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AL BUEN PASTOR: PADRE EFRAÍN FELIPE GARCIA ESCUDERO.

Celebrar la fiesta de Jesús Buen Pastor, es asumir sus sentimientos de amor y entrega por todas las Ovejas, especialmente las descarriadas.

Traigo a la memoria a ese Pastor Bueno con oído de discípulo, que dejó huellas en esta tierra colorá de Galeras Sucre, el PADRE EFRAÍN FELIPE GARCIA ESCUDERO.

Quien vivió radicalmente el Evangelio de Jesucristo.

Los recuerdos y el legado del Padre GARCIA, siguen vivos en la memoria del corazón de un pueblo que le agradece a Dios por el Pastor que les regaló durante mucho tiempo.

La vieja casa cural se convirtió en un lugar de encuentro, en donde niños, Jóvenes y familias se reunían para escuchar las sabias palabras del Padre García.

Hagamos el ejercicio con una mirada retrospectiva para poder visualizar un cuadro vivo en Galeras.

Sentado en un taburete fabricado en madera y cuero de vaca, con su sotana negra y sombrero Eclesiástico; en sus manos un Rosario para contemplar los misterios de la pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo; una mesa de madera, una máquina de escribir y un viejo libro curtido por los años, la liturgia de las Horas, el padre oraba por la iglesia universal. 

Al fondo de la sala grande se encontraba la imagen de la Virgen María y del Santo Cristo.

En los antiquísimos libros parroquiales de Ovejas, encontré detalles minuciosos de muchas partidas de bautismos, algo muy particular en Él.  

Una letra impecable y hermosa. 

En las actas de defunción explicaba la causa de la muerte de algún feligrés; anotaba si alguien moría por mordedura de culebra, o incinerado como fue el caso del siniestro de Ovejas, todo lo explicaba.

Son muchos los testimonios que nos edifican para continuar la misión. 

El Padre García, el Pastor Bueno, caminaba con su vieja sotana las calles polvorientas de Galeras para llevar la unción y el consuelo a muchos enfermos. 

Tomó al pueblo de la mano, caminó con ellos y les mostró el rostro misericordioso de Dios.

“Su misión era: Retroceder nunca, rendirse jamás”

En la casa cural se respiraba una Paz, eran tantos los que acudían para estrechar la mano del padre y recibir la bendición.

 La generosidad del Padre García es un signo vivo presente en nuestra comunidad Galerana.

Ayudó a muchos hermanos necesitados, un gran líder espiritual, escuchaba con el corazón.

Cuando llegaba la noche, aún sin fluido eléctrico, con una lámpara de caperuza a gasolina, no había obstáculo para que el Padre García se pudiera encontrar con su feligresía.  

Los niños y niñas de la época, entre ellos; Magdalena Díaz quien manifestó que el Padre les enseñó a Jugar haciendo figuras de animales a la sombra de la luz. ¡¡Eran tantas las historias y anécdotas que el Padre García les expresaba mientras Él les ofrecía una merienda y unos dulces, tiempos aquellos!! Imposible olvidarlos.

El Padre García, un Pastor según el corazón de Dios, dejó huellas en tantas generaciones. Hoy día del BUEN PASTOR le pedimos que siga celebrando en la liturgia del cielo por todos nosotros, en esta tierra santa y sagrada de Galeras.

¡¡Bendiciones!!

¡¡Muchas gracias!!

P. Edgar Eduardo Salcedo Manjarres.

Párroco

Parroquia Inmaculada Concepción de Galeras Sucre