf. Jn 1\,39.46); la experiencia les permitió formular una visión más profunda de la realidad\, porque captaron el sentido y el significado de la misma («lo que contemplamos»: cf. Jn 1\,14)\, hasta el punto de que pueden decir que tocaron lo intangible («(lo que) palparon nuestras manos»)\, para dar a entender que no niegan la realidad visible\, sino que la afirman rotundamente.\nEn un largo paréntesis\, el autor explicita a qué se refiere y lo explica. La manifestación de la vida es un hecho (en la persona de Jesús) comprobado personalmente por el autor y los destinatarios de su escrito («la hemos visto»)\, y este hecho se puede verificar también en ellos que encarnan la misma vida («damos testimonio») y se la siguen proponiendo el autor y su comunidad a quienes se dirige el escrito («les anunciamos») como una vida de calidad tan superior que la muerte física no puede suprimirla («la vida eterna/definitiva»). Esta es la vida que a Dios le urgía comunicarle a la humanidad («la que interpelaba al Padre»)\, cuya manifestación histórica en Jesús se verifica en el autor\, en su comunidad y en la comunidad destinataria del escrito.\nEso que han experimentado de manera personal y comprobado directamente («hemos visto»)\, gracias a la escucha del mensaje («oído»)\, lo anuncian el autor y su comunidad como un bien que comparten solidariamente con los destinatarios del mismo modo que el Padre y su Hijo Jesús Mesías lo han compartido con ellos. Se refiere a la vida divina\, el Espíritu\, recibido del Padre a través del Hijo\, Jesús («Dios salva») Mesías («Ungido» liberador). Esa solidaridad en la vida divina lleva a plenitud la alegría de los que la disfrutan. Y esa alegría es el objetivo del escrito.\n\n2. Evangelio: promesa (Jn 20\,2-8).\nLa plenitud de la vida se manifestó en Jesús de manera inesperada –por mucho que él la hubiera anunciado repetidamente– pese a la oposición de la «tiniebla». Aunque ya había amanecido\, es decir\, ya brillaba la luz del sol (Jesús había resucitado)\, María Magdalena seguía prisionera de la idea de que la muerte es insuperable («todavía en tinieblas»). Por eso va al sepulcro y a buscar un muerto\, porque esa es la única realidad que ella admite. Ver la losa quitada podía ser interpretado como una violación de tumba\, o como la desaparición de la frontera entre vida y muerte. María escoge pensar en una profanación con sustracción del cuerpo. A eso la conduce la «tiniebla».\nDos discípulos salieron a verificar la suposición de María Magdalena\, aunque no tenían la misma actitud. Uno llegó primero\, pero no entró\, solo se asomó y alcanzó a ver que no existían razones para la alarma; los lienzos estaban ordenados\, como una cama arreglada. El otro llegó y entró\, vio también los lienzos arreglados\, pero algo más: que el sudario –que cubría el rostro del difunto\, lo dejaba incognoscible– estaba envolviendo un «cierto lugar» (el templo\, la institución que había decretado la muerte de Jesús). Cuando el primer discípulo entró y comprobó todo por sí mismo («vio»)\, interpretó los signos y creyó (cf. Jn 1\,7; 11\,25-27): el designio eterno del Padre se realizó en Jesús\, tal como él lo había prometido. La tiniebla no pudo extinguir la luz (cf. Jn 1\,5).\n\nLa vida que brilló en Jesús «ilumina a todo hombre llegando al mundo» (Jn 1\,9). Bañarse en esta luz implica despojarse de la «tiniebla» con sus perversas obras y practicar el amor fiel\, al estilo de Jesús (cf. Jn 3\,19-21)\, que es revelación auténtica de Dios (cf. Jn 1\,18).\nCuando la promesa de Jesús se cumple\, esto se verifica en un cambio de manera de ver y valorar la realidad\, más allá de las apariencias\, y se traduce en la alegría de la vida y en la rectitud de la conducta. Somos testigos de una persona\, no de una idea. Damos testimonio con la vida\, antes que con las palabras. Por eso\, la comunión eucarística nos capacita para vivir alegres a pesar de las adversidades\, con la seguridad de que la tiniebla jamás extinguirá la luz. Esa luz brilla en esta navidad ante nuestros ojos «con renovado resplandor»\, para que crezca nuestra alegría.\nFeliz Navidad. Dios está con nosotros.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/8047/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181228
DTEND;VALUE=DATE:20181229
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181227T054524Z
LAST-MODIFIED:20181228T043928Z
UID:8050-1545955200-1546041599@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Fiesta de los Santos Inocentes\, mártires
DESCRIPTION:Primera lectura\n\nLectura de la primera carta del apóstol san Juan (1\,5–2\,2): \nOs anunciamos el mensaje que hemos oído a Jesucristo: Dios es luz sin tiniebla alguna. Si decimos que estamos unidos a él\, mientras vivimos en las tinieblas\, mentimos con palabras y obras. Pero\, si vivimos en la luz\, lo mismo que él está en la luz\, entonces estamos unidos unos con otros\, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia los pecados. Si decimos que no hemos pecado\, nos engañamos y no somos sinceros. Pero\, si confesamos nuestros pecados\, él\, que es fiel y justo\, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia. Si decimos que no hemos pecado\, lo hacemos mentiroso y no poseemos su palabra. Hijos míos\, os escribo esto para que no pequéis. Pero\, si alguno peca\, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo\, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados\, no sólo por los nuestros\, sino también por los del mundo entero. \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 123\,2-3.4-5.7b-8 \nR/. Hemos salvado la vida\,\ncomo un pájaro de la trampa del cazador \nSi el Señor no hubiera estado de nuestra parte\,\ncuando nos asaltaban los hombres\,\nnos habrían tragado vivos:\ntanto ardía su ira contra nosotros. R/. \nNos habrían arrollado las aguas\,\nllegándonos el torrente hasta el cuello;\nnos habrían llegado hasta el cuello\nlas aguas espumantes. R/. \nLa trampa se rompió\, y escapamos.\nNuestro auxilio es el nombre del Señor\,\nque hizo el cielo y la tierra. R/. \n\n\n\nEvangelio\n\nLectura del santo evangelio según san Mateo (2\,13-18): \nCuando se marcharon los magos\, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate\, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise\, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.»\nJosé se levantó\, cogió al niño y a su madre\, de noche\, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: «Llamé a mi hijo\, para que saliera de Egipto.» Al verse burlado por los magos\, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo\, en Belén y sus alrededores\, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: «Un grito se oye en Ramá\, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos\, y rehúsa el consuelo\, porque ya no viven.» \nPalabra del Señor \n\n\n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general \n28 de diciembre: Los mártires inocentes.\nEn la octava de Navidad.\n\nLa época en la que nació Jesús no tiene nada de idílica. Herodes fue un déspota que hizo huir al extranjero a varias familias\, miradas por él con suspicacia; los nueve años que duro el etnarcado de su hijo Arquelao –tan parecido a su padre– marcaron un período bastante triste\, pero él no tenía jurisdicción en Galilea\, sino en Judea\, Samaría e Idumea. Así que la vida de Jesús surge en una convivencia social en la que la vida humana se valoraba en función de los intereses del rey.\nJosé es asociado a la figura del patriarca del mismo nombre\, quien salvó a su familia de la muerte llevándosela a Egipto hasta que pasara la calamidad\, para retornar luego a la tierra prometida. El niño personifica a Israel\, y María encarna la Iglesia\, la nueva comunidad portadora del Mesías.\n\n1. Primera lectura (1Jn 1\,5-2\,2): Cumplimiento.\nDios es totalmente positivo («luz»: ???)\, sin rasgo negativo alguno («tiniebla»: ??????). Esta es la mejor síntesis de «lo anunciado» (????????) por Jesús a sus discípulos\, a lo que ellos dieron oído (creyeron). La comunidad al mismo tiempo lo «anuncia» y lo «devela» (el verbo ????????? tiene ambas acepciones)\, no en forma de explicación escolar\, sino con su testimonio. La «luz» es una metáfora compleja\, que se refiere al amor\, que es la verdad de Dios\, y que da vida.\nNo podemos ilusionarnos con profesiones de fe hechas de palabra; decir que estamos unidos a él y «caminar en la tiniebla» (ser cómplices de la injusticia) es una solemne mentira que niega toda verdad a esa profesión de palabra. «Hacer la verdad» consiste en vivir el amor\, y eso es lo que le da coherencia a la conducta del cristiano. La metáfora del «caminar» se refiere al seguimiento de Jesús\, o a cualquier otro sentido que se le dé a la propia vida. «Caminar en la luz»\, a imitación de Jesús\, genera la convivencia fraterna; y la sangre de Jesús (el Espíritu Santo) nos da la verdadera pureza\, que consiste en vivir y convivir en el amor\, libres del pecado.\nPero eso no significa que seamos ajenos a toda responsabilidad en relación con la injusticia que hay en «el mundo» del cual hemos salido\, no podemos afirmar que «no tenemos pecado»; eso sería extraviarnos y creernos lo que no somos. Si reconocemos nuestra relación con esa injusticia\, Dios –fiel y justo– cumple su promesa y nos perdona\, y con su amor elimina la injusticia interior que daña nuestra comunión con él y nuestra convivencia con los demás. A los cristianos nos identifica el hecho de «caminar en la luz». Pero si afirmáramos que jamás hemos participado de la injusticia social declararíamos embustero a Dios –que denuncia el pecado como resistencia a su amor–\, lo que indicaría que no hemos aceptado su mensaje.\nEl propósito presente es romper con esa injusticia\, pero\, en caso de que alguno\, por cualquier motivo\, incurriera en ella\, Jesús mantiene la oferta del perdón a quienes se acojan a él. El autor de la carta\, con su trato afectuoso («hijitos»)\, invita a la confianza en Jesús como «defensor» del que camina en la luz (cf. 1Jn 1\,7) como opción fundamental de su vida.\n\n2. Evangelio (Mt 2\,13-18): Promesa.\nMateo presenta el anuncio y la promesa del nuevo y definitivo éxodo\, el éxodo de Jesús\, el Mesías. Lee la historia contemporánea en el trasfondo de la proto-historia del pueblo e interpreta el presente arrojando luz sobre el futuro. El ángel del Señor sitúa la escena en contexto de éxodo y relaciona estos hechos con la esclavitud que sufrieron en Egipto\, pero –en un giro sorpresivo– ahora se invierte el itinerario: el punto de partida es la tierra prometida\, y el de llegada es Egipto\, justamente. La tierra de la libertad se volvió tierra de opresión\, y el antiguo país de la esclavitud es ahora refugio para la vida. Hay que realizar una nueva noche de pascua y emprender un nuevo éxodo\, ahora hacia el mundo pagano. Jesús va a retomar la vida y la vocación del pueblo y ahora va a reescribir su historia. Aquí hay implícita la promesa del nuevo y definitivo éxodo\, que libera de la muerte. El poder\, hoy como ayer\, aquí como allá\, reaccionará del mismo modo: matando y provocado en su entorno llanto y lamentos. El llanto y los lamentos de las víctimas inocentes viene a ser la única salida de un poder que se descubre inestable e inseguro y\, por eso\, se muestra agresivo y violento. Esa es la lógica del poder despótico: matar para sobrevivir. Por eso Herodes\, que históricamente descartó a sus posibles rivales\, incluso a los de su familia\, matándolos\, ahora aparece como opuesto al reinado del Mesías y buscando eliminarlo. Pero esa estela de muerte y dolor es su derrota. La matanza de los inocentes\, además de innecesaria\, se revela inútil e ineficaz. Queda patente con ella la falta de inteligencia que padece el poder enfermizo y aferrado al miedo como instrumento de dominio y argumento para disuadir a sus presuntos rivales.\n\nLa matanza de los inocentes deja claro que toda forma de poder despótico y tiránico de ayer y de hoy delata su propia debilidad con el atropello. Ninguna forma de poder\, aun la que se viste con ropaje religioso\, acepta que Jesús tenga cabida es sus feudos. Porque él les resulta incómodo a los que someten las libertades humanas y pretenden dominar las conciencias. Porque él no es domesticable y no se deja manipular al servicio de los mezquinos intereses de los poderosos. Por eso\, el poder atropella a los indefensos\, a los pequeños\, que son los destinatarios privilegiados del mensaje de Jesús. Pero no logra detener el éxodo del Mesías. Este ya no lo detiene nadie. La promesa de Jesús consiste en asegurarnos que la historia tiene un rumbo en cuyo recorrido van quedando descartados los regímenes inhumanos que atropellan la dignidad de las personas y que violan los derechos humanos.\nOramos hoy por los santos mártires inocentes de esta época. No nos dejemos arrastrar por la costumbre (mala costumbre) de trivializar este día con bromas infantiles. Y unámonos a Jesús en el distanciamiento de ese poder despótico que se sirve a sí mismo.\nLa comunión eucarística nos exige «caminar en la luz» apartándonos de la injusticia del mundo y de toda complicidad con él.\nFeliz Navidad. Dios está con nosotros.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/fiesta-de-los-santos-inocentes-martires/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181229
DTEND;VALUE=DATE:20181230
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181227T054743Z
LAST-MODIFIED:20181229T043715Z
UID:8052-1546041600-1546127999@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:V día de la Octava de Navidad
DESCRIPTION:Primera lectura\n\nLectura de la primera carta del apóstol san Juan (2\,3-11): \nEn esto sabemos que conocemos a Jesús: en que guardamos sus mandamientos. Quien dice: «Yo le conozco»\, y no guarda sus mandamientos\, es un mentiroso\, y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra\, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. En esto conocemos que estamos en él. Quien dice que permanece en él debe vivir como vivió él. Queridos\, no os escribo un mandamiento nuevo\, sino el mandamiento antiguo que tenéis desde el principio. Este mandamiento antiguo es la palabra que habéis escuchado. Y\, sin embargo\, os escribo un mandamiento nuevo –lo cual es verdadero en él y en vosotros–\, pues las tinieblas pasan\, y la luz verdadera brilla ya. Quien dice que está en la luz y aborrece a su hermano está aún en las tinieblas. Quien ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza. Pero quien aborrece a su hermano está en las tinieblas\, camina en las tinieblas\, no sabe a dónde va\, porque las tinieblas han cegado sus ojos. \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 95\,1-2a.2b-3.5b-6 \nR/. Alégrese el cielo\, goce la tierra \nCantad al Señor un cántico nuevo\,\ncantad al Señor\, toda la tierra;\ncantad al Señor\, bendecid su nombre. R/. \nProclamad día tras día su victoria.\nContad a los pueblos su gloria\,\nsus maravillas a todas las naciones. R/. \nEl Señor ha hecho el cielo;\nhonor y majestad lo preceden\,\nfuerza y esplendor están en su templo. R/. \n\n\n\nEvangelio\n\nLectura del santo evangelio según san Lucas (2\,22-35): \nCuando llegó el tiempo de la purificación\, según la ley de Moisés\, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén\, para presentarlo al Señor\, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo primogénito varón será consagrado al Señor»\, y para entregar la oblación\, corno dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones.» Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón\, hombre justo y piadoso\, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu\, fue al templo.\nCuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley\, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora\, Señor\, según tu promesa\, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador\, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.»\nSu padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño.\nSimeón los bendijo\, diciendo a María su madre: «Mira\, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti\, una espada te traspasará el alma.» \nPalabra del Señor \n\n\n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general \n29 de diciembre: 5° día.\nEn la octava de Navidad.\n\nEl cumplimiento de la promesa\, a medida que se fue dando en la historia del pueblo\, mostró que la comprensión de sus destinatarios siempre se quedó por debajo de la oferta de Dios\, y que su realización siempre sobrepasó las expectativas. Dios siempre iba un paso delante de su pueblo\, como mostrando que él tenía mucho más para dar que lo que el pueblo pudiera desear. Por eso el pueblo no solo quedaba sorprendido\, sino que\, a menudo\, se sintió decepcionado porque sus expectativas no se cumplieron. También así sucedió cuando la promesa definitivamente tuvo su cumplimiento en la persona de Jesús. Primero\, sorprendió la exigencia de enmienda hecha por Juan\, el precursor del Señor; después\, pueden impresionar y hasta chocar las exigencias del amor manifestado en Jesús\, revelador del Padre.\n\n1. Primera lectura (1Jn 2\,3-11): Cumplimiento.\nEl conocimiento de Dios no es académico\, sino vital. En el Antiguo Testamento\, conoce a Dios quien practica la justicia y el derecho (cf. Jr 22\,15-16; Os 2\,21-22; 4\,1-2)\, quien vive el amor y lo practica. Ese conocimiento se da por asimilación a él (cf. 1Jn 2\,29). No cumplir las exigencias de ese amor es no conocer a Dios\, es desmentir el pretendido conocimiento de Dios. Cumplir esas exigencias («sus mandamientos»\, no los de Moisés) es indicio cierto de estar unido a él\, porque el que conoce a Dios procede de igual modo que Jesús y realiza en sí mismo el designio de Dios.\nEl amor de Dios ha sido el mismo «desde el principio»\, el que se reveló en la persona de Jesús\, y por eso es\, a la vez\, antiguo y nuevo. Antiguo\, porque –aunque no lo hubieran entendido antes los israelitas– Dios siempre ha sido así; nuevo\, porque su manifestación en Jesús –prolongada a través de los suyos– va «disipando las tinieblas»\, es decir\, rectificando los equívocos respecto de Dios\, y «la luz verdadera brilla ya»\, o sea\, el amor fiel de Dios va quedando claro.\nEl asunto no es de palabras\, sino de vida\, porque los hechos pueden contradecir las palabras\, lo cual implica desmentirlas. No basta decir que estamos en la luz mientras esto no se vea claro en el amor a los hermanos. El amor a los hermanos certifica que estamos en la luz\, pero odiarlos es indicio suficiente de que estamos en las tinieblas. La vida del que odia carece de sentido («camina en las tinieblas sin saber a dónde va»). Hay\, pues\, tres actitudes: «el que dice»\, que se queda solo en declaraciones de palabra\, «el que ama»\, que se configura con Jesús en el amor\, y «el que odia»\, que se hace incapaz del don de Dios porque se cierra a su semejante. Definitivamente\, el odio a los otros pervierte la propia vida\, sofoca el anhelo de plenitud y termina frustrando al que odia.\n\n2. Evangelio (Lc 2\,22-35): Promesa.\nLa datación del tiempo «de la purificación de ellos» (??? ?????????? ?????) señala un momento (40° día después del parto) y una distancia («de ellos»\, los judíos\, no de los cristianos). El hijo de Dios\, que nace «consagrado» (Lc 1\,35)\, por exigencia de «la Ley de Moisés»\, es llevado al templo para presentarlo al Señor y consagrárselo. Se trata del «rescate» del primogénito\, prescrito en «la Ley del Señor». El Espíritu Santo impulsó al viejo Simeón\, que estaba familiarizado con él\, para que interpretara rectamente el hecho\, y este lo hizo de tres maneras:\n• Tomó al niño en sus brazos y le dio gracias a Dios porque la promesa que le había notificado el Espíritu Santo de que «no moriría sin ver al Mesías del Señor»\, se ha cumplido.\n• Declaró que el aguardado «consuelo de Israel» es la promesa de salvación que ahora se cumple en un horizonte universal: Jesús es gloria de Israel\, pero luz de todas las naciones.\n• Anunció que Jesús será para el pueblo una señal contradictoria: unos caerán\, otros se levantarán (cf. Lc 1\,52). Y la madre sentirá que la espada asesina truncará sus suspiros (aspiraciones).\nEsta profecía de cumplimiento resulta sorprendente para «su padre y su madre» (sin dar nombres propios)\, es decir\, para la tradición y para la nación judías. Esta sorpresa hace eco de la sorpresa general que se constató por adelantado en la visita de los pastores al niño en el pesebre (cf. Lc 2\,18). Simeón «los bendijo» en nombre del Señor\, es decir\, les aseguró el favor de Dios\, pero a María\, su madre (ahora con nombre propio)\, le advirtió que el niño iba a ser una «señal» discutida\, o sea\, «contradictoria»: caerán los poderosos y se levantarán los humildes\, como ella lo profetizó (cf. Lc 1\,52)\, aunque las aspiraciones de ella –en cuanto «madre»-pueblo– se verán truncadas por una «espada» (símbolo del poder político asesino); no obstante\, así se sabrá quién es quién.\n\nLo que queda claro de todo este desarrollo es que Dios tiene una capacidad ilimitada de darse y de dar\, y que el ser humano\, después de Jesús\, no solo tiene capacidad para recibir ese ilimitado don\, sino también para darse con la misma generosidad con la que el Padre se da a través de su Hijo. Por eso\, urge la adhesión a Jesús\, para comprender los alcances del don de Dios:\n• El hombre se identifica con Dios cuando se muestra capaz de amar sin límites y también sin fronteras: un amor totalmente generoso y para todos\, sin reservas ni exclusiones. No se identifica con Dios cuando domina a los otros\, sino cuando sirve a sus semejantes.\n• El hombre se realiza como tal en la medida de su entrega a los demás (amar es darse e infundir vida). El amor al estilo de Jesús hace crecer y madurar humanamente. Y con esto\, precisamente\, se configura la semejanza del hombre con Dios. No alcanza su plenitud humana quien se aísla y confina en intereses de carácter egoísta y mezquino.\nLa promesa se sigue cumpliendo en la forma en que se cumplió primero: cuando la Palabra se hace carne\, cuando el mensaje asume la realidad humana y el ser humano se configura con Dios\, el hombre hereda la condición divina. En el bautismo muere el cristiano con Cristo y trunca en sí mismo toda ambición de predominio. En la eucaristía oye la Palabra para encarnarla\, y recibe el cuerpo del Señor para identificarse con él en el abrazo de la fe que acepta con decisión y expectativa la exhortación de Jesús: «Hagan lo mismo en conmemoración mía». Comemos el cuerpo del Señor y nos volvemos cuerpo de Cristo (Iglesia) para realizar las obras de Dios.\nFeliz Navidad. Dios está con nosotros.
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/v-dia-de-la-octava-de-navidad/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
BEGIN:VEVENT
DTSTART;VALUE=DATE:20181230
DTEND;VALUE=DATE:20181231
DTSTAMP:20260504T192430
CREATED:20181227T055054Z
LAST-MODIFIED:20181227T055557Z
UID:8055-1546128000-1546214399@diocesisdesincelejo.org
SUMMARY:Fiesta de la Sagrada Familia. Ciclo C
DESCRIPTION:Primera lectura\n\nLectura del libro del Eclesiástico (3\,2-6.12-14): \nEl Señor honra más al padre que a los hijos y afirma el derecho de la madre sobre ellos.\nQuien honra a su padre expía sus pecados\, y quien respeta a su madre es como quien acumula tesoros.\nQuien honra a su padre se alegrará de sus hijos y cuando rece\, será escuchado.\nQuien respeta a su padre tendrá larga vida\, y quien honra a su madre obedece al Señor.\nHijo\, cuida de tu padre en su vejez y durante su vida no le causes tristeza.\nAunque pierda el juicio\, sé indulgente con él y no lo desprecies aun estando tú en pleno vigor.\nPorque la compasión hacia el padre no será olvidada y te servirá para reparar tus pecados. \nPalabra de Dios \n\n\n\nSalmo\n\nSal 127\,1-2.3.4-5 \nR/. Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos. \nV/. Dichoso el que teme al Señor\ny sigue sus caminos.\nComerás del fruto de tu trabajo\,\nserás dichoso\, te irá bien. R/. \nV/. Tu mujer\, como parra fecunda\,\nen medio de tu casa;\ntus hijos\, como renuevos de olivo\,\nalrededor de tu mesa. R/. \nV/. Ésta es la bendición del hombre\nque teme al Señor.\nQue el Señor te bendiga desde Sión\,\nque veas la prosperidad de Jerusalén\ntodos los días de tu vida. R/. \n\n\n\nSegunda lectura\n\nLectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (3\,12-21): \nHermanos:\nComo elegidos de Dios\, santos y amados\, revestíos de compasión entrañable\, bondad\, humildad\, mansedumbre\, paciencia.\nSobrellevaos mutuamente y perdonaos cuando alguno tenga quejas contra otro.\nEl Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo.\nY por encima de todo esto\, el amor\, que es el vínculo de la unidad perfecta.\nQue la paz de Cristo reine en vuestro corazón: a ella habéis sido convocados en un solo cuerpo.\nSed también agradecidos. La Palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; exhortaos mutuamente.\nCantad a Dios\, dando gracias de corazón\, con salmos\, himnos y cánticos inspirados.\nY todo lo que de palabra o de obra realicéis\, sea todo en nombre del Jesús\, dando gracias a Dios Padre por medio de él.\nMujeres\, sed sumisas a vuestros maridos\, como conviene en el Señor. Maridos\, amad a vuestras mujeres\, y no seáis ásperos con ellas. Hijos\, obedeced a vuestros padres en todo\, que eso agrada al Señor.\nPadres\, no exasperéis a vuestros hijos\, no sea que pierdan el ánimos. \nPalabra de Dios \n\n\n\nEvangelio\nLectura del santo evangelio según san Lucas (2\,41-52) \nLos padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por la fiesta de la Pascua.\nCuando cumplió doce años\, subieron a la fiesta según la costumbre y\, cuando terminó\, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén\, sin que lo supieran sus padres.\nEstos\, creyendo que estaba en la caravana\, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo\, se volvieron a Jerusalén buscándolo.\nY sucedió que\, a los tres días\, lo encontraron en el templo\, sentado en medio de los maestros\, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.\nAl verlo\, se quedaron atónitos\, y le dijo su madre:\n«Hijo\, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados».\nÉl les contestó:\n«¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?».\nPero ellos no comprendieron lo que les dijo.\nÉl bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos.\nSu madre conservaba todo esto en su corazón.\nY Jesús iba creciendo en sabiduría\, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres. \nPalabra del Señor \n\nLa reflexión del padre Adalberto\, nuestro vicario general
URL:https://diocesisdesincelejo.org/calendario/fiesta-de-la-sagrada-familia-ciclo-c/
CATEGORIES:Palabra y reflexión del día
END:VEVENT
END:VCALENDAR