La homilía de monseñor José Clavijo Méndez, obispo de nuestra Diócesis, durante la apertura del año de evangelización y espiritualidad 2018 de la Escuela Parroquial de Catequistas (Espac) se centró en un llamado a servir a Dios como único señor y a evitar a que el dinero lo saque de la sociedad.

El prelado relacionó un aparte de la liturgia de la Palabra de este sábado de la III semana del Tiempo Ordinario (ciclo B) con los atentados ocurridos en Barranquilla contra policías en un CAI y contra vigilantes de una empresa de valores.

“¿Eso (el atentado a los policías y los vigilantes) de qué nos está hablando? De que el mar es tormentoso (cf. Mc 4,35-41). Miren lo que le pasó a David. ¿Por qué David cae en la situación que cayó? ¿Por qué David se preocupa por hacerse un palacio lujoso, si eso ni siquiera iba con él, que era un pastor y se acostaba en las cuevas o debajo de las estrellas si no había más? Ahora vemos al señor David haciéndose una casa lujosa. Casi un hotel para él solo por la cantidad de mujeres que tenía viviendo con él. ¿Qué dañó el corazón de David? Y no nos queda sino una respuesta: el dinero. Cuando el dinero se coloca por encima de los valores y de las personas, la sociedad entra en caos. Lo mismo, si miramos la situación de esta mañana.”

Monseñor advirtió de que centrarse en el dinero no deja espacio a Dios en el corazón.

“Pero miremos otras situaciones con ojo profético y, ¿qué es lo que encontramos? No solo Colombia. Países enteros descontrolados, sin gobierno, sin orden, un caos total, la sociedad patas arriba, las instituciones destrozadas, empezando por la familia. Todo por que se ha puesto como valor absoluto el dinero. Y ponerse al servicio del dinero es echar a Dios del corazón, echarlo de las instituciones y echarlo de nuestra familia y de nuestra sociedad.”

El mitrado explicó que una forma de hacerle el quite al dinero en nuestras vidas es demostrando desprendimiento y siendo generosos.

“No podéis servir a Dios y al dinero (cf. Lc 16,13) . ¡O lo uno o lo otro! ¡Jesús es radical. Jesús vivió pobre, siendo el más rico de todos. Se hizo pobre por amor a nosotros para enriquecernos con su pobreza! Ojo, mis hermanos. Vigilemos sobre nosotros mismos, vigilemos sobre lo que prima en nosotros.”

Monseñor oró por el eterno descanso de las víctimas de los hechos ocurridos en la capital del Atlántico, así como por la pronta recuperación de los heridos.

A los catequistas les pidió una catequesis por amor y de calidad, para ayudar a que haya cristianos de calidad, y recordó que ser catequista no es un favor que se le hace a Dios, sino un favor que Él les hace a sus hijos al confiarles ese honor en el ministerio de la profecía.

Más de 300 catequistas graduados, estudiantes, ministros extraordinarios para la Comunión a los enfermos y colaboradores de la catequesis en las parroquias participaron en la celebración de la Eucaristía.

La Escuela Parroquial de Catequistas (Espac) es dirigida en nuestra Diócesis por el padre Roberson Acosta Álvarez.

Homilía (sobre el dinero):

Homilía (a los catequistas):

 

Tags: , , , ,