Sonrientes, siempre alegres, las hermanas concepcionistas son una auténtica comunidad cristiana, testigos de la resurrección de Cristo.

En estos tiempos de confinamiento, cuarentena o aislamiento, como se suele escuchar, puede ser difícil vivir así para quienes están acostumbrados a pasar la mayor parte del día fuera de casa.

Para las hermanas que conforman la Orden de la Inmaculada Concepción, fundada en 1484 por santa Beatriz da Silva, la clausura es estricta y, lejos de verla como algo a lo cual se resiste el común de la gente, para ellas es un regalo de Dios y un carisma que se acompaña con la vida contemplativa, la permanente oración.

Sin la ayuda de estas hermanas, en muchas diócesis las comunidades se verían en apuros para conseguir hostias, vino para consagrar, ornamentos sacerdotales, panecillos con recetas de la misma santa Beatriz y muchos trabajos de filigrana, disciplina y amor.

En la Diócesis de Sincelejo existe hace décadas el Monasterio Santa María del Rosario, en el barrio El Progreso, a quienes conocemos como concepcionistas.

Ellas, que conocen cómo es vivir dentro de un lugar sin salir de él sino a lo estrictamente necesario (y por turnos o por delegación única –una hermana externa–), escribieron y grabaron para los fieles de la Diócesis de Sincelejo, Colombia y el mundo, este mensaje con consejos a la luz de la fe para vivir provechosamente este aislamiento. Haremos mucho si lo compartimos (También lo encuentras en PDF al final de esta nota).


El nuncio apostólico, monseñor Luis Mariano Montemayor, en su visita a las hermanas concepcionistas de Sincelejo. Foto: Diócesis de Sincelejo.

Este es el mensaje en audio y debajo también encuentras un video con fotos.

DIÓCESIS DE SINCELEJO
ORDEN DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN
MONASTERIO SANTA MARÍA DEL ROSARIO

“Dios todo lo permite para bien de quienes lo aman” (Rm 8,28)

Hermanas y hermanos en Cristo.

Los saludamos invocando los santos nombres de Jesús y María sobre todos ustedes y sus familias.

Dios no envía esto que nos  está sucediendo, pero sí lo permite por nuestro bien. “Él  saca bienes de males”.

Queremos decirles que no están solos. Toda la vida consagrada, en especial las monjas de clausura, como usualmente se nos llama, los estamos acompañando con nuestras oraciones en estos tiempos tan difíciles.

Nuestra vida trascurre la mayor parte “encerradas”, “aisladas”, y esto es un regalo que recibimos del Señor el día en que nos llamó a la vida consagrada. Ahora te lo regala a ti y tu familia…

Seguramente te preguntarás: -“¿Por qué me lo da ahora?” Y una posible respuesta puede ser: como vivimos afanados y encerrados en las obligaciones que tenemos por hacer “nos hemos acostumbrado a estar de aquí para allá en el cuerpo y en la mente. El hábito de ser ´viajantes´, tanto así que olvidamos dedicarles tiempo a los seres que amamos”.

Este es un tiempo de gracia, aunque sea un momento difícil. Es una oportunidad que te da el Señor para compartir con tu familia, para hacer aquello que siempre quisiste hacer y no pudiste por tus obligaciones. Es recordar tiempos antiguos, como volverte a encontrar en la mesa para comer, para orar juntos, ver televisión en familia; es el momento que se te concede para valorar a quienes tienes a tu lado, porque hoy los tienes y mañana no sabes si será así; momento para agradecer a Dios por ellos, por los alimentos que se te conceden y que otros quizás no los pueden disfrutar como tú ahora; es un tiempo para valorar y agradecer…

Como te puedes dar cuenta, todo cambia de acuerdo con la forma de ver las cosas. Lo importante es ver la vida con ojos de fe; no quiere decir que te vas a olvidar de la situación actual por la que está pasando el país y el mundo, no. Quiere decir que debes aprovechar este tiempo como una oportunidad de Dios y que además debes también orar y preocuparte por los que están más afectados por este virus; debes tomar precauciones para ti y los demás, acatando lo que nos digan las autoridades civiles. Te daremos unas sugerencias de cómo puedes aprovechar este tiempo:

Lo primero que debes hacer para vivir este aislamiento sin perder la paz es obedecer y aceptar la situación con madurez, no tomar lo que se nos dice que hagamos como si fuera una imposición, sino que, por el contrario, es algo que se hace por nuestro bien y el bien de los demás.

Lo segundo es que hagas un horario en familia donde puedan todos colaborar y sentirse útiles, un horario donde saquen tiempo para lo que dijimos anteriormente: orar en familia (rezar el santo rosario), jugar, lavar la loza, cocinar, asear la casa, compartir la comida, charlar juntos, aprovechar los momentos juntos sin utilizar el celular, que puede obstaculizar la comunicación con el más cercano, etc…

Le compartimos a continuación algo que dijo el papa Francisco con respecto al aislamiento por el coronavirus y la convivencia familiar. Frente al coronavirus, que ha llevado a que muchos gobiernos sugieran o impongan el aislamiento social para evitar que los contagios aumenten, el Papa señaló: “Hoy día en las casas, los padres empiezan a escuchar con sus hijos de otra manera”.

“Los papás juegan con sus hijos chicos porque no pueden salir, están allí. Tienen tiempo para encontrarse, reencontrarse. Hoy día siente cada uno la necesidad de acariciar a sus viejos, a sus abuelos”.

Para el Papa Francisco, “hoy tenemos que rescatar la convivencia. Y este quizás sea uno de los logros que podemos llegar a tomar en esta tragedia”.

“Muy triste que sea una tragedia, pero tenemos que recuperar la convivencia humana, la cercanía”.

Los invitamos a que, desde sus casas, sigan alimentando y fortaleciendo su fe. Traten de participar en la Eucaristía desde los medios que tienen como internet y televisión. Esto permitirá que su fe esté  activa y fuerte, a pesar de las dificultades. Hay que confiar en el Señor y en su infinito amor para con todos.

Con cariño nos despedimos ofreciéndoles nuestras oraciones y acompañamiento espiritual en estos momentos. Recuerden que sí es posible vivir juntos y encerrados siendo alegres y sin conflictos, pues, si lo podemos nosotras, que somos de diferentes edades, culturas y familias, aún más ustedes, que son del mismo núcleo familiar.

Un abrazo para todos. Dios los bendiga a todos y que el Señor los proteja.

Fraternalmente,

Abadesa: Madre María del Sagrario.

Hnas.:

María de la Inmaculada
María Elcy del Sagrado Corazón de Jesús
Vilma de la Niña María
Ángela del Sagrario
Consuelo del Divino Salvador
Estela de la Eucaristía
Margarita del Corazón de María
Angélica del Corazón de María
Lilia de María Auxiliadora
Katerine del Santísimo Sacramento
Katerine del Espíritu Santo

Muchas gracias por sus oraciones por nosotras.

Mensaje de Las Hermanas Concepcionistas-26!03!2020 by Diócesis de Sincelejo on Scribd